¿Un estado con sanidad universal y sin copago farmacéutico? Futuro incierto para la sanidad en esta nueva legislatura

La salud no es uno de los temas que ocupe más espacio en ninguno de los programas electorales de los partidos que se presentaban en estas elecciones estatales. Os acercamos una recopilación de las propuestas y promesas de los 4 partidos estatales y los 2 catalanes que han obtenido más escaños

Redacció
 
 
 
Paperetes electorals per les eleccions del 28A | Sandra Vicente

Paperetes electorals per les eleccions del 28A | Sandra Vicente

La salud no es uno de los temas que ocupe más espacio en ninguno de los programas electorales de los partidos que se presentaban en estas elecciones estatales. Os acercamos una recopilación de las propuestas y promesas de los 4 partidos estatales y los 2 catalanes que han obtenido más escaños

Quien se ha llevado más escaños en estas elecciones estatales en el Congreso, como ya especulaban las encuestas, ha sido el Partido Socialista Obrero Español. En materia de sanidad han prometido que desarrollarán algunas medidas que ya redactaron en su anterior programa electoral.

Esta legislatura, si consiguen los apoyo suficientes, debería ser la que acabara con el copago farmacéutico, empezando por pensionistas y personas con ingresos más bajos, y donde se aprobará una Estrategia de Renovación del Sistema Nacional de Salud. Dentro de esta renovación se incluirá por ejemplo la atención a la salud bucodental. Paralelamente, buscan una ley marco estatal que clarifique las competencias y la coordinación con las diferentes administraciones para poder así consolidar un sistema universal y gratuito que garantice el acceso a los servicios sociales en todo el estado.

El PSOE dejó un amplio espacio en su programa destinado a la salud mental: refuerzo de los servicios infanto-juveniles, un plan de prevención del suicidio y otro para la prevención de las adicciones. En este punto incidían en regular todo lo referente al juego.

Añadían también un debate que ha estado en el centro ya los últimos años y aseguraban la defensa de nuevos derechos como la eutanasia y la muerte digna.

Entre las promesas que durante campaña Pablo Casado profesó se encuentran reducir las listas de espera en las solicitudes de ayuda a la dependencia en un máximo de 30 días, crear un Portal de Salud, la obligación de que los niños estén vacunados para acceder al sistema educativo o un cambio de modelo de financiación de los centros sanitarios que en ningún momento han precisado.

En todo caso, sí que hablaban de una «revisión de la Ley General de Sanidad» fechada en 1986. Para el modelo asistencial, dotarían el trabajo de la «flexibilidad necesaria» y sólo establecerán como requisito indispensable la lengua castellana para acceder a un puesto de trabajo público. Sitúan las lenguas cooficiales como méritos pero nunca como un «requisito excluyente».

Ante la denuncia a las listas de espera, el PP no marca tiempos máximos pero habla de garantizar el acceso en un tiempo mínimo gracias al apoyo de la sanidad privada.

Cogiendo la idea de lo que se ha aprobado este año en Barcelona, ​​PSOE y Podemos crearán un servicio de atención bucodental gratuito. El PP sólo hablaba de programas de protección bucodental para los más vulnerables.

Los terceros en el ranking de escaños han sido Ciudadanos. Entre las medidas que proponen para sanidad redactan que habrá «una sanidad universal que nadie se quede sin asistencia sanitaria en España, restableciendo la universalidad y fijando medidas necesarias para asegurar el cobro de los servicios sanitarios prestados a los nacionales de otros países, para luchar contra el turismo sanitario «. Todas las medidas, más allá de los conceptos técnicos, tienen una lectura subjetiva dependiendo de quien haga la propuesta. Es decir, en ir contra el turismo sanidad hay que preguntarse qué se considera turismo sanitario.

En cuanto al copago farmacéutico proponen que no exista para las personas con una gran dependencia al tiempo que quieren fomentar que la compra se haga de manera centralizada «para reducir efectos entre las comunidades». También en temas de territorio, hablan de establecer un baremo de méritos y capacidades para facilitar la cobertura de plazas vacantes partes y mejorar la movilidad de los profesionales.

Una propuesta que es relevante es la tarjeta sanitaria única y tener un historial clínico digital unificado entre todas las comunidades. Así están sacando todas las competencias a las comunidades.

En cuanto a la eutanasia, Ciudadanos reactivaría su ley de Derechos y Garantías al Final de la Vida que ha quedado colgado en la última legislatura. Más leyes serían la modificación del Código Penal contra quien promueva abandonar tratamientos para pseudoteràpies y además querrían regular el cannabis terapéutico. La salud bucodental sería gratis hasta los 16 años.

El cuarto partido que más escaños ha logrado en el Congreso ha sido Unidas-Podemos. En su programa electoral en cuanto a sanidad introducían que el PIB destinado subiría del actual 6% a un 7,5% para el año 2023. La atención primaria sería quien llevaría una mayor parte y en destinarían un 20% del gasto total en ella.

Eliminaría el copago farmacéutico pero además hablaban de introducir medidas que impidieran poder establecer nuevos copagos en un futuro. En este sentido trabajarán también para la sanidad universal y, como ha ocurrido en Barcelona ciudad y como dice el PSOE, incorporarían el dentista dentro de los servicios del sistema de salud. Al mismo tiempo, hablan de «gestión pública directa» para acabar con la privatización sanitaria. Sobre las listas de espera fija en un mes como máximo el tiempo para esperar cita con un especialista o por una operación relacionada con una patología grave.

Ponían también el foco en la salud mental y lo ampliaban a las condiciones de trabajo de los profesionales sanitarios que, a menudo, sufren angustia. Prometían así poner fin a su precariedad con un programa de recuperación para aquellos que hayan marchado del estado a trabajar.

Sanidad universal e independencia, de momento, de gestión

Los dos partidos puramente catalanes más votados han sido como era de esperar Esquerra Republicana de Catalunya y Junts per Catalunya.

En el apartado de salud ERC empieza diciendo que «el nuevo sistema nacional de salud y social de la República estará centrado en la persona y será público, universal, equitativo e integrado, garantizará la calidad, será financiado con recursos públicos y estará orientado a preservar la salud y el bienestar de la ciudadanía». Añade que será un sistema en el que la ciudadanía se haga corresponsable de su salud, disponga de la máxima información sobre el diagnóstico propio y tenga la capacidad de tomar decisiones de manera compartida sobre el tratamiento que desea recibir.

Entre varias cosas destacaban promover una atención social y sanitaria de proximidad, centrada en el domicilio, atendiendo en lo posible los condicionantes propios del paciente y de su entorno más inmediato (familiares, de vecindad…) y con atención especial para los colectivos más frágiles y vulnerables. También superar la fragmentación entre niveles asistenciales mediante la estrecha colaboración y coordinación entre los niveles de la asistencia (primaria, hospitalaria, sociosanitaria y salud mental) y velando por la adecuada aplicación de los principios de equidad entre niveles asistenciales.

En cuanto a presupuesto, ERC considera el gasto en salud y servicios sociales como una inversión creadora de bienestar y por tanto entiende que el presupuesto asignado debería ser el equivalente a la media del porcentaje del PIB que destinan los países de la Europa los 15 y, como mínimo, el equivalente a la media de todos los porcentajes del PIB catalán gastado durante los últimos quince años. Otra medida implicaría regular la prescripción enfermera de medicamentos.

Junts per Catalunya sigue una línea similar en cuanto a la demanda de una asistencia sanitaria universal. Culpaban a los objetivos de déficit los recortes que supusieron en Catalunya entre 2010 y 2014 una reducción del 14% en el gasto sanitario traicionando así las responsabilidades de los últimos años de su gobierno al frente de Catalunya. En este sentido, hablan de «preservar la sostenibilidad del sistema» y «definir e impulsar reformas estructurales que permitan garantizar la preservación de un sistema de salud de calidad y pongan fin al déficit estructural del sistema que recae sobre la Generalitat».

En su programa electoral hacían mención a un cambio de paradigma y hablaban de poner en el centro las personas y asegurar una atención integral. Esto implica «reforzar las políticas de salud pública y la centralidad de la atención primaria y la salud comunitaria».

En cuanto a los profesionales, introducían planificar las plazas de MIR y enfermería en función de las especialidades necesarias.

Así como algunos de los partidos a nivel estatal, JXC también habla de salud mental y adicciones: tanto en incrementar los recursos como en abordar su prevención. Lo mismo con el juego: regular la publicidad y trabajar en la prevención de la adicción prohibiendo la publicidad de juego y apuestas, especialmente las que son de tipología online, durante todo el horario protegido.

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