«Hasta que algún ayuntamiento no se atreva a relacionar un incendio con la pobreza energética no podremos buscar soluciones»

El 13% de la población en Catalunya tiene dificultades para mantener la temperatura en su casa. La pobreza energética puede tener consecuencias catastróficas, sobre todo en los meses de invierno. Los bomberos son "observadores privilegiados" que podrían alertar sobre hogares en situaciones de vulnerabilidad pero, como denuncia Antonio del Rio, portavoz de UGT Bomberos, les faltan protocolos

Sandra Vicente
 
 
 
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Ahora que entramos en los meses más fríos del año es cuando el aumento desproporcionado que se ha dado en los precios de la luz y el gas comienzan a apretar a muchos hogares. Y es que el aumento de los suministros ha septuplicado el de los sueldos. La situación de emergencia habitacional y pobreza energética, con datos crecientes en Catalunya, puede derivar en incidentes graves que pueden llegar a ser mortales.

Vienen al cabo casos como el de Rosa, una anciana de Reus que murió a causa de un incendio provocado por una vela, después de que Gas Natural Fenosa le cortara la luz, pasando por encima de la ley 24/2015 contra la pobreza energética. El de Rosa es uno de los casos más mediáticos, pero como el suyo, hay muchos casos que no son detectados como pobreza energética aunque haya indicios.

Unos de los actores que podrían ayudar a visibilizar las consecuencias de la crisis energética son los bomberos, por eso firmaron un acuerdo en 2016, junto con la Aliança contra la Pobresa Energètica, con el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat para recoger datos específicas en los informes de los bomberos para determinar y cuantificar el alcance de los casos de pobreza energética. Pero este acuerdo no se está cumpliendo como debería. Hablamos con Antonio Del Rio, portavoz de UGT Bomberos, trabajador en el Parque de Badalona.

Ahora que estamos en los meses más fríos del año, con unas cifras del 13% de Pobreza Energética y dos desahucios por hora en Catalunya, y en un momento en que el precio de la luz septuplica la subida de los salarios, la vulnerabilidad en los hogares nos plantea una realidad muy cruda. Sobre todo cuando la pobreza energética ha causado unas 2.300 muertes en España. Los bomberos, que entráis hasta la cocina de los hogares desprotegidos, ¿cuál es el panorama que veis?

Venimos detectando el problema ya desde 2014, a raíz del incidente que sucedió en El Vendrell, cuando cuatro niños murieron en un incendio en su casa, que tuvieron que ocupar tras un desahucio de Bankia. No tenían suministros y tuvieron que pinchar la luz; debido a un cortocircuito se produjo el fuego.

Empezamos a levantar la voz de alarma cuando detectamos que los siniestros vinculados a situaciones de vulnerabilidad y pobreza energética estaban aumentado. Fue el momento en que algunos casos se convirtieron en muy mediáticos y llegaron a la opinión pública, como con el caso de Desiré, una niña de 7 años de Balaguer, que el invierno crudo de 2013, viviendo en un infravivienda, murió intoxicada por el fuego en el suelo hecho con desechos y palets con el que se calentaban. También destaca el caso de Rosa de Reus, que murió por un incendio provocado por una vela… nosotros nos preguntábamos cómo era posible que nuestros informes no pudieran detectar cuáles incendios estaban vinculados a situaciones de vulnerabilidad.

Los bomberos somos unos observadores privilegiados, que podemos detectar indicios subjetivos cuando entramos a un hogar en un incendio; somos los primeros que entramos y, en investigar, deberíamos ser los primeros también en detectar situaciones de vulnerabilidad y pobreza energética. Así que empezamos a trabajar con indicadores que pudieran ser plasmados en los informes y que permitieran derivar estos casos a servicios sociales, a poder ser, antes de que sobrevenga la desgracia.

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Una vez ya habéis intervenido en los incendios, que serían la incidencia más grave, ¿cuáles son estos indicadores en los que se basa la investigación?

Primero debemos dejar claro que no se dan tantas investigaciones como se debería: sólo se investiga un 15% de los incendios domésticos, mientras que los incendios forestales se investiga el 100%. Entonces, cuando vamos a un fuego de vivienda, la apagamos y ya está, ya nuestros informes no sale nada. Las compañías de seguros, que son los que hacen los seguimientos de siniestralidad, dicen que en más del 50% de siniestros de fuegos no se puede determinar, mediante los informes de los bomberos, cuáles han sido sus causas.

¿Y se podrían determinar con una investigación pertinente?

Sí, con unos indicadores muy sencillos, como el estado del hogar -si es infravivienda o no-, el estado de confort, las humedades, el aislamiento, la estructura o el estado de los suministros. Si no los tienen y hacen acometidas de luz, gas y agua o si, aunque tengan, no los usan por miedo a no poder hacer frente a las facturas. También se deberían tener en cuenta factores psicosociales como el entorno, la red familiar, si se trata de gente vulnerable dentro del circuito de servicios sociales… pero, según datos del Ayuntamiento de Barcelona, ​​que sí ha usado estos indicadores , más del 80% de casos detectados de vulnerabilidades no estaban dentro del circuito de protección de los servicios sociales.

En el caso de los Bomberos, cuando detectáis un caso es porque ya se ha dado un incidente. Firmastéis un convenio con el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat, junto con la Aliança contra la Pobresa Energètica, según el cual las administraciones se comprometían a investigar. Hasta donde sabemos, Barcelona lo cumple y la Generalitat no.

El Ayuntamiento de Barcelona lo comenzó a aplicar el año pasado y ya está explotando datos del servicio de Bomberos. En cuanto a la Generalitat, más allá del compromiso firmado por el consejero Jordi Jané, se empezó a hacer un vídeo divulgativo y ahí quedó todo. Hoy por hoy, en nuestros informes aún no se registran situaciones de vulnerabilidad. Podríamos dar la voz de alarma, pero no. A veces, de forma particular, hay mandos de bomberos que se ponen en contacto con servicios sociales o policía local para trasladar situaciones puntuales que han visto de servicio, pero por parte de la administración está todo parado.

Hemos intentado ponerlo en marcha con el nuevo equipo, pero nos han pedido más tiempo, como siempre. Y estamos convencidos de que tendremos más víctimas de pobreza energética que pasarán desapercibidas para la administración y los medios de comunicación.

Comentabas que a veces hacéis intervenciones que os permiten detectar indicadores de vulnerabilidad. ¿Cuáles son?

Cuando atendemos a personas mayores, que caen al suelo, que viven solas y, a raíz de accidentes como estos, pasan a ser dependientes y te das cuenta de que quedan aislados en sus viviendas. Nosotros podemos detectar cuando su estado cognitivo comienza a derivar en Diógenes, o en síndrome de Noé [trastorno psiquiátrico que consiste en acumular un gran número de animales de compañía sin proporcionarles los cuidados adecuados]. Son situaciones que podríamos, deberíamos, trasladar a servicios sociales de maner automática.

Antonio del Rio, portaveu d’UGT Bombers i treballador al parc de bombers de Badalona | Sandra Vicente

¿No hay ningún protocolo?

Ninguno. Nosotros acudimos y es la policía local la que se encarga, si se encarga, de activar alarma a servicios sociales. Esto si están.

¿No deberiais ir acompañados siempre de policía local en estos casos?

En teoría cuando accedemos a una vivienda deberían estar para levantar un acta, pero tampoco hay protocolo. Por eso es tan importante que los Bomberos, que somos los que estamos siempre, tengamos unas pautas de derivación; no hablamos de valorar nosotros si estamos ante un caso de pobreza energética o vulnerabilidad, sólo pedimos que se nos reconozca la condición de observadores privilegiados para poder trasladar una sospecha a quien se encargue de dar la protección que la ley debería dar.

Para dar algún dato más: decíais que en 2016 se habían aumentado en un 18% los incendios domésticos y en un 20% los casos de intoxicación. En un escenario ideal, dados estos datos, si pudierais hacer la carta a los reyes, ¿qué pediríais?

Primero, prevención. Hay muchos municipios en los que a la gente vulnerable se instalan detectores de humo o fugas de gas, pero cada vez nos encontramos más que estas personas están fuera de los circuitos a los que llega la información. Para nosotros, pediríamos información y formación para que cuando entremos a un hogar podamos detectar situaciones de vulnerabilidad. Y dar respuesta. Y ya no entro en el tema de los proveedores de energía porque si lo hiciera la lista se alargaría.

Te he pedido una carta a los reyes, no sólo a la administración …

Pues, a los proveedores de energía les pediríamos que cumplan la ley 25/2014 contra la pobreza energética y que destinaran muchas de sus ganancias a proteger una parte de la población que no puede ser susceptible de convertirse en negocio.

Pasando a hablar de hechos que sí se cumplen, el Ayuntamiento de Barcelona es uno de los actores que sí ha cumplido el acuerdo de las investigaciones. ¿Qué facilidades dan consistorios como estos?

En este parque dependemos de la Generalitat, así que no tenemos todos los detalles, pero sabemos que han formado a sus bomberos y mandos y que, hoy por hoy, está funcionando. Pero aún tenemos una asignatura pendiente con los Bomberos de Barcelona, ​​y es que ninguno de ellos se atreve a decir que una muerte está vinculada a pobreza energética. Detectan situaciones de vulnerabilidad, pero oficialmente no vincularán una muerte a la pobreza energética. Y creo que esto es muy importante: es como cuando en los años 80 no teníamos violencia machista, sino que eran homicidios o crímenes pasionales. Hasta que no se vincularon aquellos asesinados a la violencia machista no se pudo trabajar para encontrar una solución. Cuando algún ayuntamiento vincule una muerte o un incidente a la pobreza energética, empezaremos a ponerno manos a la obra.

Es importante, también, que las personas encargadas de detectar estos casos, como sois los bomberos, tengan unas condiciones laborales óptimas. ¿Cómo es vuestra situación?

Precaria. Ahora estás en uno de los parques más modernos de Catalunya. Te sorprenderías de las carencias que tenemos; si viajas verás parques que se caen, literalmente, bomberos que están en barracones porque no tienen parques, una plantilla envejecida con una media de 50 años y parques móviles aún más envejecidos. En Terrassa, por ejemplo, un parque importante que da servicio al cinturón metropolitano, tienen vehículos de primera salida con más de 28 años, cuando en los cuerpos modernos de Europa la vida de los vehículos es de 15 años.

Nuestras reivindicaciones son sólo para poder dar servicio público y de calidad, que es de lo que les gusta presumir a los políticos, aunque no sea verdad. Durante el puente de diciembre tuvimos parques cerrados porque no había bomberos, como el de Torelló y La Jonquera, pero es que cada día muchos parques están bajo mínimos. Y con ello hablo de parques con 4 bomberos y que falte sólo uno. Son situaciones muy dramáticas que pueden derivar en accidentes, no sólo para los trabajadores, sino también relacionados con las prestaciones de auxilio que damos. Si mientras hay tres bomberos trabajando en rescatar una persona que ha caído, se da un fuego en una vivienda en el mismo municipio, no podremos atenderlo. Llevamos desde 2009 sin inversión y sin nuevas promociones.

¿No habeis tenido ningún extendida de mano por parte del nuevo Gobierno, que por otra parte, ya no es tan nuevo?

Son los de siempre. Las mediaciones que pararon la huelga del día 12 de diciembre de los trabajadores públicos, en que se acordó el pago de las pagas extra, malpienso que son acuerdos como los que se hicieron con los médicos. A última hora y excusándose con los presupuestos. No podemos esperar a que los políticos se pongan de acuerdo; las víctimas de un incendio no pueden esperar a los intereses partidistas; la señora que se cae en casa y acaba muriendo en soledad no puede esperar a que los intereses de unos pocos deriven en más o menos recursos para un servicio público tan esencial como es el de los bomberos.


Esta entrevista es fruto de la colaboración entre la Fundación Catalunya Plural y Radio Tierra, para un periodismo colaborativo y cooperativo

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