Una ventana de oportunidad

Esquerra amaga con no votar a Iceta como senador para protestar por el ninguneo al que Sánchez le ha sometido tras las elecciones. Lógico. Si es esto, entra dentro de la medición de fuerzas que precede toda negociación. Si es esto. Si es otra cosa, la cronificación del conflicto está servida. No lo creo. El discurso de Junqueras de los últimos meses no va en esta dirección.

Andreu Claret
 
 
 

Si hacemos caso del CIS, dentro de pocas semanas el PSOE gobernará más de media España y Esquerra Republicana liderará la vida política catalana. Es una fenomenal oportunidad para encarar con nuevas ideas el llamado conflicto catalán. No para resolverlo, porque los agravios acumulados son muchos, pero para empezar a afrontar con otro talante el estropicio de los últimos años. Para devolver la política al lugar que le corresponde.

Por el momento predomina la desconfianza. Lo raro seria que no fuera así, viniendo de donde venimos, con quiebras de las reglas del juego en Catalunya y una afasia política de diez años que ha dejado el país en manos de las togas. Como es lógico, Esquerra pide la libertad para Junqueras y los demás procesados. Sabe que no depende de Sánchez pero no puede renunciar a solicitar el levantamiento de una prisión provisional que resulta más incomprensible a medida que avanza el juicio.

Esquerra amaga con no votar a Iceta como senador para protestar por el ninguneo al que Sánchez le ha sometido tras las elecciones. Lógico. Si es esto, entra dentro de la medición de fuerzas que precede toda negociación. Si es esto. Si es otra cosa, la cronificación del conflicto está servida. No lo creo. El discurso de Junqueras de los últimos meses no va en esta dirección.

Lo que ocurre es que una buena parte del independentismo sigue aferrado a la idea de una victoria que no requiere concesiones. Ni en los objetivos, ni en los tiempos. La previsible elección de Puigdemont como parlamentario europeo y la conquista de la Cámara de Comercio de Barcelona por la ANC han dado nuevos bríos a quienes creen que todo quedó zanjado el 1-O y que sólo es cuestión de tesón y paciencia.

Una parte importante de las bases independentistas piensan de este modo. No ven una ventana de oportunidad entreabierta para recuperar el sentido común, sino un ventanal abierto de par en par que da a la tierra prometida. Junqueras tendrá que decidir y Sánchez debe facilitarle argumentos que compensen la fascinación que produce la hoja de ruta rupturista de la ANC.

Andreu Claret
Sobre Andreu Claret

Periodista i escriptor Contacto: Twitter | Más artículos

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*