La Marea Verde entra de nuevo el proyecto de ley para un aborto legal, seguro y gratuito en Argentina

La Marea Verde de Barcelona se ha concentrado ante el consulado argentino para dar apoyo a las compañeras que hoy presentarán por octava vez el proyecto en el Congreso de Argentina. Maria Rovira y Eulàlia Reguant han acompañado a la plataforma y con su cargo de concejalas desde la CUP Capgirem Barcelona han entregado las demandas de la Marea Verde a su consulado

Carla Benito
 
 
 
La Marea Verde Barcelona es concentra a les portes del consolat argentí en el dia que es presenta el projecte de llei al Congrés coincidint en el Dia Internacional d'Acció per la Salut de les Dones / Carla Benito

La Marea Verde Barcelona es concentra a les portes del consolat argentí en el dia que es presenta el projecte de llei al Congrés coincidint en el Dia Internacional d'Acció per la Salut de les Dones / Carla Benito

Justo a las 12 horas, el cielo tapa el mediodía de Barcelona, ​​pero varias decenas de mujeres se concentran a las puertas del consulado de Argentina en el Paseo de Gracia. Un cielo que corresponde a la gravedad de las demandas que el grupo exige: «anticonceptivos para no abortar, aborto para no morir». ¿Cómo? Haciendo que los abortos sean legales y se realicen en los hospitales.

En el Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, una veintena de entidades han apoyado la acción de la Marea Verde de Barcelona, ​​una plataforma hermanada con la Marea Verde que nació en Argentina para exigir el derecho a un aborto legal, seguro y gratuito. Que la acción coincida con este día no es fortuito. Las compañeras de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito en Argentina presentarán por octava vez el proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del embarazo en el Congreso. Y como la solidaridad atraviesa fronteras y mares, sus compañeras, junto con las dos concejalas de la CUP Capgirem Barcelona, ​​Maria Rovira y Eulàlia Reguant, han presentado también una serie de demandas en el consulado de Argentina en Barcelona para que las trasladen a la embajada en Madrid y de allí llegue también a Argentina.

El «pañuelazo» que se ha realizado a las puertas del consulado se ha grabado para retransmitirse en directo esta tarde en Buenos Aires durante la presentación del proyecto de ley en el Congreso argentino. Desde la Marea Verde, apuntan que «uno de los mayores fracasos de salud pública en América Latina tiene su origen en la idea de la maternidad como mandato social y no como elección». Esta manera de definir la maternidad y las prohibiciones que se generan a su alrededor, hacen que decenas de mujeres mueran y decenas de miles sean hospitalizadas cada año a raíz de interrumpir un embarazo no deseado con métodos peligrosos. Para ellas, “definir así la maternidad alimenta la idea perversa del patriarcado que es poder legislar sobre nuestros cuerpos y como consecuencia de esto miles de personas con capacidad de gestar mueren al año debido a abortos clandestinos y no seguros». De hecho, des la Marea Verde han apuntado que en Argentina el aborto es la primera causa de mortalidad materna en más de la mitad de las provincias.

Hoy este proyecto de ley afronta su mayor reto. El año pasado, la última vez que se presentó, la ley se aprobó en el Congreso por 129 votos a favor, sólo 4 por delante de los 125 votos en contra. Después el Senado la tiró atrás con 38 votos en contra y 31 a favor. Ahora, en este octavo intento, la calle quiere que se apruebe a toda costa. Pase lo que pase, la Marea Verde ha asegurado que seguirá desde las calles para matener la presión y exigir a legisladores y legisladoras que permitan un aborto legal y sin riesgos. «Exigimos que legislen basados ​​en la realidad y las necesidades de sus votantes y no en los dictámenes de los fundamentalismos. La vida de miles de mujeres y personas gestantes depende de su decisión. La soberanía en nuestros cuerpos es clave para la igualdad: la maternidad elegida y el aborto como derecho pleno son herramientas de equidad y salud pública», han declarado desde Barcelona a las puertas del consulado. En este sentido, las demandas son claras y lógicas: «educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir».

La Marea Verde Barcelona es concentra a les portes del consolat argentí en el dia que es presenta el projecte de llei al Congrés coincidint en el Dia Internacional d’Acció per la Salut de les Dones / Carla Benito

En Argentina y en todas partes, porque como recordaba una pancarta que llevaba una de las presentes, en Andorra la ley recoge que el aborto puede castigarse con hasta tres años de prisión, para las mujeres y profesionales sanitarios que los practiquen, además de hasta cinco años de inhabilitación. Latinoamérica es sin embargo la región con las tasas de aborto y de embarazo no planeado más altas. Y es que sólo Uruguay, Cuba, Guyana y Ciudad de México reconocen el derecho a interrumpir un embarazo no deseado por decisión de la mujer. El resto de estados tienen leyes de aborto restrictivas y penalizadoras. Algunos de ellos, como El Salvador, Nicaragua, Honduras, República Dominicana o Haití con penas muy elevadas o de muerte y sin contemplar ningún supuesto ni salvar la vida de la mujer.

La concentración ha sido de carácter reivindicativo pero no se ha dejado de lado ni el ritmo ni la alegría. Así, con el micrófono abierto, han realizado cánticos diversos. Uno de ellos, con la melodía de Bella Ciao, decía: «Hoy las mujeres la voz alzamos, chao Macri chao Macri chao, chao, chao, contra el estado y el patriarcado, Queremos aborto legal». Y otro que enviaba a los curas a trabajar por quedarse sin el negocio de poder decidir y especular sobre los cuerpos de las mujeres.

Y es que como nos explicaba  Sandra Castañeda, Coordinadora General de la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe, en esta entrevista, El aborto es una herramienta de control y un negocio por otro lado: «los mismos médicos que públicamente se oponen al aborto, después secretamente los realizan por 800 ó 1000 dólares. Claro que quieren que sea clandestino e ilegal. El día que sea legal deberán practicarlo en su servicio de salud gratis. Ahora pueden hacerlo en su consultorio y ganando dinero». Castañeda también apuntaba que por mucho que el patriarcado quiera mandar sobre el cuerpo de las mujeres, «las mujeres cuando quieren abortar abortan. Punto. Puede ser ilegal, puede estar penado con el infierno pero cuando una mujer decide algo la hace». Añadía que, «como feministas, nuestro deber es transgredir las normas que nos impone el patriarcado. No debemos esperar hasta que el patriarcado nos dé por sí solo el derecho. El derecho ha ido detrás de los cambios sociales y somos las mujeres las que tenemos que generar estos cambios». Cambios que hoy se están presentando por octava vez en el Congreso de Argentina con el apoyo de miles y miles de mujeres de todo el mundo.

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