Salud comunitaria, salud mental, adicciones, determinantes y desigualdad… en elecciones todos hablan, no todos aportan

Contaminación, pobreza energética, vivienda, vulnerabilidad... hay muchos factores que afectan a la salud pero quien hace la interacción más importante son los determinantes sociales de la salud. ¿Los reconocen los partidos que se presentan a estas elecciones municipales en Barcelona? Lo analizamos

Carla Benito
 
 
 
Sessió de tancament d'una Escola de Salut per a Gent Gran al Gòtic / Carla Benito

Sessió de tancament d'una Escola de Salut per a Gent Gran al Gòtic / Carla Benito

Educación, cultura, tener un techo, comida para llevarse a la boca… las necesidades básicas cubiertas son parámetros que todos los partidos que se presentan a estas elecciones municipales en Barcelona dan por válidos. Un esencial para la convivencia y la vivencia en sí de la población es la salud. Su universalidad y gratuidad, la atención primaria y comunitaria, los determinantes sociales de la salud y cómo encarar la situación desigual de acceso y estado de salud por barrios, la salud mental de los barceloneses… La salud y la sanidad son uno de los temas estrella en cualquier sociedad, miramos uno a uno que quieren aportar los alcaldables y sus siglas.

Hay que decir, como muchos alcaldables sobre todo entre Barcelona en Comú, Junts per Catalunya y Esquerra Republicana de Catalunya se han dicho, que hay muchas competencias que huyen de la ciudad. Nos hemos acostumbrado a ver acusaciones del Ajuntament hacia la Generalitat y viceversa sobre quién debería haberse encargado y responsabilizado de tareas. Tenemos como ejemplo todos los movimientos en torno al CAP Raval Nord donde si que dependía del Ajuntament la ubicación del centro pero eran Generalitat y Diputació quien al final ante la presión del MACBA habrían impuesto una ubicación fuera de la Misericordia, la opción inicial.

BeC quiere consolidar las políticas que han reducido las desigualdades en salud en la ciudad

Desde Barcelona en Comú, y a través de sus informes «La salud en Barcelona» que hacían desde el gobierno junto con la Agencia de Salud Pública de Barcelona, ​​explican que «los últimos 4 años se ha dado especial importancia a los indicadores referidos a las desigualdades territoriales». Ponen algunos ejemplos como que las desigualdades en esperanza de vida al nacer entre los barrios más pobres y los más ricos han pasado de 4,3 años a 2,4 años. Para seguir con estas políticas, BEC propone poner de nuevo en marcha «el Plan de Barrios con una duración de 10 años y dar continuidad a los proyectos sociales más exitosos». Relacionado con esto, también «continuar extendiendo los programas de salud comunitaria de Barcelona «Salud en los barrios», abordando nuevos retos de salud, e implantar programas de promoción de la salud a más del 50% de escuelas de la ciudad». Esta salud comunitaria es uno de los puntos que quieren seguir trabajando pues, como dicen, se ha aumentada a 25 barrios de los 13 donde estaba en 2014. Para hacerlo, dicen, “se tiene que exigir el 25% de presupuesto sanitario de la ciudad para la atenció primaria”, “desprivatitar y pasar a la atenció primaria la rehabilitación ambulatoria y domiciliaria, la atención de salud a las residencias geriátricas y la podología, y mejorar las condiciones laborales en los servicios aún externalizados «y» desmedicalizar la atención sanitaria con un plan participado por profesionales y ciudadanía usuaria y con perspectiva de género para reducir el 20% del gasto farmacéutico».

Según la encuesta de salud de Barcelona, ​​el 16,5% de los hombres y el 19,9% de las mujeres están en riesgo de sufrimiento psicológico y el suicidio es una importante causa de muerte, sobre todo en las personas jóvenes. Las medidas que quieren implantar este mandato en términos de salud mental implicarían «exigir duplicar el presupuesto sanitario para la salud mental ambulatoria y comunitaria e incrementar los recursos de atención domiciliaria para personas con problemas de salud mental para disminuir la institucionalización y la uso de psicofármacos».

La feminización de la sanidad es un hecho y que las políticas sanitarias no contemplaban la mujer hasta hace relativamente poco también. Aunque nos encontramos muy lejos de lo que BeC cataloga como «equidad de género en salud». Al respecto, hablan de «dar una clara orientación de género», «mejorar la atención de los casos de violencias machistas desde los servicios sanitarios, la formación y recursos para las actuaciones y la recuperación» y «continuar la Estrategia de Salud Sexual y Reproductiva».

Desde BeC piden, como también lo hace la CUP aunque esta lo quiere descentralizar también en los barrios, la «reactivación del Consejo de Salud de Ciudad, rendimiento de cuentas a los consejos de salud de distrito y constitución obligatoria de las comisiones de participación de centros sanitarios con profesionales del centro y ciudadanía usuaria».

Internacionalizar la investigación y renaturalizar Barcelona

Junts per Catalunya inicia su bloque sobre salud dentro del programa electoral hablando «de impulsar una «Barcelona renaturalitzada» para contribuir a la salud y al bienestar de las personas». Sigue con la idea de crear un Plan de choque en colaboración con otras administraciones para combatir y reforzar la participación ciudadana en los grupos de salud y drogodependencias.

Las dos páginas y media que el programa de Junts per Catalunya dedica a salud lista diferentes ideas sin profundizar demasiado. Sigue con la idea de extender la red de familias cuidadoras y reforzar la participación en la elaboración e implantación de los programas de salud de los planes comunitarios de barrios, con la colaboración de las entidades del territorio. También mencionan desplegar la medida de salud sexual y reproductiva en la ciudad de Barcelona conjuntamente con los servicios sanitarios y las entidades del sector para evitar embarazos no deseados, y enfermedades de transmisión sexual, especialmente en los jóvenes. 

Mezclan salud e industria cuando anuncian que continuarán «trabajando por la internacionalización de la investigación y la industria biomédica y biotecnológica así como apoyaremos la implantación de este tipo de industria en la ciudad y la dinamización del clúster biomédico y biotecnológico», a la vez que reforzarán, dicen, «la labor investigadora de la Agencia de salud pública de Barcelona para que siga siendo un referente de la salud pública mediante los proyectos de investigación y las publicaciones en las revistas científicas».

Defender el turismo sanitario para financiar tecnologías e innovación

El partido de Manuel Valls mezcla educación y salud en un mismo punto en un programa que no supera las 35 páginas. Opinan que a pesar de ser competencia autonómica, el programa de Salud de Barcelona debe velar por la calidad de la atención sanitaria, así como promover iniciativas municipales de Salud Pública, Prevención y Educación Sanitaria.

En las medidas que proponen, bajo el título ‘Salud de calidad’ aparte de querer impulsar Barcelona como una referencia en el cuidado de la salud, hablan de aprovechar «los activos sanitarios para crear una oferta de calidad internacional. Esta oferta generará empleo y valor añadido por Barcelona, ​​y también un turismo sanitario que permitirá financiar mejor la extensión de las últimas tecnologías y la innovación».

Sobre salud mental, hablan de desarrollar un nuevo Plan coordinado con el Consorcio Sanitario, el Consorcio de Educación y el área de Derechos Sociales. No dicen cómo será. Sobre jóvenes y salud sexual aseguran que actualizarán y ampliarán la estrategia de salud sexual y reproductiva. No dicen cómo será.

Crear planes y evaluar situaciones

Reforzar la acción comunitaria de salud, crear un sistema de priorización social de los barrios con vulnerabilidad, hacer campañas para evitar y reducir las enfermedades de transmisión sexual o elaborar un plan de choque contra la marginalidad de las personas con trastornos. Estas son algunas de las propuestas que Esquerra Republicana de Catalunya incluye en su programa electoral en el apartado titulado ‘Salud pública’.

También nombran la necesidad de un plan director de urgencias psiquiátricas o un de acción para las adicciones a las nuevas tecnologías. Introducen el tema de las residencias y de los cuidados de las personas mayores y afirman que el objetivo es mejorar la participación ciudadana en el ámbito de la salud a en la ciudad, por distritos y por barrios.

En general, el programa electoral de ERC hace apuestas concretas aunque no bien desarrolladas sobre varios temas que aparte de afectar a la ciudad, afectan a las personas que viven en ella y su entorno. Por ejemplo, en términos de salud pública, hablan de trabajar agua y aire, la aluminosis en la ciudad, los brotes y plagas o erradicar las enfermedades contagiosas.

Garantía social y de salud: dos en uno

«El 80% de los determinantes de la salud son de fuera del sistema sanitario, lo que significa que muchos de los problemas de salud más relevantes están sujetos a la influencia del entorno y de las condiciones de vida de las personas. Por lo tanto, reducir las desigualdades de salud requiere actuar sobre los determinantes sociales, sobre todos ellos». Esta es una de las declaraciones que incorpora el PSC en su programa. Y aquí extraen que «incorporarán la visión transversal de la salud en todas las políticas destinando parte del presupuesto de cada concejalía a la promoción y prevención de la salud». Dicen desde donde pero no dicen cómo. Añaden que reducirán las desigualdades en salud entre barrios con planes transversales. No dan ninguna pista de cómo serán.

Sí que hablan de servicios sociales y de abordar la pobreza infantil o de atender integralmente a familias desahuciadas. De ampliar el fondo de emergencia para la pobreza estructural y adecuar el servicio de atención domiciliaria a las necesidades cuantitativas y cualitativas de las familias afectadas. Ahora bien, bajo el título «Prioridad 4. Garantía social y de salud», el PSC no habla de la situación de la atención primaria y el trabajo en los barrios más allá de la necesidad de romper con las desigualdades ni tampoco trabaja qué hacer sobre como dar una perspectiva de género en la salud en la ciudad.

Elegir médico y centro sanitario o incentivar el cambio de modelo de financiación sin decir cómo

El Partido Popular, por su parte, no ha realizado un programa electoral concreto para la ciudad de Barcelona. De hecho, ha elaborado un texto de 54 páginas titulado elecciones municiplas y autonómicas 2019; programa marco. Así, no incluye propuestas en clave Barcelona y hace referencia al conjunto de los «españoles» para todas las medidas. Algunas de ellas son de muy difícil gestión y no se acaba de entender su intencionalidad como que piden «garantía de libertad de elección de médico y de centro sanitario en el marco del Sistema Nacional de Salud» y añaden ideas que no incorpora ningún otro partido como impulsado la utilización del testamento vital en situaciones terminales.

Sobre como promover la medicina personalizada hablan de incentivar el cambio de modelo de financiación de los centros sanitarios que estimulen las actividades preventivas. No dicen exactamente como lo harán pero listan varias ideas enfocadas a las adicciones, la obesidad o la asistencia a las personas mayores. Insisten en dotar de tecnología los equipos y de recursos para investigación transnacional.

La salud, como el derecho a una vida digna, garantista, pública y para todo el mundo

«Los servicios de salud y sanidad deben ser garantistas y no pueden nunca derivar del nivel de recursos económicos de la población. El derecho a la salud y el acceso al sistema sanitario debe ser universal, equitativo y 100% público «o» con el objetivo de mejorar la salud, hay que planificar desde la comunidad (el barrio o la ciudad) las detecciones en salud, analizar las diferentes situaciones, priorizar los problemas y las diversas actuaciones, implementar las intervenciones, hacer seguimiento y evaluar el plan consensuado «. Es decir, «hay que planificar, actuar y evaluar desde abajo, hay que impulsar la creación de comisiones de control popular como usuarios potenciales que somos todas de la sanidad pública».

Estas son algunas de las afirmaciones que la Candidatura de Unitat Popular incorpora en su programa electoral para decir que la salud es vida y como tal debe ser para todos y hecha desde todo el mundo. Para que esto pasen, entre sus medidas incorporan «revertir las privatizaciones, las externalizaciones y/o la gestión privada de los servicios de salud» a través de la remunicipalización de los servicios y así evitado la externalización de trabajadores que entienden que si no forman parte de plantillas estructurales están precarizados.

Hace falta pues, más presupuesto para la salud comunitaria y la salud pública que la CUP entiende que se puede conseguir priorizando los servicios públicos y que la gestión sea 100% pública.

Sin embargo, fuera de las acciones directamente enfocadas a la salud, la CUP incorpora en este punto de su programa electoral que se tenga cuidado de los derechos laborales, implicando aquí derecho a la formación continuada, derecho a condiciones de salario, turnos de trabajo dignas y libres de acoso laboral y sexual. Para ellos, esto es salud. Y sobre cómo hacerlo? A través de los consejos de salud y los agentes sociales y sindicales que velarían.

Otro punto que trata y adopta como medida es revertir la especulación farmacéutica de la salud y crear una agencia de farmacia de titularidad pública, así como revisar el sistema de patentes y fomentar el uso de medicamentos genéricos y un sistema de precios en relación al valor terapéutico. Paralelamente a ello, dedicar un esfuerzo especial a la prevención de la salud así como adoptar servicios sanitarios las 24 horas donde todo el mundo pueda acceder. Esto implica una reorganización de la estructura actual y contratar más personal.

En cuanto a la salud mental, apuntan que hay que «definir unos protocolos sociosanitarios específicos para la atención de las personas afectadas por una enfermedad mental, que eviten las negligencias o problemas en la atención sanitaria que a menudo sufren las personas que sufren una enfermedad mental grave».

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