La ‘racialización’ del fracaso escolar: los alumnos migrados que no obtienen el título de la ESO doblan los autóctonos

Un estudio de la UAB alerta que, mientras que los alumnos nacidos en Catalunya que no alcanzan la ESO suman el 10.3%, los hijos de migrantes suponen el 17.3% y la cifra de alumnos que han migrado en Catalunya con siete o más años llega al 29.2%. La universidad considera que los datos suponen una "racialización intolerable del fracaso" que requiere una actuación urgente

Sandra Vicente
 
 
 
El fracàs escolar dels fills de migrants gairebé supera el dels alumnes autòctons / NYCDE

El fracàs escolar dels fills de migrants gairebé supera el dels alumnes autòctons / NYCDE

El fracaso escolar sufre en Catalunya una «racialización intolerable». Así lo han descrito Jordi Bayona y Andreu Domingo, del Centro de Estudios Demográficos (CED) de la UAB en su estudio  El fracaso escolar de los descendientes de la inmigración en Catalunya: más que una asignatura pendiente. En este texto, publicado en la revista  Perspectivas Demográficas , los autores analizan cómo los alumnos hijos de migrantes que no obtienen el título de la ESO casi duplican a los autóctonos. 17.3% sobre 10.3%. La cifra es aún más alarmante cuando se habla de los niños que han llegado a Catalunya con siete años o más: estos llegan al 29.2%.

Para los investigadores, «a pesar de los indudables esfuerzos del sistema educativo en los últimos años, en contexto de austeridad, los niveles de fracaso escolar y la distancia que separa a los autóctonos de los migrantes es insostenible». Y es que no se puede dejar de tener en cuenta que, según los datos analizados, correspondientes al curso 2015-16, el 30.4% del alumnado catalán tenía relación con la inmigración, es decir, 12.976 alumnos de los más de 40.000 matriculados en cuarto de ESO (según datos del Departament d’Ensenyament, cruzadas por el Idescat).

Así, Bayona y Domingo han dividido los alumnos estudiados en varias categorías, según «Generación 1», llegados a Catalunya con siete años o más; «Generación 1.75», llegados a Catalunya con menos de siete años; «Segunda Generación», nacidos en Catalunya pero con ambos progenitores nacidos en el extranjero; «Generación 2.5», los nacidos en España pero con uno de los dos progenitores nacido en el extranjero y «Autóctonos», alumnos y progenitores nacidos en España. El curso 2015, tres de cada diez jóvenes catalanes estaban incluidos en la categoría 2 o 2.5, registrando más de 137.377 alumnos de 26 orígenes diferentes.

De estas procedencias, según el estudio, el 40% son marroquíes (50.000 alumnos). Los siguen los ecuatorianos, con 10.000 y los chinos y rumanos con más de 5.000 alumnos. Así, los marroquíes suman un 15,9% de fracaso escolar, cifra que los investigadores consideran «preocupante, ya que es el primer origen y teniendo en cuenta el crecimiento de este grupo en un futuro inmediato», apuntan. Pero el dato más «alarmante» por Bayona y Domingo es la del 40,9% de fracaso entre los alumnos de Gambia (este es el segundo origen entre los alumnos de segunda generación matriculados en cuarto de ESO). Este dato alcanza el 54% en el caso de los chicos y deja «entrever el fracaso del sistema educativo con algunos orígenes determinados, y las dificultades futuras que estos jóvenes pueden tener en su inclusión y posterior progresión en el mundo laboral».

La selección negativa de algunos de los orígenes de los descendientes de los inmigrantes apunta a «una intolerable racialización del fracaso escolar», con todo lo que conlleva «tanto sobre la evolución de las trayectorias individuales de los que hoy son adolescentes como de fractura en la sociedad catalana «, explican Jordi Bayona y Andreu Domingo. El estudio de los investigadores del CED-UAB concluye afirmando que «los descendientes de los inmigrantes internacionales y su integración social deben ser uno de los objetivos prioritarios para la construcción de la cohesión social, un grupo poblacional que en el futuro próximo puede representar más de la cuarta parte de los jóvenes residentes en Catalunya».

En cuanto a la distribución territorial, se observa alta presencia en cifras absolutas a los municipios de la Región Metropolitana de Barcelona, ​​así como a todos los municipios litorales y las ciudades de Lleida y Girona. Destacan también las capitales comarcales interiores, como Manresa o Vic. Los porcentajes más altos en los municipios son: Salt (47%), Castelló d’Empúries (33%), Manlleu (30%), Guissona (29%) o Palafrugell (28,7%). Entre los municipios con mayor número total de alumnos: L’Hospitalet de Llobregat (23,1%), Mataró (18,8%) o Santa Coloma de Gramenet (18,3%).

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