Por una energía que (nos) cuide

Cuando hablamos de ecofeminismo, cuestionarnos es imperativo. Tenemos que poner en duda permanentemente nuestro entorno. El ecofeminismo nos viene a decir que hay que conocer y cuestionar no sólo qué tipo de energía queremos, sino también para quién y para qué

Xarxa per la sobirania energètica | Aliança contra la Pobresa Energètica
 
 
Una reivindicació de l'ecofeminisme des del municipalisme | Xse

Una reivindicació de l'ecofeminisme des del municipalisme | Xse

Hace casi medio siglo que el término ecofeminismo se acuñó de la mano de Françoise de Eaubonne. Aún así, parece que no haya sido hasta hace poco que se empieza a hablar e impregnar todos los ámbitos de la vida. La energía es un elemento indispensable del poder, y su control sostiene y está regido por un sistema económico extractivista y ecocida que prioriza el lucro económico sobre la vida de unos y la muerte de otras. Asimismo, el acceso a la energía es fundamental para que reproduzcamos vidas dignas. Es justamente esta tensión entre vida y capital, la que hace indispensable que empezamos a impregnar la energía también del discurso ecofeminista.

Cuando hablamos de ecofeminismo, cuestionarnos es imperativo. Por ello, la tan repetida «mirada ecofeminista» nos ha permitido no sólo poner en duda e interpelar permanentemente nuestro entorno, sino también defender realidades palpables que se abren a diario y que a veces son imperceptibles a los ojos de la mayoría. El ecofeminismo nos viene a decir que hay que conocer y cuestionar no sólo qué tipo de energía queremos, sino también para quién y para qué.

Este hecho pasa por trabajar profundamente los espacios de encuentro comunitarios y colectivos de toma de decisiones donde deberían verse representadas las generadoras y consumidoras de energía, tanto si ésta tiene fines productivos como reproductivos. Queremos transitar hacia un nuevo modelo energético y queremos que éste tenga en cuenta las actuales relaciones desiguales de producción y de consumo energético; que cuando hablemos de descarbonización y de nuevas tecnologías también hablemos de los seres y fenómenos implicados. Queremos que los espacios de formación y de decisión sobre «asuntos energéticos» sean conocidos, entendidos y decididos por todas. Queremos que desaparezca la hegemonía tecnocrática que excluye quien sostiene aún hoy en día un modelo de vida sostenible.

En este sentido, el municipalismo, el contexto de emergencia ecosocial y las sinergias locales se convierten uno de los espacios de transformación donde tiene mucho sentido hablar de una transición energética ecofeminista. Y es que el ecofeminismo sacude las relaciones de poder existentes. Por eso creemos en el potencial transformador de los espacios de encuentro y de incidencia locales (municipalismo) y en la defensa de la vida como lucha contra el capital (ecofeminismo). Hace poco Silvia Rivera Cusicanqui hablaba de la micropolítica y de la cotidianidad como espacios de resistencia: «la micropolítica está por debajo del radar de la política y trabaja sobre colectivos pequeños y acciones corporales que permiten que florezcan espacios de libertad».

De entender el municipalismo como un espacio transformador y la energía como un ámbito clave para la defensa de la vida, surgen las 3 propuestas enmarcadas dentro de la dimensión ecofeminismo de la Propuesta Municipalista 2019 elaborada por la Xarxa per la sobirania energèticaEstas iniciativas son transversales y evidencian el importante papel de la mirada ecofeminista para una transición energética que ponga en valor las vidas de todas. Así, hemos empezado por poner sobre la mesa la necesidad de elaborar un diagnóstico sobre el abastecimiento energético de los municipios; la importancia de disponer de herramientas de análisis interseccional que permitan cruzar el factor género con otros ejes de desigualdad y la coherencia de manifestar a los eventos públicos ideas y prácticas ecofeministas.

Sabemos que aún queda mucho por hacer, mucho por compartir y trabajar juntas. Cabe decir que la mayoría de estas propuestas se inspiran en experiencias ya existentes. Ahora bien, todas son fruto de un debate que aún continúa -y creemos que debe continuar- y que radica en lo que consideramos como la inexistencia o débil existencia de instrumentos realmente útiles que nos permitan vernos a todos en nuestras diversas y contrastadas realidades, luchas y ámbitos de conocimiento y experiencias relacionadas con el mundo energético.

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