La lucha de clases hoy: el caso del Raval Nord

La del CAP es una lucha por la dignidad y la salud, frente interesos de las élites (disfrazados de falsa cultura) e intereses partidistas (en el peor sentido de la palabra). La plataforma de defensa del CAP, fruto de esta lucha que parecía local y de ámbito sanitario, ya manifiesta que en realidad es una lucha social, una lucha de clases

Josep Martí
 
 
L’entrada al CAP Raval Nord no compleix amb els requisits mínims d’accessibilitat i l’edifici està obsolet / Sandra Vicente

L’entrada al CAP Raval Nord no compleix amb els requisits mínims d’accessibilitat i l’edifici està obsolet / Sandra Vicente

Los primeros conceptos del marxismo eran que la estructura económica, con sus sistemas de producción, comportaban la diferencia de clases: el proletariado y la burguesía, clases con intereses enfrentados. Sólo era necesario que una vanguardia organizada (partido o sindicato) liderara la toma de conciencia del proletariado como clase y pasar a la lucha de clases.

Es decir, existían clases sociales, después pasamos a la conciencia de clase que hacía posible la lucha de clases. ¿Es este el orden cronológico que funciona en la concienciación de las luchas sociales en la vida real? ¿O ésta sólo es la cronología que defendían los primeros marxistas con el concepto de materialismo histórico?

Posteriormente surgieron otros pensadores marxistas, algunos fruto de su propia implicación en las luchas de sus países como: Lukács (1885), Rosa Luxemburgo (1871), Gramsci (1891) y Thompson (1924), que defendían que la secuencia cronológica que se da en una realidad social determinada, que para ellos tiene que ver no sólo en la estructura económica sino también en las condiciones de la superestructura (cultura, valores, experiencias políticas). Para ellos lo más importante en la conciencia de clase no es la «teoría» (el conocimiento de formar parte de una clase), sino que la experiencia vital de explotación que puede conllevar a la lucha para liberarse, la lucha de clases y posteriormente la comprensión y la alianza con todas las personas con la misma situación, fuera reconocido como clase.

Un ejemplo actual de este proceso (esto sí es un proceso) lo tenemos hoy día en Barcelona en la lucha de trabajadores del CAP Norte del Raval y la ciudadanía empoderada de este barrio, una lucha por su dignidad y su salud, en frente de intereses de las élites (disfrazados de falsa cultura) e intereses partidistas (en el peor sentido de la palabra). La plataforma de defensa del CAP, fruto de esta lucha que parecía local y de ámbito sanitario, últimamente ya manifiesta que en realidad es una lucha social, una lucha de clases.

¿Qué queda hoy de estos conceptos sociales? ¿Qué clases hay en un capitalismo que ya no tiene la hegemonía de la burguesía (empresarios) sino que se está globalizado? Fundamentalmente hoy hay un capitalismo especulativo y financiero, en manos de las grandes corporaciones multinacionales, con poderes invisibles por encima del poder de los políticos y los estados y que condiciona totalmente la vida de la gran mayoría de personas y el futuro de la sostenibilidad del planeta.

¿Quiénes son hoy los parias de la tierra, los que sólo pueden perder sus cadenas? En primer lugar el precariado: los que no tienen trabajo, están en paro prolongado, los jóvenes, las mujeres, las personas mayores. Estas están destinadas a la pobreza de todo tipo: falta de vivienda, difícil acceso a buena alimentación, pobreza energética, mala educación, mala salud y crecientes desigualdades, muchos de ellos discriminados también por cuestiones de raza, de género, de religión.

Pero el capitalismo depredador y patriarcal actual también afecta y explota de una manera aún más transversal que las condiciones económicas directas a todas las personas que no forman parte de los pocos privilegiados capitalistas, y a la larga también los afectará a ellos. Afecta a casi todas las mujeres, y a toda la población, expuesta a la degradación del medio y la pérdida de sostenibilidad, que pone en cuestión la subsistencia de la vida en el planeta.

Estas personas, muchas de ellas concienciadas de los problemas y con ánimos para la lucha y la defensa de la vida, Los precarios, las mujeres y los sometidos a las condiciones ambientales, pueden, a partir de sus luchas sectoriales, confluyeron en la conciencia de clase y tener claro cuál es la clase contra la que luchar. Estas pueden ser las últimas utopías.

Josep Martí
Sobre Josep Martí

Ha estat metge assistencial de l'Hospital Universitari Vall d'Hebron. Del 80 al 86 va ser el Delegat de Serveis de Sanitat i Medi Ambient de l'Ajuntament de Barcelona. Del 2000 al 2006 va ser el director assitencial de l'Hospital Universitari Vall d’Hebron. A més és soci fundador del CAPS i membre fundador de la Marea Blanca de Catalunya Más artículos

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