Los bomberos hablan del incendio de San Roque (Badalona): «La precariedad mata»

Los sindicatos del cuerpo denuncian la escasez de efectivos y que fruto de ello se ha abandonado la tarea de fomento de la prevención

Tomeu Ferrer
 
 
 
Representants dels sindicats i membres del cos de bombers, durant una roda de premsa al Parc de Badalona | T.F.

Representants dels sindicats i membres del cos de bombers, durant una roda de premsa al Parc de Badalona | T.F.

«La precariedad mata». Esta frase ha sido repetida varias veces en la rueda de prensa urgente convocada por los sindicatos de bomberos para denunciar las condiciones en que deben desarrollar su trabajo. Esto a raíz del desgraciado incendio que se ha cobrado tres vidas en el barrio de Sant Roc en Badalona.

La rueda informativa se ha hecho en el cuartel de bomberos de Badalona, el primero que atendió la petición de ayuda de los vecinos de San Roc. En el momento en que los representantes de CCOO, Marc Yeso; UGT, Antonio del Río ; CATAC, Juan Carlos Cerdan; Manuel Tito, de CE SIF y Lluís Artigues, de la COS, reclamaban más dotaciones materiales y humanas para el cuerpo de salvamento de Catalunya, no había en la ciudad bomberos para atender ninguna incidencia porque todos los profesionales que estaban de guardia habían salido a un incendio en el barrio de la Mina, en Sant Adrià de Besòs, junto con una segunda dotación procedente del cuartel de Santa Coloma de Gramenet. «Ahora mismo hay 420.000 habitantes en esta zona que dependerían, en caso de alarma, del cuartel de Mataró», explicaba Antonio del Río, representante de UGT.

La sensación de los bomberos era desencanto. Juan Carlos Cerdan ha llegado a implorar al Presidente de la Generalitat que atienda la petición urgente de los trabajadores del cuerpo y «ponga remedio a la situación de las emergencias».

El único bombero participante en la rueda de prensa que no representaba sindicatos ha sido el que era el sargento de guardia del cuartel de Badalona el día del incendio del edificio de San Roc. Visiblemente emocionado afirmó que para atender con las debidas garantías un incendio como el que se produjo habrían hecho falta tres vehículos con escaleras y 30 efectivos. En este sentido se lamentó de que sólo hubiera un auto con escala y no se pudieran hacer salvamentos por la fachada y la parte trasera de la escalera.

Los bomberos de la Generalitat están muy agradecidos a sus compañeros del cuerpo de bomberos de Barcelona. «Igual como aquel día, hubo ciudadanos que salvaron ciudadanos, también hubo bomberos, los compañeros de Barcelona, ​​que salvaron bomberos», afirmaba un sindicalista.

El hecho de que el incendio se produjera junto a Barcelona evitó, según los bomberos, una situación mucho más grave. «¿Qué habría pasado si el incendio hubiera pasado en Girona o Sant Feliu»? se preguntaba Manuel Tito, de CSIF.

Justo al inicio de la rueda de prensa los bomberos han entregado un documento en el que explican con todo detalle el caso de Badalona. Afirman que el aviso de incendio de San Roque se recibió a las 9:10 de la mañana. Atendieron inmediatamente la petición con una bomba urbana ligera, una bomba urbana pesada y una autoescala. La dotación fueron 8 bomberos, 3 conductores, un sargento y 3 bomberos. Inmediatamente acudieron bomberos de Santa Coloma con una bomba urbana ligera y tres bomberos, todos los que estaban de guardia. Y más tarde se añadió un vehículo ligero procedente de Terrassa.

A las 9:19 los bomberos llegaron al lugar del incendio y 5 minutos más tarde llegaron los bomberos de Barcelona, ​​con 7 vehículos y 25 bomberos. Los profesionales de salvamento defendieron su actuación y puntualizaron que la reacción fue rápida, sin embargo, «no sabemos lo que se tardó en avisarnos».

El fuego, según las primeras impresiones de los bomberos se produjo en el piso 1º debido, presuntamente, a una sobrecarga en una instalación vieja y desfasada con una acometida.

Los sindicalistas de bomberos añadieron una queja a las ya conocidas y vinculadas con la escasez de efectivos y medios con las que trabajan: «de las muchas tareas que tenemos encomendadas como servicio de emergencia, sólo podemos asumir apagar fuegos» decía Del Rio. En este sentido consideraba que un cuerpo de bomberos como es debido debería tener tiempo y efectivos para hacer pedagogía a escuelas y otros centros cívicos para formar a los ciudadanos sobre qué hacer en caso de siniestro. 

Así, resaltó que en los pisos en que los vecinos cerraron las puertas y se confinaron esperando la ayuda no hubo ninguna desgracia, mientras que las víctimas se produjeron en los inmuebles donde sus habitantes, por desconocimiento, abrieron puertas e intentaron salir. Pero hicieron una pregunta a los periodistas para mostrar que la falta de información afecta a todos: «¿Cuántos de ustedes han comprobado al menos una vez al mes que el diferencial de casa funciona?». No hubo ninguna respuesta positiva. Cerdan explicó que por cada euro gastado en prevención se podrían ahorrar un centenar en gastos de salvamento y por los efectos de los siniestros.

En todo caso los bomberos no quisieron cargar contra los ciudadanos. «No se puede criminalizar a las víctimas» repitieron. Por eso pusieron el énfasis en la creación de un protocolo que permita detectar los casos de pobreza energética antes de que se produzcan casos como los incendios. «Desgraciadamente es más fácil pinchar una instalación que obtener una ayuda de servicios sociales para calentar la vivienda» afirmaban. De hecho, desde que bomberos comenzaron a denunciar la vinculación entre pobreza energética e incendios, las bolsas de pobreza no sólo persisten sino que han crecido, según explican los funcionarios públicos. Este sería el caso de San Roc, con muchas personas fuera de los itinerarios de los servicios sociales y, en la escala incendiada, con 10 pisos con dos viviendas por rellano y una media de 6 personas por vivienda.

40 parques bajo mínimos y 7 cerrados

El triste hecho del incendio en Badalona no puede hacer olvidar la situación general de los bomberos de la Generalitat, con 40 cuarteles bajo mínimos, y una media de tres profesionales. Siete cuarteles cerrados por falta de efectivos y mucho material que no pasaría una revisión de seguridad.

La anunciada incorporación de 150 bomberos ha sido calificada de insuficiente por los representantes sindicales, que sitúan las necesidades en un millar de efectivos. Así se podría dotar suficientemente el servicio de emergencias y suplir las jubilaciones que se producirán en un cuerpo que está envejecido, afirman.

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