A ti, pequeño ‘llop’ que ahora te toca dar el paso y ser ‘cap’

Reflexiones de una ex 'cap' sobre los aprendizajes compartidos en un fin de semana de reencuentro en el 'cau': "Estáis a punto de descubrir una etapa fantástica, con unos niños y niñas que os tendrán por héroes y unos compañeros de ruta que os amarán como a hermanos"

Sònia Calvó
 
 
 
Cerimònia de Passos de l’AEiG Anselm Albareda / Eduardo Fernandez

Cerimònia de Passos de l’AEiG Anselm Albareda / Eduardo Fernandez

Busca y rebusca, ¿donde lo guardé? ¿Donde debe estar el fular? Este domingo, después de muchos fines de semana sin cau, toca volver. Mira que había sido una actividad habitual, cuántas veces había dicho «no puedo, tengo cau«?, y mira ahora, que no sé ni dónde tengo guardado el fular después de tantas mudanzas. ¡Encontrado!

Este fin de semana muchos grupos scouts han hecho lo que se conoce como ‘Pasos’, la actividad de principio de curso donde se hacen los cambios de unidad, de grupo. Como cada unidad está formada por tres generaciones, cada año se despide a una que sube de grupo y una nueva entra. Hasta aquí, todo normal. Pero este año tiene algo especial…

Hace tiempo que con los dinosaurios, el grupo de ex caps del cau, no íbamos a una excursión de pasos. Cuando dejamos el cau nos prometimos que cada año iríamos. Al principio cumplimos, pero el día a día, el «no puedo, tengo mucho trabajo» pero también el «no puedo, he quedado con unos amigos» ha ido pasando por delante y ahora ya no vamos nunca. Pero este año es diferente. Este año os hacéis mayores, nuestros niños, a los que os tuvimos desde que entrasteis en el cau, en la unidad de Llops i Daines, algunos con la cola entre las piernas y algunos con ganas de comeros el mundo. Sois la generación del 2000 y la mayoría de vosotros habéis aguantado todas las etapas del cau hasta hoy, que hacéis el paso a caps. Es a vosotros que os escribo estas líneas.

Estáis a punto de descubrir una etapa fantástica, con unos niños y niñas que os tendrán por héroes y unos compañeros de ruta que te amarán como hermanos. Veréis que lo que parecía que estaba siempre tan planificado y preparado, muchas veces no tenía más magia que una cartulina de colores doblada a toda prisa; que aquellos macarrones fantásticos a veces estaban un poco requemados; y que aquellos caminos mágicos muchas veces eran «campos a través» porque nos habíamos perdido de excursión.

El domingo, en la ceremonia de Pasos, llorasteis. Nosotros, los mayores, también lo hicimos, quizás un poco más a escondidas. Dejáis atrás una etapa preciosa, pero ya no sois niños y tenéis que tomar responsabilidades. Pero no perdáis nunca la magia que teníais como niños y niñas, donde cualquier eje de animación os transportaba a un mundo fantástico. Veréis como es llevar los pequeños de ruta o de excursión, con el que camina demasiado lento y no quiere seguir, pero también con el que camina demasiado rápido y quiere hacer cumbre el primero; enseñaréis a clavar las piquetas con piedras sin hacerse daño en las manos, y después tendréis que repasar que no hayáis perdido ninguna; explicaréis historias de estrellas y juegos de noche y habrá quien venga a deciros que tiene miedo, pero también quien recuerde aquellas noches como las mejores; transmitiréis valores para intentar dejar el mundo mejor de como lo encontrasteis; iréis de campamentos, se cambiará el orden de las comidas, os lloverá de excursión, os bañaréis en el río, subiréis el Pedraforca y haréis mil y una actividades y juegos, pero ahora desde el otro lado, el de caps.

Las tardes se os llenarán de reuniones: consejos, comisiones, mesas pedagógicas, dossieres, reuniones de padres y madres, formaciones… Y lo resumiréis al resto de mortales fuera del cau con un «no puedo, tengo cau«, que muchas veces no entenderán. «Pero si sólo hacéis juegos el sábado por la tarde, ¿por qué tantas reuniones?», os preguntarán. Y vosotros ahora lo entenderéis, porque de pequeños no lo podíais ver, pero lleva mucho trabajo. Veréis ahora como aquel entusiasmo sospechoso, que decía Carles Capdevila, va cogiendo forma.

A ti, pequeño llop que ahora haces el paso a cap, disfruta de todos estos años, porque son los mejores. Reiréis, discutiréis, jugaréis, os enfadaréis, os cansaréis, lloraréis, pero haréis unos amigos que lo serán para siempre. Pasarán los años, y aunque no lo creas, algún día dejarás el agrupamiento. Y entonces tú también irás a los pasos del cau y verás, como aquel pequeño llop que un día acompañaste en su primer día de cau, ahora es cap y te llenarás de orgullo del tiempo que ha pasado.

Sònia Calvó
Sobre Sònia Calvó

Barcelona. Periodista y Master en Comunicación de Conflictos y Movimientos Sociales. Ha pasado por las redacciones de Barcelona Televisión (BTV), La Directa y eldiario.es Contacto: Twitter | Más artículos

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*