Trabajadoras del hogar crean en Catalunya una mesa para defender sus derechos

Libélulas, Mujeres p'alante, Mujeres Diversas y Sindillar, junto a CCOO y UGT, se organizan en una plataforma para reclamar que España ratifique el convenio 189 de la OIT, que saca el trabajo doméstico de la ilegalidad

Tomeu Ferrer
 
 
 
Isabel Valle, de Libélulas tiene clara la principal reivindicación de las trabajadoras domésticas  foto: Tomeu Ferrer

Isabel Valle, de Libélulas tiene clara la principal reivindicación de las trabajadoras domésticas foto: Tomeu Ferrer

Una de las salidas laborales que tienen las mujeres migradas cuando llegan desde sus países de origen es dedicarse al trabajo doméstico o al cuidado de las personas mayores. La problemática laboral que implican dichos trabajos y el hecho de que la mayoría de las trabajadoras tengan, en un momento u otro, problemas legales han hecho que se organicen en agrupaciones con objetivos amplios que sirven de acogida, ayudan en el asesoramiento y que se convierten quizás un primer escalón hasta la vinculación de estos colectivos a sindicatos de clase.

Ahora se ha dado un paso intermedio, cuatro entidades que operan en Catalunya han creado, con la colaboración externa de CCOO y UGT una plataforma conjunta: Mesa de defensa de los derechos de las trabajadoras del hogar, la limpieza y los cuidados.

Las mujeres que trabajan en los hogares, muchas veces internas, se quejan de sufrir explotación laboral. Básicamente afirman que no tienen derechos y dependen totalmente de la voluntad de las personas que las contratan. Las quejas van desde trabajar sin tener horarios fijados a tener que hacerlo enfermas, sufrir envenenamientos por usar productos químicos en las limpiezas o ser acusadas por robo si reivindican sus derechos. En este nivel de quejas influye el hecho de que muchas, casi la totalidad de las personas que se dedican al cuidado de los hogares, son extranjeras y necesitan trabajar al precio que sea, no sólo por el dinero que precisan para sobrevivir, sino por que deben demostrar al menos 3 años de arraigo para conseguir legalizar su presencia en España, y de este trámite depende el reagrupamiento de sus familias.

Isabel Valle Brun es representante del grupo Libélulas, una asociación formada casi totalmente por mujeres de origen boliviano. El grupo se creó en la primavera de 2016. «Somos un grupo de mujeres, bien, hay dos hombres, que nos organizamos para defender los derechos de las personas», explica. El nombre tiene que ver con la fuerza de un insecto y la belleza de una mariposa, afirma.

Libélulas se define como un colectivo que reclama el reconocimiento de los derechos y el bienestar de las personas. Se creó gracias al Centro boliviano-catalán, una organización que les sirve para vehicular muchas actuaciones «porque tienen NIF», afirma Valle.

La organización de Libélulas, explican, tiene mucho que ver con Elsa Oblita, una persona que debido a su larga enfermedad, dedicó mucho tiempo al proyecto. Elsa estrechó lazos con el consulado y también al el Centro de Información de Trabajadores Extranjeros (CITE), de CCOO.

Aparte de organizar las mujeres que trabajan en el servicio doméstico, el grupo asesora también las personas mayores de su país que cada tres meses deben hacer acto de presencia en el consulado para demostrar que , para así seguir cobrando las jubilaciones de su país. Como son personas mayores, la ayuda les es muy necesaria, afirma Valle. Pero es que aprovechando los encuentros se organizan charlas en el consulado de modo que, por ejemplo, reciben apoyo de los sindicatos en aspectos laborales o si precisan ayuda en trámites de extranjería o sobre la tarjeta dorada de Renfe o actualmente sobre la Renta Garantizada de Ciudadanía.

En el ámbito de las mujeres del servicio doméstico, Libélulas ha detectado que no se cumplen los horarios laborales, ni el descanso semanal, que en muchas ocasiones las trabajadoras no están dadas de alta en la Seguridad Social, por lo que no cobran cuando están enfermas, ni tienen subsidio de paro, ni permiso de maternidad.

Todas estas reivindicaciones han hecho que los colectivos que trabajan en este campo se hayan unido en la Mesa, donde están presentes además: Mujeres p’alante, Mujeres diversas, un sindicato incipiente como Sindillar, y con la colaboración den CCOO y UGT.

Todos estos grupos tienen una reclamación concreta: la ratificación por parte de España del Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Este convenio fue firmado en 2011 y ya ha sido incorporado por 17 países, entre ellos Francia, Italia y Suiza, sólo en Europa. La norma pondría las bases para conseguir que el empleo doméstico fuese un trabajo valorado por su importancia y en igualdad de derechos que el resto de oficios. España, a pesar de los requerimientos, no ha ratificado este acuerdo, que sacaría de la economía sumergida el trabajo del hogar.

Mujeres p'alante se forman para salir del nicho de los trabajos domésticos foto: Mujeres p'alante

Mujeres p’alante se forman para salir del nicho de los trabajos domésticos foto: Mujeres p’alante

Mujeres p’alante es otra organización que hace el acompañamiento a las mujeres trabajadoras en el asesoramiento de sus derechos. Se diría que va un paso más allá de lo que significan otras entidades. Norma Veliz es la portavoz. Explica que originariamente este grupo se formó a partir de mujeres que habían salido de zonas muy afectadas por los enfrentamientos entre el ejército y la guerrilla en Colombia. Pero después, ya en Barcelona se han vinculado mujeres de otros países de Latinoamérica y también de Asia y África.

Diversidad y compromiso

Mujeres p’alante se define como un grupo de mujeres de varios países de origen que ha decidido «crear un espacio para encontrarnos, reconocernos, acompañarnos, ser solidarias entre nosotros, encontrar un camino común para conseguir un mundo mejor y más justo para todos y para todas».

El grupo asesora las mujeres en aspectos como conseguir la documentación para el permiso de extranjería, ayuda a encontrar trabajos, ayudan a elaborar un currículum o tienen mecanismos para facilitar que las mujeres sigan los estudios que, tal vez han interrumpido en marchar de su país.

Mujeres p’alante se reúnen en L’Hospitalet de Llobregat y también en Sant Andreu, en Barcelona. Además del asesoramiento, que hacen en colaboración con el Centro de Información para Trabajadores Extranjeros (CITE), de CCOO y con ONGs como Cruz Roja.

Las asociaciones que reúnen mujeres, muchas de ellas trabajadoras del hogar ayudan a que tomen conciencia de su situación, no sólo laboral, sino también en relación con el machismo que, reconocen, está muy extendido en sus comunidades.

El CITE explica, curiosamente, que son las mujeres las líderes de la nueva migración hacia España. El mecanismo suele tener la mujer como protagonista de la llegada, muchas veces como turista. Encuentra trabajo en el cuidado del hogar e intenta regularizar su situación. Después ejerce el derecho al reagrupamiento familiar, llamando el compañero o los hijos. Pero, mientras tanto tienen que aguantar lo que denuncian como condiciones inhumanas para conseguir los papeles.

Sindillar es una pequeña organización sindical independiente, nacida en 2011 y vinculada con el proyecto La bonne. Su objetivo es desarrollar la autonomía y el empoderamiento de las trabajadoras del hogar a través de actividades diseñadas y ejecutadas por las mismas afiliadas. Como en las otras organizaciones coinciden en la Mesa de defensa de los derechos de las trabajadoras del hogar, la limpieza y las curas.

Las cuatro organizaciones realizan una labor importante también hacia adentro. La obsesión de sus impulsoras es ayudar a que las mujeres procedentes de otros ámbitos culturales tomen conciencia del poder que tienen si trabajan juntas. Así, coinciden en explicar que se hacen talleres, acciones e incluso se organizan juegos de mesa, como el de la Oca, para ayudar a combatir el sustrato machista que hay en sus sociedades de origen, y porque no decirlo, el machismo que empapa las sociedades, catalana y española, bajo velos de modernidad.

1 Comentario en Trabajadoras del hogar crean en Catalunya una mesa para defender sus derechos

  1. Buenos días es legal trabajar en 2 casas diferentes pero con la misma persona k t a hecho el contrato y con el mismo sueldo muchas gracias x su respuesta..

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