Evadirse, el primer motivo para el consumo entre los estudiantes de 1º y 2º de ESO que se drogan

Los datos de un estudio con alumnos de 1º y 2º de ESO en Salou demuestran que aproximadamente un 11% de los jóvenes ha probado en alguna ocasión alguna droga y que le ha gustado. Sólo un 2% reconoce haberlas probado y que no repetirá. Yolanda Ortega, médico de familia, que ha liderado el estudio, apunta que no hablar de drogas hasta los 12 años ya es llegar tarde

Carla Benito
 
 
 
Drug dealer selling pills,marijuana and cocaine

Drug dealer selling pills,marijuana and cocaine

El Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social realiza cada dos años una encuesta sobre el uso de drogas en la Enseñanza Secundaria en España (ESTUDES). Los sujetos con los que se cuenta para el estudio son estudiantes de 14 a 18 años que cursan 3º y 4º de ESO, 1º y 2º de Bachillerato, así como Ciclos de Formación Profesional Básica y de Grado Medio.

Esta encuesta comienza a la edad de 14 años. Una edad que algunos ya consideran como demasiado tardía. Y es que un estudio  de la Sociedad Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria (CAMFiC) ha analizado las motivaciones por las que los jóvenes consumen drogas con estudiantes de 1º y 2º de ESO de Salou, en Tarragona y un tercio de los que ya las han probado lo hacen para evadirse.

Los resultados reflejan que aproximadamente un 11% de los jóvenes ha probado en alguna ocasión alguna droga y que le ha gustado. Sólo un 2% reconoce haberlas probado y que no repetirá. Un 29% de los jóvenes dijeron que probaban las drogas por evasión, un 27% por diversión, un 18% para probar nuevas experiencias, un 10% para seguir la moda, un 2% porque no ve ningún riesgo, y un 3 % para perder la vergüenza.

Por otra parte, entre las principales motivaciones para no probar las drogas, los jóvenes dijeron en un 50% porque son perjudiciales para la salud, un 10% para que provocan adicción, un 13% por la familia, un 8% por la mala imagen, un 7% aludió al coste económico, un 4% porque son ilegales. De hecho, un 6% declaró que no tenían curiosidad por el tema.

Un estudio comunitario y en comunidad

El proyecto de investigación se inició con la pregunta “¿Por qué prueban los adolescentes las drogas?” por parte de profesionales, tanto médicos de familia, como residentes de familia y enfermeras, de un Centro de Atención Primaria en Salou. 

Para Yolanda Ortega, médico de familia, vocal de docencia de la CAMFiC e impulsora del estudio “que un 50% de los jóvenes rechace probar las drogas porque perjudican la salud es un síntoma del trabajo bien hecho por parte de los profesionales de la salud, de los formadores y de los padres. Pero es también cierto, que nos debe alarmar que hasta un 11% de los jóvenes que han probado las drogas reconozcan que les gustó y que continuarán consumiendo”. En este sentido, añade que el mensaje que transmiten los jóvenes con esta respuesta es que incluso a 1º y 2º de ESO “llega tarde”. 

Los resultados del estudio, que comenzó casi de forma espontánea, servirán ahora para iniciar un proyecto más extenso a lo largo del curso escolar. Inicialmente ya hicieron 8 sesiones en las que médicos de primaria y mozos de escuadra explicaban a los jóvenes los riesgos sanitarios y legales del consumo de sustancias. Se aprovechó estas sesiones informativas para preguntarles sobre los motivos por los que consumían. Ahora, lo previsto es iniciar “un proyecto de gamificación, de jugar con los alumnos, con el fin de, a través de juegos, captar lo que no saben responder sobre las drogas”, explica Ortega. También apunta que los jóvenes de hoy tienen toda la información a su alcance pero que no la buscan. “Si nosotros no sabemos que es lo que saben y lo que no, no podemos decidir cómo enfocar la formación y la prevención”, explica Ortega, que entiende que una vez se sepa esto se podrá trabajar con directrices mucho más específicas con los alumnos. 

Así, el proyecto, entendido como proyecto de salud comunitaria, cuenta con todo el apoyo de la comunidad educativa. Para Ortega, que se describe como una persona de “proyectos pequeños” para después “extenderlos más allá”, trabajos como este también sirven para mostrar a los residentes de medicina de atención primaria la importancia de la atención comunitaria. De hecho, han sido ellos los principales actores del proyecto. “Los Mossos van a las escuelas a hablar de leyes pero la distancia que crean con los alumnos es muy grande. La idea de que fueran los médicos residentes con un papel de hermano mayor sirve para los alumnos “, explica Ortega. 

El alcohol, el tabaco y el cannabis: las tres drogas más consumidas por los adolescentes

De manera global, los datos de ESTUDES 2016-2017 confirman que las drogas consumidas por un mayor porcentaje de estudiantes, en los últimos doce meses, siguen siendo las de lícito comercio entre mayores de edad. En primer lugar, el alcohol (75,6%) y en segundo lugar el tabaco (34,7%). El cannabis se sitúa en tercer lugar -primera droga ilegal- con una prevalencia (proporción de población que lo consume) del 26,3%, seguido de los hipnosedantes (con y sin receta), que alcanzan el 11,6%.

El dato más significativo que ha proporcionado esta última edición de ESTUDES es que la edad media de inicio al consumo de alcohol se retrasa por primera vez a los 14 años, cuando el primer contacto con el alcohol según la primera edición de ESTUDES (1994) era los 13,5 años de media.

También por primera vez, la edad media de inicio al consumo de tabaco se retrasa hasta los 14 años (14,1 años, concretamente), lo que supone un retraso progresivo de un año en el primer contacto con esta sustancia, que en 2006 se situaba en los 13,1 años. Esta tendencia positiva varía en el caso de los  hipnosedantes  ( con o sin  receta), la edad de la que de inicio en el consumo ha caído ligeramente hasta los 13,7 años, continuando así el descenso iniciado en 2012.

El consumo de cannabis comienza, de media, a los 14,8 años; el de cocaína y anfetaminas a los 15,1 años y el de éxtasis a los 15,2 (todo ello referido a aquellos adolescentes que empiezan a consumir en las edades incluidas en la encuesta).

El resto de drogas tienen unas prevalencias más reducidas. Las nuevas sustancias  psicoactivas alcanzan el 3,1%; la cocaína se queda en un 2,5%; el éxtasis en un 1,6%; las anfetaminas en un 1,2% y el resto de las sustancias estudiadas (más de 20) se sitúan en el 1% o por debajo.

El consumo de todas las drogas ilegales está más extendido entre los hombres que entre las mujeres, si bien con las drogas de lícito comercio -alcohol, tabaco o  hipnosedantes – sucede lo contrario. En cuanto a la percepción del riesgo, el alcohol es la sustancia que se percibe como menos peligrosa, con una notable diferencia frente a todas las demás.

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