La prescripción enfermera en Catalunya cerca de ser una realidad para todos los casos

El decreto de acreditación de prescripción enfermera permitirá que los más de 45.000 enfermeros y enfermeras de Catalunya puedan acreditarse para indicar, usar y dispensar medicamentos y productos sanitarios de uso humano. No soluciona aún el vínculo con los medicamentos y productos sanitarios sujetos a prescripción médica. Habrá que esperar a que el Ministerio de Sanidad prepare los protocolos y guías de práctica clínica

Carla Benito
 
 
 
Un usuari compra amb recepta en una farmàcia / MC

Un usuari compra amb recepta en una farmàcia / MC

El Govern de la Generalitat de Catalunya daba luz verde al decreto de acreditación de prescripción enfermera que permitirá que los más de 45.000 enfermeros y enfermeras de Catalunya puedan acreditarse para indicar, usar y dispensar medicamentos y productos sanitarios de uso humano. Este decreto, que supone el primer texto normativo catalán que regula la prescripción enfermera en el sistema sanitario catalán, detalla el procedimiento que deberán seguir los profesionales para acreditarse y que se inició el pasado viernes.

En este sentido, de acuerdo con el Real Decreto estatal, para conseguir la acreditación deberán cumplir dos requisitos. El primero será disponer del título de Grado de Enfermería o equivalente, y el segundo requisito será o bien acreditar un mínimo de un año de experiencia profesional como enfermero o, si no se cumple este requisito, haber superado un curso de adaptación, que está elaborando el Departament de Salut conjuntamente con elConsell de Col·legis d’Infermeres de Catalunya, y que se impartirá de manera gratuita a los profesionales que no puedan acreditar la antigüedad exigida.

La acreditación podrá ser otorgada por cuidados generales para el colectivo de enfermeros y enfermeras no especialistas, o por cuidados especializados para los especialistas. Desde el momento que la obtengan, esta acreditación ya capacitará a los enfermeros y las enfermeras para indicar, usar y autorizar la dispensación de productos sanitarios y de medicamentos no sujetos a prescripción médica. Esto, como han comunicado desde el Departament de Salut, supone un abanico de más de 4.700 productos sanitarios financiados, tales como apósitos, gasas y bolsas de ostomía, y más de 1.000 medicamentos que no necesitan prescripción médica, la gran mayoría de los que no financiados.

Respuestas positivas de inmediato desde enfermería

Al mismo tiempo que el Departament de Salut daba a conocer la aprobación del decreto, las respuestas de órganos como el Consell de Col·legis d’Infermeres de Catalunya (CCIIC) o laAssociació d’Infermeria Familiar i Comunitària de Catalunya (AIFICC) llegaban rápidamente.

Desde el CCIIC han celebrado poder acreditarse para la prescripción enfermera pero han querido recordar que «el actual marco legal no responde aún a la realidad de la práctica real de las enfermeras y los enfermeros si bien apunta hacia una seguridad jurídica para a las enfermeras».

Esta reflexión surge porque con este decreto las enfermeras que obtengan la acreditación podrán prescribir aquellos medicamentos que cualquier usuario puede adquirir en las farmacias. Sin embargo, para los medicamentos y productos sanitarios sujetos a prescripción médica, habrá que esperar a que el Ministerio de Sanidad prepare los protocolos y guías de práctica clínica. Según el propio Real Decreto 1302/2018 deben estar a disposición como tarde en noviembre de 2020.

Núria Cuxart, decana del CCIIC denunciaba que «la lucha para lograr subsanar el gran error de la Ley del Medicamento en el que no se reconocía la enfermera como sujeto prescriptor hace muchos años que dura y no resolveremos definitivamente el problema hasta conseguir enmendar esta ley». Paralelamente, Cuxart también destacaba que tanto el momento como el decreto son importantísimos «no tanto por lo que nos permita hacer en términos prácticos, que aún no se acerca a lo que necesitamos, sino por lo que representa haber traspasado la inmensa barrera que nos impedía prescribir». «Este es un proceso irrevocable», añade Cuxart, «una vez acreditadas podemos seguir trabajando para mejorar las condiciones en las que las enfermeras podemos hacer, con seguridad legal, lo que hace años que hacemos dia a dia por lo que respeta a la prescripción enfermera y demostrar sin obstáculos legales sus beneficios».

Por su parte, la AIFICC valora «positivamente el inicio de este proceso de acreditación para la prescripción enfermera, que seguro nos permitirá trabajar con una mayor seguridad jurídica pero no podemos olvidar que esta prescripción, recogida en el  Real Decreto 1302/2018, está muy lejos de regular la verdadera práctica de las enfermeras y los enfermeros, y por tanto, este Real Decreto se nos queda corto». Añaden además que este Real Decreto establece también un segundo requisito, la disponibilidad de protocolos o guías de práctica clínica y asistencial elaborados conforme normativa estatal por la Comisión Permanente de Farmacia del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. Debido a esta implicación, desde AIFICC no entienden «como las competencias de la enfermera de Atención Primaria y del especialista en Familiar y Comunitaria que las capacita para atender a las personas en procesos agudos y en el seguimiento de las enfermedades crónicas, puedan entrar en contradicción con la legalidad cuando debe indicar y dispensar un fármaco sujeto a prescripción médica,  y que ya están indicados en los protocolos y guías de práctica clínica utilizados en la Atenció Primària de Salut (APS)”.

Ante lo que entienden como contradicción, piden al Govern que siga trabajando «para que las enfermeras y los enfermeros de Catalunya puedan alcanzar a corto plazo el reconocimiento legal en la indicación, uso y autorización de dispensación de medicamentos y productos sanitarios financiados o no , en el marco de los protocolos y guías de práctica clínica y asistencial utilizadas en la APS».

El sindicato Metges de Catalunya estudiará la impugnación del decreto de acreditación

Metges de Catalunya (MC) valorará la posible impugnación del decreto que acredita. El sindicato recrimina a la Dirección General de Profesionales de la Salud (DGPS) que no haya tenido en cuenta ninguna de las alegaciones presentadas por la organización y mantenga un sistema de acreditación que «no garantiza la seguridad clínica y ratifica la falta de rigor en la validación de los méritos».

Una de las peticiones de MC era que las dos vías que contempla el decreto para dar la acreditación que incluye el decreto fueran «sucesivas y acumulativas». Es decir, que se exija al personal de enfermería tanto la experiencia profesional mínima como la superación de un programa de formación específica. Además, el sindicato médico reclama que la acreditación no sea genérica, sino que se vincule al área de especialidad enfermera o al servicio asistencial, para que, en caso de que la profesional cambie de destino, sea necesaria una nueva acreditación «para seguridad y control».

En cuanto a la formación, la organización rechaza que sean las propias entidades de enfermería las que se encarguen de impartir los cursos acreditativos. «Por sentido común, no puede ser que el mismo colectivo de enfermería sea juez y parte. La formación será impartida profesionales con los conocimientos científicos y la práctica clínica suficiente en el ejercicio de la prescripción de medicamentos y productos sanitarios, supervisada también por las autoridades sanitarias», alega el sindicato.

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