La falta de pediatras afecta a la sobrecarga, la calidad asistencial y la conciliación

Hoy en día, un 30% de los niños que se atienden en la primaria de Catalunya no tienen un pediatra como médico de referencia, son plazas ocupadas por médicos de familia. Ana Roca, vicesecretaria general del sindicato Metges de Catalunya -quien ha iniciado una recogida de firmas para reclamar mejoras en el modelo de atención-, señala que "algunas no están ocupadas por nadie, siendo esto más grave aún"

Carla Benito
 
 
 
MC recull signatures per demanar millores en l’assistència pediàtrica d’atenció primària / Istock

MC recull signatures per demanar millores en l’assistència pediàtrica d’atenció primària / Istock

Metges de Catalunya ha iniciado una recogida de firmas para la mejora asistencial pediátrica en la Atención Primaria de la red pública de Catalunya. En la petición han redactado 19 medidas para abordar los problemas que caracterizan este sector: la sobrecarga, la calidad asistencial, la conciliación y la apuesta retributiva. La voluntad de esta recogida de firmas que se entregarán al Departament de Salut es plasmar cuál es la situación de la pediatría en la Primaria, qué quieren los profesionales y qué hay que hacer también para que la primaria sea un ámbito de trabajo atractivo tanto para los pediatras como para los médicos de familia.

Hoy en día, un 30% de los niños que se atienden en la primaria de Catalunya no tienen un pediatra como médico de referencia, son plazas ocupadas por médicos de familia. Ana Roca, vicesecretaria general del sindicato Metges de Catalunya y pediatra en el Centro de Atención Primaria de Viladecans, señala que «algunas no están ocupadas por nadie, siendo esto más grave aún, ya que estos pacientes acaban siendo visitados de urgencias o de manera espontánea por otros profesionales «. Si no tienen nadie asignado es porque no se ha logrado cubrir esta plaza, lo que sucede a menudo cuando se trata de llenar las plazas de pediatría en los CAP.

De hecho, a través del manifiesto que acompaña la petición explican que asumir que la presión asistencial es un hecho normal en las consultas de Atención Primaria puede provocar un riesgo para la seguridad clínica de los pacientes y un agotamiento inaceptable para los profesionales. Lo afirman porque en una encuesta realizada a más de 400 pediatras se veía como resultado que el 85% cree que no dedica suficiente tiempo a cada visita, el 93% afirma que no tiene establecido un límite máximo diario de visitas y el 72% considera que son más propensos a enfermar debido a las condiciones de su tarea profesional.

Si bien esto anteriormente era más evidente a medida que te alejabas de Barcelona o de las grandes ciudades ahora ya pasa en todas partes. Un ejemplo es el caso del CAP La Sagrera. Roca analiza que el de La Sagrera es un centro con mucha sobrecarga asistencial, un centro difícil para la conciliación de los profesionales que finalizan la jornada a las 20 o a las 21 h de la noche dificultando así la vida personal y familiar. «Prefieren trabajar en hospitales donde como mucho hacen una guardia o una tarde y se trabaja de mañanas», revela Roca.

En los centros más grandes hay más pediatras, más infraestructuras, se está dentro o más cerca de los hospitales, existe una relación directa con los centros de referencia, se pueden hacer sesiones formativas más a menudo, hay más comunicación bidireccional para atender mejor los pacientes, compartir decisiones clínicas y protocolos. Estos serían los ítems que Ana Roca destaca de entre los puntos que los profesionales mejor valoran a la hora de elegir dónde trabajar.

Que falten especialistas en la primaria implica una «sobrecarga notable que se acentúa más aún cuando hay pediatras de vacaciones, de baja o casualmente haciendo una formación». Roca explica que los pocos pediatras que quedan en los centros se llenan la agenda de niños que vienen a visitarse a los que no les pueden dedicar más de 2-3 minutos: «esto un día se aguanta por una catástrofe, una epidemia de gripe … pero no puede ser que cada día la dinámica asistencial de trabajo sea esta». Además, los pediatras afirman que la sobrecarga redunda directamente en la calidad asistencial. «En 3 minutos no puedes hacer un diagnóstico preciso, plantear unas pruebas, hablar con la familia sobre qué hacer y qué síntomas de alerta deben vigilar … esto redunda directamente con la calidad y con la salud de los chicos que son nuestra responsabilidad», concluye Roca.

Si bien el próximo 25 de noviembre en el mismo examen que cita 1722 médicos de familia para 1343 plazas asistirán también 219 pediatras para 149 plazas, esta medida no es suficiente. Más que nada porque no abre nuevas plazas, lo que hace es estabilizar contractualmente plazas ya existentes.

19 acciones para garantizar la calidad asistencial, seguridad clínica para los pacientes y una carga de trabajo asumible para los profesionales

En la petición dirigida al Servei Català de la Salut que ha puesto en marcha el sindicato Metges de Catalunya, los facultativos pediatras de Atención Primaria manifiestan que la atención pediátrica dirigida a la población infantojuvenil, dentro de la Atención Primaria (AP) de Salud, es un pilar básico del sistema público de salud. Afirman que la calidad asistencial en nuestro modelo de atención pediátrica de AP es muy valorada por las propias familias y también por los países del entorno. Entienden que el derecho fundamental de los niños a la salud, y su atención por parte de un pediatra de referencia a la AP, está actualmente en riesgo por la falta de profesionales, por las condiciones de precariedad en que los pediatras deben desarrollar su profesión y por la sobrecarga asistencial a la que el colectivo se ve sometido de forma habitual.

Las medidas que los profesionales pediatras de AP instan a la Administración a llevar a cabo son las siguientes:

  1. Aumentar la oferta de plazas MIR para la formación especializada en pediatría, así como aumentar el tiempo de rotación de los residentes por el ámbito de atención primaria entre 9 y 12 meses.
  2. Respetar un ratio 1.000 pacientes de población asignada por pediatra, reduciéndola en función del nivel socioeconómico y la dispersión territorial.
  3. Establecer un límite máximo de 25 visitas por turno.
  4. Garantizar el mantenimiento de la calidad asistencial y la seguridad clínica de la atención médica fijando un tiempo de atención de 10-12 minutos por visita de cita previa, y de 20 minutos por visita derivada del Protocolo de actividades preventivas, así como un tiempo para realizar una visita no presencial o telefónica de 6 minutos.
  5. Respetar en la agenda diaria de visitas la proporcionalidad de jornada asistencial y no asistencial, dentro de la jornada efectiva, según la Resolución TRE / 2579/2008, de 14 de julio.
  6. En caso de insuficiencia de pediatras necesarios para mantener las ratios de población asignada del punto 2, o en caso de déficit de profesionales por otros motivos (jubilación, bajas laborales, vacaciones, permisos, tiempo de formación, etc.) que impida la correcta atención médica de los pacientes, los profesionales podrán, de manera voluntaria, ampliar su agenda de atención pediátrica con la compensación indicada de acuerdo con el módulo de retribución variable que aprobó la Comisión Ejecutiva (CE) del Consejo de Administración de la ICS en sesión celebrada el día 29 de junio de 2017. del mismo modo, se podrá ampliar la jornada asistencial dentro de la jornada ordinaria habitual, de manera voluntaria, con un incremento retributivo proporcional en base al mismo módulo de retribución variable, manteniendo en todo caso las características de la agenda descritas en el punto 3 y 4.
  7. Tomar medidas urgentes para favorecer la conciliación laboral y personal de los pediatras de AP que favorezca al mismo tiempo unos horarios saludables para los niños y sus familias.
  8. Aplicar medidas de racionalización de las consultas, con circuitos internos de citación y de atención de las visitas que fomenten la educación sanitaria individual y grupal, y la capacidad de autocuidado.
  9. Mantener la actual cartera de servicios y no aumentarla hasta que la dotación de pediatras en la AP no sea la adecuada, según los ratios del punto 2, y se haya evaluado previamente el impacto de una eventual ampliación en la carga asistencial de los profesionales afectados.
  10. Evaluar los directores y adjuntos de los EAP cada 2 años por los miembros del equipo pediátrico donde han realizado su actividad.
  11. Garantizar que las derivaciones a otros especialistas, o para la realización de pruebas complementarias, se ajuste a unos plazos de referencia máximos de equidad y calidad, según la ORDEN SLT / 102/2015, de 21 de abril, que define para una derivación preferente un máximo de 30 días de demora, y para una derivación ordinaria un máximo de 90 días de demora.
  12. Realizar protocolos conjuntos de atención pediátrica entre la atención primaria y la hospitalaria. Ante el regreso de una derivación cursada desde la AP, el equipo directivo de la EAP resolverá la incidencia.
  13. Potenciar la autogestión de los equipos de pediatría de atención primaria, dotándolos de un presupuesto propio para cubrir las contrataciones necesarias o sustituciones de coberturas de las ausencias de los profesionales (vacaciones y permisos, reducciones de jornada, IT, formación, etc. ).
  14. Pactar los ítems de la Dirección por Objetivos (DPO) entre cada profesional y la dirección del centro. Los objetivos siempre serán alcanzables con la actividad habitual y evaluados de forma individual, sin penalizaciones derivadas de las acciones de otros profesionales. Se recibirá información periódica de la evolución de cada ítem. Se pactarán en el último trimestre del año anterior. La retribución del complemento será del 100%, según el grado de consecución.
  15. Utilizar sistemas de evaluación que permitan y favorezcan el logro efectivo de los diferentes niveles de carrera profesional.
  16. Definir un plan de formación específico para pediatras y organizar estancias formativas en otros centros (hospital, CDIAP, CSMIJ, etc.).
  17. Recuperar el poder adquisitivo perdido en los últimos años y aumentar las retribuciones por equipararlas a las CCAA y países de nuestro entorno.
  18. Respetar la voluntariedad en la realización de jornadas de atención continuada fuera de la jornada ordinaria, y asegurar que la compensación se fijará según módulo de retribución variable que aprobó la Comisión Ejecutiva (CE) del Consejo de Administración del ICS en sesión celebrada el día 29 de junio del 2017.
  19. Crear una Mesa de negociación propia para los facultativos y pediatras de AP.

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