Recordando con viñetas la lucha de Miguel Núñez contra la tortura y la represión franquista

Justo cuando se presentaba la exposición que glosa la vida del dirigente comunista y antifranquista Miguel Núñez, se atacaba la placa conmemorativa situada frente a la Comisaría de Via Laietana, en la que se explica que fue un pozo de matratadores y torturadores, además del lugar en que tormentaron al político catalán

Tomeu Ferrer
 
 
 
Relat de la tortura de Núñez a La Via Laietana / Pepe Gávez i Alfons López

Relat de la tortura de Núñez a La Via Laietana / Pepe Gávez i Alfons López

Una exposición en la Casa Padellàs de Barcelona recoge los rasgos más significativos de la biografía de Miguel Núñez, dirigente comunista catalán, luchador antifranquista y ejemplo para muchos de persona honesta y también (auto)crítica. La muestra, que lleva el título: «Miguel Núñez en Barcelona, entre la revolución y el deseo» estará abierta hasta finales de mes. ‘Mil Vidas Más’, el cómic reeditado, fruto del trabajo de Alfonso López, Pepe Gálvez y Joan Mundet, ha servido para recordar la figura de Núñez en un momento en que el revisionismo intenta negar, por ejemplo, que en la comisaría de Via Laietana se practicaran torturas durante el régimen franquista. Pero, efectivamente, en ese lugar, el dirigente del PSUC sufrió durante más de 30 días seguidos torturas a manos del comisario Juan Creix.

Cuando las víctimas deben esforzarse por hacer oír su versión de la historia es que algo no va bien. Carina Mejías, concejala de Ciutadans se escandalizó en Twitter porque el Ayuntamiento de Barcelona pusiera una placa ante la Comisaría de Via Laietana recordando que aquel lugar había sido un pozo de torturas a demócratas, aplicadas por gente que nunca tuvo que pasar cuentas de su actividad contra los derechos humanos. Después de aquellas declaraciones la placa ha sido dañada dos veces.

El libro sobre Núñez tiene formato de cómic. Bien mirado, sólo con los dibujos de Alfonso López se podrían reproducir las torturas a las que el comisario Creix sometió al líder comunista, nacido en Lavapiés (Madrid) y absolutamente afincado en Catalunya. Colgado de los tubos de suministro de agua, por lo que para aguantarse debía forzar la espalda con peligro de romperse la columna vertebral, Núñez aguantó 30 días de malos tratos salvajes sin abrir la boca. Es más, convenció a unos policías, que lo vigilaban entre paliza y paliza, para que comunicaran a la prensa internacional su situación, que al hacerse pública, lo salvó: Creix no se atrevió a volverlo a torturar.

Preso político

Uno de los pocos documentos que se pueden ver en la exposición es una carta que, desde la prisión, Núñez envió a su abogado, el también líder del PSUC, Josep Solé Barberà. La misiva es de 1964 y en la introducción el dirigente comunista se define claramente como preso político, recordando que había sido secuestrado por la policía y durante más de 30 días maltratado en dependencias de la administración. La historia oficial nunca ha reconocido que en España en el franquismo hubiera presos políticos, ni que se practicaran torturas, ni que se detuvieran adversarios ideológicos sin ningún registro oficial. Todo esto se sabe gracias al afán de las víctimas en su lucha contra el olvido, lo que se llama memoria histórica.

Los autores del libro explican que lo hicieron en los últimos momentos de la vida de Núñez, y reclaman para él el papel de coguionista. «Uno de los capítulos que hicimos juntos fue en el que se explica que yendo a una cita se sintió mal y fue atendido por policías que pasaban por el lugar ante la mirada estorada de su compañero desde el otro lado de la calle», explica Gálvez.

Los dibujos que acompañan el libro cambian según las historias que se cuentan. Los hay de línea figurativa y los hay muy expresionistas, especialmente en los momentos relacionados con los malos tratos. En este sentido, el ilustrador, Alfonso López, explica que durante un tiempo diversos colectivos intentaron que el cómic recogiera la memoria histórica o la actualidad política: «con el colectivo Butifarra íbamos a los barrios para documentar las situaciones de necesidad de la vivienda». Ahora, razonaba, la industria no apuesta en España por productos como «Mil vidas más» de Núñez, o el «Paracuellos» de Carlos Giménez. Esto contribuye a que los jóvenes ignoren el pasado, pero conozcan muy bien las historias del manga o de superhéroes.

En la exposición se recuerda también cómo los torturadores llegaron a respetar a Núñez. Cuando hacían alguna detención a otros activistas políticos y estos se resistían a hablar, muchas veces sus maltratadores les decían: «canta, ¿o te crees que eres como Núñez»?

El libro es una mezcla de anécdotas que, como explican los autores, muestran como era Miguel: mezclan episodios épicos con otros llenos de ironía.

Entre las escenas de lucha está el momento en que estando detenido por el comisario Creix, se enfrentó preguntando insistentemente al policía cuánto ganaba por hacer lo que hacía. Ante la extrañeza, el torturador le acabó respondiendo. La contestación de Núñez en saber cuánto cobraba Creix por maltratar fue: «Te pagan poco por lo que haces».

Núñez, que había sufrido y resistido torturas, fue el encargado, una vez encarcelado, de comprobar las circunstancias en las que habían sido detenidos otros compañeros. A veces esto implicaba que la organización, el partido, sospechara y el prisionero fuera dejado de lado. El comunista catalán convirtió esta tarea en un mecanismo para recuperar anímicamente a los militantes. De nuevo giró la tortilla.

La vida del comunista mítico le llevó, una vez alcanzada la democracia, a ser elegido diputado en Madrid por el PSUC. Lo fue de 1982 hasta 1998. Después de verse empujado, quizás, a convertirse en «un burócrata», se sublevó de nuevo y puso en marcha, con otros activistas, la asociación Las Segovias, de cooperación internacional con Centroamérica.

La presentación del libro se hizo en el Museo de Historia de Barcelona (MUHBA), organizada por La Fundación Cipriano García -CCOO de Catalunya, la Asociación Catalana de Expresos políticos, la Amical de las Brigadas Internacionales de Catalunya y Jóvenes de Esquerra Verda. Sábado 6 de abril, varios dirigentes y militantes antifranquistas hicieron un recorrido por diversos puntos de Barcelona vinculados con el histórico dirigente comunista catalán.

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*