Sanitaris per la República: «Nuestro gran deseo sería desaparecer, pero mientras vosotros persistáis, nosotros estaremos detrás»

La acampada de estudiantes de plaça Universitat organizó una charla con la presencia de Sanitaris per la República y la fotoperiodista Sira Esclasans. Los dispositivos de sanitarios, la situación de inseguridad que viven unos y otros profesionales mientras trabajan y la necesidad de cuidarse fueron algunos de los debates abiertos

Carla Benito
 
 
 
Xerrada sobre la importància de les tasques sanitàries i periodístiques en els contextos de mobilització durant l'acampada 14O / Carla Benito

Xerrada sobre la importància de les tasques sanitàries i periodístiques en els contextos de mobilització durant l'acampada 14O / Carla Benito

Màrius Serra se dio cuenta de que eran necesarios sanitarios en la calle para curar aquellas personas que son heridas en las cargas y así nació Sanitaris per la República. El primer dispositivo fue el 29 de septiembre de 2018, en el marco de la manifestación organizada por Arran como respuesta al homenaje a los cuerpos policiales que organizó Jusapol.

Desde entonces el colectivo ha ido creciendo hasta el punto que hoy en día cuentan con dispositivos en Tarragona, Lleida, Girona, Catalunya central y Barcelona.

La generación 14o acampa desde el miércoles 30 en la plaça Universitat de Barcelona y desde entonces han llenado de contenidos el día a día en la calle. Una de las charlas que se ha celebrado ha sido dada por Sanitaris per la República con la presencia de Sira Esclasans, fotoperiodista freelance y una de las agredidas de prensa de estos días de movilizaciones.

Sanitaris explicó el funcionamiento del grupo. Organizan equipos donde intentamos que haya 4 personas o más: un comunicador, quien dispone de walkie talkie y hace los informes de las personas atendidas donde consta el nombre, las iniciales de los apellidos, la edad, el sexo, el tipo de atención que se le ha hecho y si lo hemos derivado o no al SEM (Servicio de Emergencias Médicas). Después tendrían un auxiliar, un TES (Técnico en Emergencias Sanitarias) o un socorrista y un enfermero o un médico.

Hasta ahora, explican, tenían pocos médicos pero ahora ya son suficientes. Esto ha pasado porque hasta ahora eran unos 200 sanitarios y en las últimas semanas han recibido 500 solicitudes. Una de las principales tareas actuales es administrativa, de selección y formación. Del mismo modo que han subido los voluntarios también han subido los ingresos. Un Tot Suma que hacía que arrastraban para comprar Desfibriladores externos automáticos (DEA) ha superado las expectativas en pocos días: «cardioprotegiremos Catalunya con unos 10 DEA».

Sanitaris también está empezando a trabajar la idea de incorporar psicólogos en los dispositivos aunque hasta ahora lo están haciendo los mismos sanitarios, ya que uno de los soportes que se da más allá del cuidado de la herida es el acompañamiento emocional.

Además, como explican Oriol y Joan, los dos sanitarios presentes durante la charla, desde Sanitaris también están en contacto con Psicòlegs de la ANC donde tienen una cobertura de psicólogos importante. «Cuesta digerir las situaciones vividas, son niveles de intensidad muy altos, prolongados en el tiempo… la intensidad no viene del paciente porque el 90% de las atenciones son traumas sino del nerviosismo del ambiente volátil e incontrolable. De martes a viernes cada día me atrincheraba en un hotel o un bar hasta que pudiéramos salir. Hemos pasado por psicólogos, pasamos y pasaremos «, explica Joan.

En Sanitaris per la República, vocación y dignidad van de la mano

Sanitaris per la República se mueve con un peto amarillo con el logo y un casco antimpactos de escalada. Últimamente han tenido que añadir las gafas para el foam y pelotas de goma y los gases pero también, como explican, por sí tiran piedras o botellas de vidrio que a veces rebotan, ya que como se encuentran cerca de la zona de carga los puede llegar a impactar alguna pieza.

Trabajar en estas circunstancias es complicado porque se trata de «un entorno que no tienes controlado, totalmente volátil, donde hay demasiados factores que no te permiten trabajar con seguridad». «Te das cuenta que eres muy frágil. Por cantidad de cargas, por la brutalidad policial… la capa de gas lacrimógeno que había en la puerta de entrada de donde estábamos atrincherados fue lo peor del viernes».

Para soportar situaciones como ésta, en múltiples manifestaciones los sanitaris son aplaudidos pero ellos no se consideran héroes. «Nuestro gran deseo sería desaparecer, que esto dure el menor tiempo posible, pero mientras dure seguiremos persistiendo. Si vosotros persistís, nosotros estaremos detrás evidentemente «.

L’Oriol i el Joan de Sanitaris per la República i Sira Esclasans en la xerrada a l’acampada de plaça Universitat / Carla Benito

A pesar de la tensión que les rodea, ellos se mueven por el código deontólogico de la medicina que es atender a pacientes no personas. Como explican en la acampada, no preguntarán de qué bando es, ni qué ha hecho, ni qué bandera lleva la persona que necesita atención. «Hemos atendido a personas de VOX, de Ciutadans, Policías Nacionales, Mossos… nos guiamos por el código que dice no prejuzgar, no preguntar y neutralidad», detallan. Y es esta neutralidad la que afirman que más les está salvando. «Yo he estado encañonado por fuerzas policiales, amenazado con porras, tengo compañeros que han sufrido situaciones más tensas que las mías. Ser neutrales nos está salvando porque nos llegamos a exponer demasiado y todo», siguen.

Del mismo modo que requieren asistencia psicológica, entre los sanitarios también hay momentos de flaqueza. «Cuando llego a casa y veo las imágenes me pregunto que por qué me meto en este lío. Pero si ellos están, si ellos se la juegan, nosotros también debemos hacerlo. Un día alguien dijo que sólo el pueblo salva al pueblo. Si unos estáis delante y los que le podemos ayudar no estamos también creo que es fallar un momento histórico que se está viviendo y fallar al código deontológico que tenemos «, concluyeron sanitaris dirigiéndose a los cientos de estudiantes acampados en plaça Universitat.

Fotoperiodistas se comunicarán con sanitarios en conocer las zonas de cargas

Sira Esclasans se encontraba entre los manifestantes y la línea policial el día 16 ante la conselleria de Interior . En un momento de movimiento de una furgoneta, los manifestantes se aproximaron más a la línea policial y notó un impacto muy fuerte en la pierna izquierda. Un compañero cogió el proyectil de foam que le había impactado. Esclasans salió de la zona de riesgo y caminando encontró los Sanitaris per la República. Al día siguiente además se acercó a un hospital. Aunque como ella dice no fue nada demasiado grave, ha tenido que estar dos semanas de baja y moviéndose con muletas.

Esclasans denuncia que como fotoperiodistas asumen que corren un riesgo en el momento que se encuentran en zona de riesgo y por eso llevan protecciones como casco, gafas, máscara de gas… también asumen que si están situados cerca de la policía les pueda rebotar alguna botella o si están con los manifestantes poder recibir algún porrazo. Pero lo que han visto estas semanas, sigue Esclasans, ha sido un gran número de periodistas heridos: «Lo han sido expresamente. Si la policía ve que eres periodista porque lo haces visible, incluso le gritas, y su respuesta es ‘me da igual’… si vemos que esto se repite sistemáticamente de cara la prensa, podemos pensar que se nos ha atacado para que dejáramos de hacer nuestro trabajo «. Si es a propósito o si hay una estrategia detrás de esto nadie lo puede afirmar pero lo que sí muestra es que desde el 14 de octubre los periodistas heridos ascienden a 71 personas. Esclasans también resaltó dos detenciones como la del fotoperiodista de El País.

Grupos de apoyo para hacer frente de manera conjunta a este ataque contra la libertad de expresión y la libertad de información se estan creando. Aparte, fotoperiodistas y Sanitaris se han coordinado a través de un grupo de telegram porque como los fotógrafos suelen estar en primera línea de carga son los primeros en ver las agresiones y los heridos. «Creemos que era interesante tener la herramienta para hablar con Sanitaris, dar un apoyo y que les facilitara llegar más rápido a los heridos que ellos no ven».

Gafas, casco, máscara de gas … protegerse para vencer

En el turno de preguntas, además de mostrar interés por el funcionamiento de Sanitaris, las principales dudas entre los acampados cursaron sobre qué es más seguro para protegerse.

Sobre la diferencia entre balas de foam y pelotas de goma, los sanitaris comentaron que se trata de las dimensiones del arma que se utiliza, la intensidad y el rebote. El foam dirige el impacto y , en cambio, el rebote la pelota de goma es incontrolable: «se han visto rebotes de tercer y cuarto impacto y por tanto la pelota de goma tiene más trayectoria pero es el foam quien actúa a una distancia más corta y gana en intensidad».

En cuanto a las gafas de protección la respuesta fue clara: no están hechas para recibir impactos de pelotas de goma ni de foam pero mejor llevarlas que no hacerlo, aunque nada garantiza la protección del ojo. En el caso de las viseras del casco de moto, si bien reconocieron que son más frágiles, sanitarios opinaron que probablemente saltaría la visera.

Y para el gas? Almax y agua, una solución casera y económica que inhibe bastante el picor de las partículas del gas lacrimógeno.

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