La actuación de los Mossos en Cornellà reaviva el debate sobre la proporcionalidad en las respuestas antiterroristas

Los expertos señalan que la alarma social por terrorismo no puede ir en detrimento de los derechos humanos y cargan contra el cuerpo de policía por cerrar filas en torno a la muerte del asaltante a manos de una agente sin abrir una investigación interna.

Yeray S. Iborra
 
 
 
Imatge d'arxiu d'una comissaria dels Mossos d'Esquadra | Wikimedia Commons CC by: Enric

Imatge d'arxiu d'una comissaria dels Mossos d'Esquadra | Wikimedia Commons CC by: Enric

«Proporcionada, adecuada y congruente con la situación de extrema gravedad». De esta forma repelió el director general de los Mossos d’Esquadra, Andreu Martínez, las dudas sobre la idoneidad de la actuación que el cuerpo de policía que representa llevó a cabo el pasado lunes en una comisaría de Cornellà y que terminó con el fallecimiento del asaltante. El hombre entró con un cuchillo y una agente, ante la amenaza, le disparó hasta la muerte.

Las investigaciones sobre el ataque siguen su curso para despejar las dudas sobre si lo sucedido tiene que ver con un atentado terrorista o si el asaltante buscaba la muerte a manos de la policía autonómica por una crisis personal, como dijo la familia del fallecido horas después del incidente. Sea cual fuere la motivación, la intervención de los Mossos ha reavivado el debate sobre cómo debe ser la respuesta ante ataques antiterroristas o, como en este caso, ante supuestos ataques terroristas.

Una semana después del primer aniversario de los atentados de Barcelona y Cambrils, la duda vuelve a surgir entre los defensores de los derechos humanos y entre los profesionales del derecho: ¿Se puede proceder de otro modo, menos lesivo, a la hora de enfrentar una amenaza de tipo terrorista? ¿O la manga ancha se ha instalado en la actuación contra el terrorismo, especialmente contra el de raíz yihadista?

Los expertos coinciden en que la alarma social por terrorismo no puede ir en detrimento de los derechos humanos y cargan contra el cuerpo de policía por cerrar filas desde el primer momento en torno a la muerte del asaltante a manos de una agente, sin ni siquiera plantear una investigación interna. También denuncian los defensores de los derechos humanos el hecho que el juez instructor haya encargado la investigación a los propios Mossos d’Esquadra, siendo los principales implicados y habiendo dos cuerpos más de policía en Catalunya.

«En este tipo de situaciones la policía se puede defender, pero que no se abra un proceso para ver si está todo bien hecho es un error. Si haces un discurso de cierre de filas, legitimas más actuaciones así», apunta el abogado penalista del bufete Arrels, Xavi Muñoz. «Los Mossos d’Esquadra actúan en función de lo que está aceptado. Y el debate en la sociedad es muy claro: los terroristas son peligrosos. Pasa aquí y en Londres. Y las policías no optan por medios menos lesivos que permitan juzgar y condenar. Se ha pervertido la prevalencia de los derechos humanos», destaca David Bondia, presidente del Instituto de Derechos Humanos de Catalunya. Según Bondia, el precedente se creó con la muerte de Osama Bin Laden. «Esa idea del enemigo número uno abatido».

Actualmente la mayoría de operaciones antiyihadistas en Europa acaban con los terroristas muertos. Según los expertos, eso va en contra del derecho a la vida y de la presunción de inocencia y además veta una mejor investigación, pues se acostumbran a eliminar las principales fuentes de los casos.

Bondia destaca que en España se confunde la alarma con la excepción, cuando aquí nunca se ha proclamado dicho estado y cuando la alerta máxima terrorista no ha sido más del nivel 4 (refuerzo de controles y medidas preventivas). «La alarma nunca autoriza a rebajar los estándares de la proporcionalidad en el uso de la fuerza. Ahora mismo cualquiera que entre en una comisaria y tenga un perfil determinado puede acabar abatido… Es preocupante, porque la escalada de represión sabes cuando empieza pero no cuando acaba».

Coincide en el análisis Muñoz, que también pone énfasis en el papel del racismo en las decisiones que atañen a la lucha antiterrorista. «¿Cuanto tiene esto que ver con una cuestión racista? Sin duda, es un perfil determinante en este caso. Aunque de momento está en secreto de sumario, no parece que el atacante estuviese a punto de matar a la agente en ningún momento, ni si quiera fue herida. ¿Podía ser atentado? ¿Ese es un supuesto que te lleva a la aniquilación?», afirma.

David Martínez, el abogado de la familia del asaltante y de su ex pareja ya ha anunciado que barajan presentar una denuncia contra la agente de los Mossos d’Esquadra por «presunta negligencia». No seria la primera vez que se sanciona a un Estado ante el uso desproporcionado de la fuerza contra el terrorismo. En 1995 el Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó al gobierno Británico por la muerte a Gibraltar de tres activistas del IRA siete años antes.

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