Entrevista | Sandra Castañeda, Coordinadora General de la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe

«Los médicos que se oponen al aborto, los realizan clandestinamente por 800 dólares; claro que quieren que sea ilegal»

Durante el seminario "La agenda 2030 y los derechos sexuales y reproductivos en un contexto político global de incremento de los fundamentalismos", las organizaciones Creación Positiva y L'Associació Drets Sexuals i Reproductius han querido situar estos retos en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030. Han contado con la presencia de Sandra Castañeda, Coordinadora General de la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe

Carla Benito
 
 
 
Sandra Castañeda, Coordinadora General de la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe / Carla Benito

Sandra Castañeda, Coordinadora General de la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe / Carla Benito

La Agenda 2030 Feminista es un programa de acción que surge de la colaboración entre las entidades catalanas Creación Positiva y L’Associació Drets Sexuals i Reproductius, que trabajan en la defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos como centro de la defensa de los Derechos Humanos de las Mujeres.

La Agenda 2030 establece un Objetivo de Desarrollo Sostenible específico para la igualdad de género y el apoderamiento de las mujeres y las niñas pero entidades valoran que «los derechos sexuales de las mujeres y otros colectivos no se reconocen y los derechos reproductivos se incorporan de una manera muy acotada». Ante esto, el proyecto Agenda 2030 Feminista quiere que se incorporen de manera transversal estos derechos en los 17 ODS de la Agenda 2030. Para hacer incidencia para posicionar y garantizar estos derechos en las políticas públicas locales y globales se están tejiendo alianzas.

Desde Creación Positiva y L’Associació y desde el feminismo interseccional se está trabajando para cambiar el paradigma patriarcal dotando de contenido político feminista los instrumentos internacionales de derechos humanos y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Explican que ahora más que nunca son necesarias estas alianzas ante las múltiples amenazas como por ejemplo el aumento de los fundamentalismos y extremismos. Por eso, la semana pasada realizaron un seminario titulado ‘La agenda 2030 y los derechos sexuales y reproductivos en un contexto político global de incremento de los fundamentalismos’. Allá presentaron los retos y amenazas actuales y sus respectivos abordajes y estrategias para combatirlos.

Para hacerlo contaron con presencia de feministas de diferentes procedencias. Una de ellas fue Sandra Castañeda, Coordinadora General de la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanasy del Caribe. Castañeda es abogada, activista feminista y defensora de los derechos humanos. A nivel profesional se centra en el análisis político con enfoque diferencial en agendas locales, regionales y globales.

Hablamos con ella sobre cómo transnacionalitzar el movimiento feminista, sobre la vulneración continúa de los derechos a las mujeres y sobre aborto y fundamentalismos a América Latina.

Tenéis presencia en 26 países. ¿Cómo os organizais?

La Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe es una red de organizaciones y eso da la posibilidad de tener un espectro muy amplio de acción. Tenemos puntos focales en 20 países pero hay 800 entidades en la Red. Desde la organización procesamos la información que nos llega de los puntos focales pero la cobertura nos la da la misma membresía.

Hay un equipo técnico: 20 puntos focales en 26 países que ejecutan proyectos, nos mandan información… y hay un equipo técnico central que sistematiza y difunde esa información. Como equipo nosotras mismas estamos descentralizadas: el equipo administrativo está en Chile, el de juventud y políticas está en Argentina, el programa de defensoras de derechos sexuales y reproductivos está en República Dominicana…

Sobre este programa justamente quería preguntarte. Tenéis un proyecto que se llama ‘Sanando cuerpos y haciendo incidencia’. Dada la situación legal del aborto se puede entender que el trabajo que hacen estas defensoras es ilegal y por tanto peligroso para ellas mismas. ¿Cómo lo gestionáis?

El proyecto nace de la preocupación de quien cuida a las cuidadoras y quien defiende a las defensoras. Nuestro trabajo como feministas y como defensoras de los derechos sexuales se realiza en climas muy adversos para las personas. Contextos de criminalización, de mucha violencia, de recorte de los espacios de participación ciudadana… Todo el rato se lucha contra una institucionalidad y unas condiciones muy adversas.

A parte, la Red de Salud es la única que ha trabajado en la salud de las mujeres desde hace 35 años y pensamos que debíamos volver a eso: al autocuidado de las mujeres. El proyecto por ahora se está desarrollando en seis países y trata de fortalecer en tres dimensiones. La primera es la del autocuidado, la de la autosanación. Las mujeres que trabajamos también estamos expuestas a muchisimas cosas incluso personales porque no estamos fuera del contexto. También vivimos en sociedades violentas y agresivas basado en el género. Nos llaman asesinas y nos maltratan pública y privadamente, igual que a todas las mujeres. Este proyecto se basa mucho en mirar hacia la subjetividad de las mujeres: cómo estamos, cómo nos sentimos, cómo está nuestro entorno, qué tiempo le dedicamos al autocuidado.

Una segunda dimensión se refiere a la formación política y una tercera tiene que ver con el uso de tecnologías de la comunicación.

Las mujeres que acuden a la Red quizás os ven como gestoras pero es evidente que podéis sufrir las mismas situaciones que ellas. Como has comentado en tu charla, tenéis además que luchar contra esta ruptura de la idea de participación ciudadana… ¿Cómo lucháis contra esto a nivel institucional y cómo lo hacéis a nivel discursivo hacia la población?

Hay un proyecto político que tiende a la reducción de los espacios de participación, que avanza en la desinstitucionalización de los mecanismos para garantizar los derechos fundamentales. Como movimiento social, el feminismo tiene que mantenerse y volver a la formación política, a la formación de los cuadros políticos. Dar a las mujeres herramientas para hacer análisis de contexto y político, conocimiento de teoría del estado, información sobre los tratados que regulan los derechos humanos fundamentales…

El fortalecimiento del movimiento es lo segundo. No podremos hacerlo solas ni en un solo pais. Debemos trabajar los mecanismos de comunicación, contarnos de nuestras estrategias, tener aprendizajes horizontales… Es el momento para trascender las fronteras de la región pues no nos va a bastar construir y fortalecer movimientos latinoamericanos. Tenemos que tratar de construir movimientos intercontinentales, transnacionales, porque el movimiento antiderechos y los grupos fundamentalistas son transnacionales. Ellos tienen financiamientos y acciones y eso nos obliga también a nosotras.

Tenemos que tener un público formado políticamente. Eso a veces se nos olvida pero no podemos tener mensajes sin contenido como los que lanzan los antiderechos. Dicen cosas como ideología de género… Todos esos mensajes facilistas que dan una sensación de seguridad tienen la posibilidad de instalarse en la sociedad porque no tenemos formación política suficiente. En la medida que seamos capaces de instalar capacidades de análisis político vamos a ser capaces de derrumbar esos mensajes que son mentirosos.

Sandra Castañeda, Coordinadora General de la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe / Carla Benito

La formación sirve para crear experiencias. Hay el caso de la Marea Verde en Argentina que ha traspasado fronteras por ejemplo.

Está demostrado que la gente cuando tiene elementos para el análisis es capaz de generar pensamiento y cuando la ciudadanía genera reflexiones siempre opta por sus derechos. Es obvio pero siempre optará por su bienestar porque entenderá que la libre opción y la libertad son inherentes a la humanidad. Nadie quiere vivir sin libertad y esta es la trampa de los movimientos fundamentalistas que hablan de la defensa de la família y de la seguridad y en el fondo limitan las libertades.

Movimientos como la Marea Verde al mismo tiempo les ha dado herramientas a los fundamentalistas para criminalizar. ¿Qué autocrítica se hace y cómo se puede revertir?

Como movimiento feminista nos dejamos fragmentar y fracturar en términos organizativos. Acabamos por grupos trabajando en diferentes cosas, cada una desde su isla. Unas el aborto, otras el tema de mortalidad materna, otras en políticas públicas, otras el VIH, otras temas LGTBI… Esto nos debilita porque nos hace perder muchos recursos, tiempo y energia, que tampoco abunda, detrás de temas que nos hacen perder la visión de contexto. Es como si los árboles no nos dejaran ver el bosque. Y hay fracturas que no debemos permitir porque por disputas dejamos espacios que inmediatamente los antiderechos aprovechan. Teníamos que haber avanzado mucho más en nuestras alianzas, en compactar la agenda y el movimiento.

A veces en los temas duros perdemos la noción y nos dedicamos a temas aleatorios, que son igualmente importantes pero que no estan en el centro de la agenda. Por ejemplo con la defensa del territorio. El patriarcado lo que hace es exprimir y luego desechar. Lo hace con el cuerpo de las mujeres y con los territorios físicos. No podemos perder de vista la defensa de los territorios, el medio ambiente y todo lo que le rodea.

Otra cosa es el tema del patriarcado y del estado laico. Si nosotras no logramos hacer efectivo el laicismo de los estados latinoamericanos, no lograremos avanzar porque la ingerencia de la iglesia católica es muy grande en estos temas. Está interviniendo en todos los países y está tejiendo alianzas con otras iglesias.

El Papa se reunió con el jerarca de la iglesia ortodoxa en Cuba. Tuvieron un espacio político y ¿en qué se pusieron de acuerdo? En luchar contra la ideología de género, sea lo que sea esto aunque nadie lo sepa. Para eso se pusieron de acuerdo. Este mundo está lleno de personas empobrecidas, en situación de vulnerabilidad, de personas racializadas, hay países donde se está acabando el agua… Hay muchas desgracias humanitarias pero ellos se ponen de acuerdo en la ideología de género, una cosa que no existe. Al final, en lo que están de acuerdo es en limitar los derechos de las mujeres. Es muy preocupante que se estén dando este tipo de alianzas y nosotras no hayamos avanzado. Son necesarias las alianzas pero no sólo de las mujeres si no también por los derechos sexuales y reproductivos.

Aquí hay dos cosas: Una, si se fractura el movimiento, ¿es por esta política de reacción ya que al final quien tiene el poder es el otro? Y dos, si se va contra las mujeres quizás es porque una persona vulnerable o un pueblo sin agua no altera sus privilegios y el movimiento feminista sí que lo haría.

Es muy fuerte decirlo pero la existencia de pobres les conviene a las élites económicas, políticas y religiosas. En América Latina la gente vende el voto por una caja de comida que se les acaba antes de llegar al lugar de votación. En condiciones de pobreza y sin formación política le das el voto a cualquiera. Les es conveniente mantener a la población en estos niveles de pobreza.

Además, ya no existe la imagen del dictador militar de gafas oscuras. Todos los presidentes actuales de América Latina se ven bonitos. Y yo cuando soy una persona empobrecida querría que mi esposo fuera así o mi hijo llegará a lograr ese éxito. Eso es lo que ellos prometen: «yo soy la encarnación de su sueño de éxito».

Es lo que da confianza frente a lo que está estigmatizado.

Exacto. Y por eso yo no voy a votar por una mujer ni por un afrodescendiente que pueden ser tan vulnerables como yo. Voy a votar por ese blanco bonito y bien vestido. Tener gente pobre subordinada es un negocio para muchos sectores.

Ahora por ejemplo una de las peleas que hay es entre las que apoyan el trabajo sexual y las abolicionistas. Nosotras como Red de Salud no tenemos posición sobre eso pero tu oyes la presidenta de la Red de Trabajadoras Sexuales de América Latina y dice que si vas de empleada domestica terminas trabajando en horarios infrahumanos. Tienes que estar lista para atender al primer miembro de la familia que se levante. Si hay niños, despertarlos y prepararlos para la escuela pero antes tienes que haberte aseado y preparado a ti misma. Después tienes que estar despierta hasta que se acueste el último miembro de la familia y dejarlo todo impecable y preparado para el día siguiente. Son mujeres que trabajan 14, 16, 18 horas diarias. En la mayoría de nuestros países a penas está empezando a ser regularizado pero no cotizan para una pensión de jubilación, ni tienen seguridad social. En muchos lugares además tienen que prestarle servicios sexuales al patrón o a sus hijos. Hay abuso sexual pero nadie se da cuenta porque se da en un espacio privado y ellas no pueden denunciar.

O está normalizado.

Si. En América Latina muchos procesos de iniciación sexual de los varones jóvenes se dan con las empleadas domésticas y aquí nadie habla de abuso sexual ni de formas de comercio sexual.

Luego en el sector de comercios y hotelero. Muchos de los hombres europeos que van para el Caribe van a buscar servicios sexuales de mujeres locales. Y hasta ahí no tenemos problema tampoco. Pero cuando las mujeres piden derechos y que se normalice su situación… ahí ya no nos parece bien.

Sabemos que usan a las empleadas domésticas y que los europeos vienen a nuestros países, a nuestras playas a buscar. Todo eso lo sabemos, pero sólo nos volvemos abolicionistas cuando piden derechos. Nos podremos volver abolicionistas el día que no exista el patriarcado y no haya abuso en ninguno de los sectores y sepamos que las empleadas domésticas están reguladas, que se investigan esos casos de abuso, cuando tengamos sanciones para los extranjeros que vengan a buscar servicios sexuales. Cuando todo esté normalizado podremos decir que somos abolicionistas pero mientras tanto es cargar todo el peso de la sanción moral a las mujeres. Ellas quieren que se reconozca este trabajo sexual para tener una pensión y una asistencia en salud…

Yo no hago una defensa del trabajo sexual porque me parece que es una forma más de explotación del cuerpo de las mujeres. Pero creo que no es el momento para que nosotras internamente nos desgastemos en estos debates y rompamos el movimiento. Hay que ir un poco más allá y construir alianzas más fuertes contra estas formas de abuso.

En el avance de los fundamentalismos, que los sectores conservadores se reúnan, hay una cosa que tiene que quedar clara: las que defendemos la despenalización del aborto tampoco es que estemos en contra de las iglesias. Cuando hablamos de la despenalización no estamos obligando a las mujeres. La que no quiera o tenga unos principios morales o religiosos que no lo haga. De lo que hablamos es de la libertad y que aquellas mujeres que quieren interrumpir un embarazo, necesitan interumpir un embarazo, no desean tener o han sufrido una violación o tienen un problema de salud tengan unas condiciones adecuadas.

Y seguras. Que eso es lo que causa la mortalidad cuando se practican abortos.

Claro. ¿Cuántas mujeres en América Latina han muerto por abortos mal practicados?

Sandra Castañeda, Coordinadora General de la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe durant la seva xerrada dins el seminari de l’Agenda 2030 Feminista / Carla Benito

Entiendo que hay una estructura paralela que sí practica abortos seguros.

Los mismos médicos que públicamente se oponen al aborto, luego secretamente los realizan por 800 o 1000 dólares. Claro que quieren que sea clandestino e ilegal. El día que sea legal tendrán que practicarlo en su servicio de salud gratis. Ahora pueden hacerlo en su consultorio y ganando dinero.

Pero ¿hay organizaciones que intentan prestar estos servicios de manera gratuita?

¡Si es ilegal! Pero las mujeres cuando quieren abortar abortan. Punto. Puede ser ilegal, puede estar penado con el infierno pero cuando una mujer decide una cosa la hace porque es natural a la esencia humana. Como feministas nuestro deber es transgredir las normas que nos impone el patriarcado. No tenemos que esperar hasta que el patriarcado nos dé por si solo el derecho. El derecho ha ido atrás de los cambios sociales y somos las mujeres las que debemos generar esos cambios. Hay colectivos que acompañan pero hay mucho miedo porque el día que se sepa la persecución y la cacería de brujas va a ser terrible. Nos toca seguir públicamente peleando por la despenalización y tener circunstancias legales.

¿Sabes lo que pasó en Tucumán? A una niña de 11 años la embarazó el novio de su abuela y no le hicieron el aborto. Cuanto más aberrante sea, más lo esconde la familia y se había pasado el tiempo para practicar el aborto y los médicos no querían ir en contra la ley. Y se lo dejaron. Y la niña sólo decía que quería que le sacaran esa cosa que le había metido ese viejo. No entendía tampoco porque la mamá no la dejaba salir a jugar por estar gorda. La dejaron hasta la semana 23. A esa edad el cuerpo no está preparado para un parto y puede haber un desprendimiento y  probablemente morir desangrada. Una médica se arriesgo y le hizo una cesárea anticipada. El feto de todas formas murió a las pocas horas. [A la publicación de esta entrevista se ha sabido que antiderechos han denunciado por homicidio a los médicos que practicaron la cesárea]. ¿Cómo podemos martirizar el cuerpo de una niña de 11 años?

Y la mente.

Si. Es dañarle la vida. En realidad es una forma de opresión a las mujeres pero también una discriminación. Desde América Latina tú miras los países del norte y en casi todos ellos está legalizado. Termina siendo una discriminación entre las mujeres del norte y del sud. En Francia tienes 24 semanas de aborto. ¿Por qué? ¿Por qué eres francesa? ¿Y si eres colombiana o guatemalteca o ecuatoriana te tienes que joder y si eres dominicana te tienes que morir?

En el estado español está en las 14 semanas.

Ya hay una diferencia con Francia. Es una de las formas de mayor discriminación entre mujeres… Creemos que el derecho es algo que uno se lo toma y no vamos a esperar hasta que el patriarcado nos lo regale pero también sabemos que cuando lo hacemos el patriarcado se ensaña y es muy cruel. Mira en el Salvador mujeres con penas de 40 años y ojo que están también los involuntarios por falta de cuidados. Si van al hospital por un embarazo de riesgo cuando se despiertan están encadenadas a la cama. En República Dominicana, Haití y Guatemala está completamente penado. En Chile han aprobado causales ahora. Incluso en los países que se ha despenalizado como en Uruguay es sólo hasta la semana 12.

Aquí a parte de estar limitado hasta la semana 14 (22 si es de riesgo), cuando acudes a los servicios de salud para abortar te informan y te mandan de nuevo a casa con unos papeles que debes leerte y firmar. Vuelves no antes de tres días y entonces, si das tu consentimiento, por fin entras en el proceso del aborto. En diferentes grados que no son comparables pero en todas partes hay limitaciones y opresión.

O sea que somos como niñas: «piénsalo bien, vete al rincón y piénsalo bien». Tenemos que construir ya los vínculos. Nosotras lo hemos hecho: en Europa hay redes, en África hay redes, el movimiento latinoamericano ha tenido grandes logros, en asia… Nos encontramos en sitios como Naciones Unidas pero no trabajamos juntas como si lo hacen los fundamentalistas. Ese es nuestro gran reto.

Hablabas antes durante tu charla de utilizar también elementos como la existencia del bus de Hazte Oir para crear un hilo conductor que construya un movimiento transnacional.

Cuando lo vimos pensamos: «mira el bus ha llegado también a España». Deberíamos podernos adelantar a eso. En el momento que cuadraron el bus nosotras ya deberíamos estar en construcción porque ya han sacado la segunda generación del bus. “No es violencia de género, es violencia doméstica”, decía. Tendríamos que ser capaces de construir estrategias, mensajes, mucho más rápido que ellos porque… ¿nos vamos a regresar 40 años? Fue entonces cuando salió el concepto violencia doméstica y ahora ya considerábamos superado el A B C de que lo privado es público. Hemos de ponernos a tono con la globalización y deconstruir estos mensajes.

9 Comments en «Los médicos que se oponen al aborto, los realizan clandestinamente por 800 dólares; claro que quieren que sea ilegal»

  1. Silvia Lor // 26/08/2019 en 9:55 // Responder

    Me parece que este tema abarca muchos más. Ya que tiene vinculación estrecha con muchos procesos de la reproducción asistida que también son criticados por la sociedad. Por ejemplo lo que esta pasando en Ucrania, denominado como la ectogénesis. Pero mi opinión es que las mujeres pueden hacer todo que quieres con su propio cuerpo.

  2. Chicas, muchas gracias por compartir los enlaces tan interesantes, ahora pensamos en pedir la ayuda medica para tener bebe lindo y deseado ya que hemos gastado casi 8 años sin resultado.. y creo que nuestra opcion caerá en la clinica ucraniana biotexcom

  3. catalina ramirez // 02/09/2019 en 20:41 // Responder

    Me da mucha alegría que aquí se reunan las personas tan conscientes de todo que está ocurriendo en el mundo y me da mucho placer que aquí podamos discutir todos los problemas que están actuales últimamente.

  4. solo mia // 09/09/2019 en 6:39 // Responder

    Creo que la cosa pertenece no solo a las feministas sino también a las mujeres en general, los hombres siempre nos han dicho que tenemos hacer pero basta ya. Somos aquellas que son responsables por nuestros propios cuerpos y para mi es evidente. Me da mucha interes todo que está publicado aquí @bebebiotexcom

    • robertina // 11/09/2019 en 17:49 // Responder

      Hola hola, muchas gracias por compartir este blog, me gusta mucho, y me da mucha alegría cuando leo tales cosas ya que son muy sabias y podemos encontrar mucha razón en ellas. Coincido contigo en la visión del mundo.

  5. Lucrecia Martinez // 16/09/2019 en 21:03 // Responder

    Hol@ querid@s me gusta lo que estais escribiendo aqui porque comparto todas vuestras cosas escritas. Lo que nos presenta la clinica es precioso porque cada una de nosotras puede recibir todo que necesitamos.

    • Clarisa Alvarez // 17/09/2019 en 19:32 // Responder

      Hola querida, entiendo perfectamente lo que dices tú. Este tipo del apoyo que podemos encontrar por las redes sociales pero me gusta este concepto del Internet. Mi maternidad es también mérito de la clínica ucraniana

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