Los alumnos que suspenden las competencias básicas en Ciutat Vella casi triplican la media de Barcelona

Las desigualdades educativas se mantienen en la capital catalana a pesar de un aumento en alumnos graduados en ESO y en niños menores de 3 años escolarizados. Así lo concluye el segundo Informe de Oportunidades Educativas de la infancia y la adolescencia, encargado por el Ayuntamiento de Barcelona y elaborado por el Instituto infancia y Adolescencia de Barcelona

Victòria Oliveres
 
 
 
Foto: Victòria Oliveres

Foto: Victòria Oliveres

Las desigualdades en las oportunidades educativas comportan también diferencias en los resultados académicos que obtienen los alumnos. En Barcelona, ​​mientras que en Ciutat Vella cerca del 30% de los alumnos suspendieron las pruebas de las competencias básicas en 4º de la ESO el curso 2016/17, en el distrito de Sarrià-Sant Gervasi sólo lo hicieron entre un 4% y un 8% en las diferentes áreas evaluadas (catalán, castellano, inglés y matemáticas).

Aunque estos porcentajes representan una ligera mejora respecto a los resultados de los años anteriores y respecto al conjunto de Catalunya, las diferencias entre los distritos de la capital catalana son muy significativas. Aparte de Ciutat Vella (donde la asignatura con más suspendidos es el catalán), el porcentaje medio de alumnos que suspenden estas pruebas en Barcelona también se supera en Nou Barris (donde destaca un 24% de suspendidos en lengua inglesa) y en Sants-Montjuïc y Sant Martí (distritos donde lo que más se suspende son las matemáticas).

Estos datos se desprenden del segundo Informe de Oportunidades Educativas de la infancia y la adolescencia, encargado por el Ayuntamiento de Barcelona y elaborado por el Instituto infancia y Adolescencia de Barcelona, ​​que pretende radiografiar la situación de la educación con mirada de ciudad y por distritos, y con un foco especial en la equidad educativa.

Según este informe, los factores clave para explicar las diferencias académicas territoriales son tanto las características socioeconómicas del alumnado como la composición social de los centros. Por ello, también analiza la segregación escolar y concluye que todos los distritos «presentan niveles bastante altos», ya que hay una distribución desigual de alumnado: los centros concertados escolarizan 2 veces menos niños con necesidades específicas de apoyo educativo, 3 veces menos niños extranjeros y 4 veces menos alumnos con becas comedor que los públicos.

Esta segregación significativa también puede ser causada por la movilidad escolar entre distritos. El informe destaca que un cuarto de los niños de la ciudad en la etapa de educación universal y obligatoria no se escolariza en el mismo distrito donde reside, «hecho que condiciona el principio de escolarización equilibrada y de proximidad». Mencionan especialmente el distrito de Gracia, donde sólo están escolarizados el 60% de los niños residentes.

Las desigualdades se ven también en el 0-3

El Informe de Oportunidades Educativas de la infancia y la adolescencia en Barcelona 2018/19 también radiografía que un 44% de los niños de entre 0 y 2 años están escolarizados, 6 puntos más que la media catalana y 8 más que 11 años. Ahora bien, también en esta etapa educativa se encuentran diferencias. Mientras que en Ciutat Vella el porcentaje de escolarización en las guarderías es del 27% y en Horta-Guinardó y en Nou Barris es del 36%, en las Corts y Sarrià-Sant Gervasi la cifra llega al 57%.

De los niños escolarizados, más de la mitad (un 53%) van a guarderías privadas. Esta cifra, sin embargo, también es variante en los diferentes distritos. En Ciutat Vella, Nou Barris y Horta-Guinardó, 7 de cada 10 niños escolarizados van a guarderías municipales, mientras que en las Corts, Sarrià-Sant Gervasi y Eixample, 7 de cada 10 van a guarderías privadas.

La escolarización en estas edades tempranas podría ser mayor. La demanda atendida es del 54% de las solicitudes en las guarderías, que han aumentado el 30% en el conjunto de la ciudad. Además, el conjunto de la ciudad los niños extranjeros están infrarrepresentados en el primer ciclo de educación infantil. Mientras que son un 21% de la población menor de 3 años, sólo suponen el 7% de los niños escolarizados.

Uno de los factores que pueden explicar las diferencias territoriales en las tasas de escolarización es la oferta educativa disponible. El informe pone de manifiesto que en aquellos distritos donde hay más centros de educación infantil para niño, la tasa de escolarización de 0-2 años también es más elevada. Por ejemplo, en Sarrià-Sant Gervasi o en les Corts hay más de 10 centros de educación infantil por cada 1.000 niños y niñas, mientras que en Ciutat Vella defecto ni 5.

Para mejorar la equidad en la educación del 0-3 del Ayuntamiento de Barcelona sacó adelante la política de tarificación social de las guarderías municipales, una medida que establece un precio público variable en función de la renta familiar. En el primer año de funcionamiento, el 65% de las matrículas han tenido un precio inferior al del sistema anterior, el 9% han mantenido el mismo precio, y el 26% lo han aumentado.

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