Manuel Valls, con el subconsciente muy a la derecha

No nos podemos tomar tan a la ligera que al “hombre de “izquierdas", siempre comprometido contra la extrema derecha en Francia, cada vez se le vayan más los ojos hacia la derecha

Justine Moreau
 
 
Albert Rivera, Manuel Valls i Inés Arrimadas, a l'acte 'El Futuro de Europa'

Albert Rivera, Manuel Valls i Inés Arrimadas, a l'acte 'El Futuro de Europa'

Manuel Valls está en plena campaña. Muestra energía, recorre los barrios de Barcelona, ​​se hace fotos con la gente, tuitea. Trabaja, pone todo su empeño. Como profesional de la comunicación política durante más de 20 años cree saber lo que hay que hacer. Su futuro profesional depende de ello.

Sin embargo, Valls circula por Barcelona con arena en los engranajes, que rechinan. ¿Desconectado? ¿No conoce suficientemente el terreno?

Era evidente que, llegando como paracaidista, los medios de comunicación le harían preguntas sobre su conocimiento de la ciudad. En el vídeo de presentación de su campaña, utiliza unas imágenes de tiendas inglesas para hablar de los negocios de Barcelona. Pinchazo. En noviembre, es incapaz de contestar cuánto vale el billete de metro. Touché. O, recientemente, en la emisión de Chester con Risto Mejide, demuestra ignorar el número de líneas de metro en Barcelona.

«Yo no me presento como el tío que lo conoce todo. Voy aprendiendo», responde Valls.

Ya nos imaginábamos que él no se desplazaba en metro, pero al menos podría haber hecho sus deberes. Estos pequeños «problemas técnicos» se prestan a la risa.

Sin embargo, no nos podemos tomar tan a la ligera que al “hombre de “izquierdas», siempre comprometido contra la extrema derecha en Francia, cada vez se le vayan más los ojos hacia la derecha. ¿A fuerza de retomar sus temas favoritos?

Aunque Valls criticó la decisión de Ciudadanos de apoyarse en la extrema derecha para gobernar Andalucía, nunca cuestionó el apoyo a su propia campaña y se apuntó a la manifestación de Colón sin pestañear. Se negó a posar en la foto con Abascal, es cierto, pero en realidad estaban del mismo lado.

Cambio, unión y esperanza”, dice una chica en el primer video de campaña de Valls.

Qué buen lema hubiera sido si no lo hubiera pronunciado una militante de extrema derecha. Unos meses antes, había aparecido en otro vídeo, rodado en Barcelona, ​​cantando himnos franquistas y gritando: “¡Viva España, hijos de puta!” El vídeo de Valls fue retirado rápidamente. Más recientemente, de visita por su barrio natal de Horta, Valls se hizo una foto con David Romero Carrillo que le acaba de entrevistar para Ràdio Horta-Guinardó. Romero Carrillo es un exmilitante de la extrema derecha (de Via Democrática, Plataforma per Catalunya y Soluciona).

Así que ¿Qué pasa con Manuel Valls? ¿Es un señor despistado? ¿Su subconsciente le juega malas pasadas? ¿Hasta cuando seguiremos llamando errorinvoluntario a un error deliberado?

Justine Moreau
Sobre Justine Moreau

Justine Moreau es francesa, y trabaja como documentalista audiovisual Más artículos

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