Mini-crónicas catalanas

La ficción de la unidad

Se entiende la apelación a la unidad soberanista, y más allá, para que los presos salgan de la cárcel, o para que Catalunya alcance objetivos políticos compartidos por una gran mayoría. Sin embargo, la unidad para la República que supone esta Crida Nacional es la de la mitad de la sociedad. Ni eso.

Andreu Claret
 
 
 
Puigdemont en una imagen de archivo

Puigdemont en una imagen de archivo

Es probable que no haya palabra más usada, en la historia de la política catalana, que la de la unidad. Usada, a veces, para alcanzar objetivos compartidos por amplias mayorías. Otras, manoseada para camuflar propósitos partidistas. Siempre la unidad. Como la que pretende encarnar ahora la Crida Nacional per la República promovida por Carles Puigdemont.

Con la idea subyacente y equívoca de Catalunya como un único pueblo. Lo cierto es que ha habido momentos en los que la unidad ha producido réditos incuestionables. Sin ir más lejos, en la lucha contra el franquismo, liderada por la Asamblea de Catalunya. A este espíritu apelan ahora algunos de los líderes de la antigua Convergencia para promover esta Crida. Sus ideólogos aluden también a la Solidaritat Catalana y a los años treinta, que tanto ha estudiado Quim Torra. Con más retórica que rigor.

La unidad, efectivamente, ha sido importante en momentos decisivos de la Catalunya contemporánea. Con la Solidaritat fue posible la Mancomunitat, y el Frente Popular permitió la corta pero prometedora obra de la Segunda República. La unidad ha traído progresos, que duda cabe. Pero una cosa es la unidad y otra, muy distinta, la ficción de la unidad. El término no es mío. Ha sido utilizado por Quim Nadal en una sugestiva entrevista publicada por Nació Digital. Como buen historiador, Nadal recuerda que muchos momentos de efervescencia unitaria han conducido a otros de profunda crisis y de envergadura aún mayor. Y subraya que la idea de Catalunya como un único pueblo no encaja con una sociedad como la actual, dividida a la quebequesa por el Procés. Menos lobos.

Se entiende la apelación a la unidad soberanista, y más allá, para que los presos salgan de la cárcel, o para que Catalunya alcance objetivos políticos compartidos por una gran mayoría. Sin embargo, la unidad para la República que supone esta Crida Nacional es la de la mitad de la sociedad. Ni eso. Constituye un paso más hacia la reconstitución de la antigua Convergencia, apurando otra ficción: la del 1-O como el dia en el que Catalunya se autodeterminó. Un ardid para alcanzar la hegemonía dentro del campo soberanista. Una opa a los compañeros de viaje del Procés para encarar con ventaja las próximas elecciones municipales.

Andreu Claret
Sobre Andreu Claret

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