La pobreza podría estar en el origen del incendio de Hospitalet de Llobregat

A raíz del incendio que ha acabado con la vida de una mujer y sus dos hijos esta mañana en L'Hospitalet de Llobregat, recuperamos una serie de artículos que nos hablan de las consecuencias de la pobreza sobre la vida de las personas, sobretodo mujeres.

Redacció
 
 
 
El carrer de la Riera Blanca de l'Hospitalet de Llobregat, on s'ha produït l'incendi | Google Street View

El carrer de la Riera Blanca de l'Hospitalet de Llobregat, on s'ha produït l'incendi | Google Street View

Antes de las siete de la mañana llegaba la alerta a los bomberos de que se había declarado un incendio en una vivienda del número 140 de la calle Riera Blanca de L’Hospitalet de Llobregat, en la cuarta planta de un total de seis en el edificio. Unas horas más tarde, los bomberos comunicaban que tres personas habían muerto y otras dos habían sido evacuadas al Hospital Sant Joan de Déu, afectadas de carácter leve. Las víctimas mortales han sido una mujer y sus hijos, de 3 años uno y de pocos meses el otro. La abuela y una tía de los menores son las que han tenido que ser atendidas por inhalación de humo. Las cinco, junto con una persona más, residían juntas en este pequeño piso.

La alcaldesa de L’Hospitalet, Núria Marín, ha explicado que se apuntan «a la sobrecarga de un ladrón como causa», en un tuit donde también lamentaba «la peor de las noticias». De todos modos, el Consejero de Interior, Miquel Buch, ha remarcado que «no se puede confirmar» la causa del incendio y ha precisado que el Mossos han «abierto investigación para determinar las circunstancias».

Los riesgos de vivir en situación de pobreza

Aunque el primer teniente de alcalde de Hospitalet de Llobregat, Francesc Belver, descartó que se trate de un caso de pobreza energética, ya que «la luz no estaba pinchada, tenían contrato de alquiler y los suministros dados de alta «, los bomberos han explicado que se trataba de un piso de dimensiones reducidas con muchos muebles, colchones y otros materiales inflamables – los necesarios para hacer posible la vida de seis personas. Era, por tanto, una vivienda sobrecargado.

Su incendio recordó lamentablemente lo que hace poco más de tres meses acabó con la vida de tres personas y dejó una treintena de heridos en el barrio de Sant Roc de Badalona. Aquel sí que fue un caso de pobreza energética, un incendio provocado por una sobrecarga para tener la luz pinchazo. De todos modos, los bomberos pedían no criminalizar las víctimas de la emergencia habitacional y energética, recordando que «es más fácil pinchar la luz que ser atendido a servicios sociales».

Uno de los bomberos de esta ciudad, Antonio del Río, denunciaba la falta de protocolos que tienen para alertar de casos de vulnerabilidad. «Hasta que algún ayuntamiento no se atreva a relacionar un incendio con la pobreza energética no podremos buscar soluciones», explicaba.

El riesgo añadido de ser mujer

El caso de Hospitalet de Llobregat es paradigmático de la agravante que supone ser mujer en situación de pobreza. Un informe de la PAH y la APE ponía en octubre pasado hincapié en el agravio comparativo que viven las mujeres en situaciones de riesgo de pobreza. Esta situación es aún más extrema en el caso de las familias monoparentales, que representan un tercio de las familias que se encuentran en riesgo de pobreza. Además, 4 de cada 5 están encabezadas por mujeres, como nos recordaba hace sólo unos días la directora general de la Fundació Surt, Sira Vilardell, en el artículo «Monoparentalidad y vulnerabilidad».

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