Young Defenders: los jóvenes de la Mediterránea que resisten la vulneración de los derechos humanos

Un informe coordinado por el Servei Civil Internacional quiere dar protagonismo al activismo juvenil con una recopilación de casos de represión contra jóvenes defensores

Victòria Oliveres
 
 
 
Marxa de joves al Líban contra el sistema Kafala (2018), per Pat Sy

Marxa de joves al Líban contra el sistema Kafala (2018), per Pat Sy

No es habitual poner las personas jóvenes en el foco principal cuando se trata la defensa de los derechos humanos y políticos. En general, los activistas juveniles se tratan más con estereotipos negativos, como la delincuencia o la vagancia, que como sujetos con capacidad de contribuir a la sociedad.

Por ello, el informe Young Defenders: vulneraciones de derechos y experiencias de movilización de jóvenes en el Mediterráneo, coordinado por el Servei Civil Internacional de Catalunya (SCI) y que se presentará esta tarde, ha querido poner en el centro del activismo juvenil, recogiendo casos concretos de represión contra jóvenes defensoras de derechos humanos y dándoles la voz como sociedad organizada en movimientos de resistencia.

«Todo lo que es relativo a la juventud está criminalizado y relacionado con estereotipos negativos, y esto es universal», explica Nora Miralles, la investigadora que ha desarrollado la investigación. «Parece que la participación política esté reservada a los adultos y se tiende a no tener en cuenta las demandas de los jóvenes», añade.

Pero alrededor del Mediterráneo hay muchas luchas y resistencias históricas que están siendo lideradas por jóvenes, sobre todo en el norte de África, donde representan un gran porcentaje de la población. «Lo queríamos aterrizar en los jóvenes porque creemos que puede ser útil tener referentes concretos», dice Miralles.

El informe trata, en concreto, ocho derechos que se vulneran de diferente o similar forma en los países del Mediterráneo, como son los derechos sexuales, el derecho a la tierra, el derecho a la libre circulación, el derecho al trabajo y el derecho a la objeción de conciencia, que tiene un impacto muy específico en personas jóvenes en los estados donde el servicio militar es obligatorio. Miralles explica que han detectado muchos más temas que se podrían tratar, pero a la hora de hacer la selección se han quedado con aquellos que tienen unos movimientos de resistencia juvenil más organizados.

Aunque el informe retrata un ataque generalizado al sistema de derechos humanos, también quiere mostrar destellos de esperanza. «Ya partíamos de la base de que hay luchas y resistencias que tienen mucha trayectoria y siguen forjándose con fuerza, como Palestina y el Sahara Occidental, la lucha feminista y por los derechos sexuales, la de los jóvenes migrados …», dice Nora Miralles, «pero lo que queríamos saber era hasta qué punto llegaban las violencias concretas».

Y es que hay muchos ejemplos que nos dan esperanza, como el de la Yara Abu Elhija activista palestina al proyecto Baladna, feminista y defensora de derechos humanos de 18 años, que aportará su experiencia en la presentación de esta tarde. Para ella, «levantar la voz es muy peligroso, pero hay que afrontar, porque el cambio de cualquier ley vendrá de la juventud». Además, añade, que «los adultos a Palestina tienen vidas duras y están muy asustados, es necesario que nosotros tomemos la iniciativa».

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