“Es una verguenza tener que pedir ayuda fuera, porque mi gobierno se haga el sordo ante la desaparición de 43 muchachos”

Se cumplen cinco años de aquella noche en que 43 estudiantes de magisterio en Ayotzinapa (México) fueron desaparecidos forzosamente tras un ataque armado. Epifanio Álvarez es el padre de Jorge, uno de los desaparecidos y, a día de hoy sigue buscando incansablemente y exigiendo respuestas al gobierno

Sandra Vicente
 
 
 
Don Epifanio Álvarez, padre de Jorge Álvarez, uno de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa | Sandra Vicente

Don Epifanio Álvarez, padre de Jorge Álvarez, uno de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa | Sandra Vicente

Don Epifanio tiene las manos rudas de trabajar el campo. “Con esfuerzo crié a mis hijos”, dice. Les enseñó a sembrar y a labrar las tierras del pueblo de La Palma (Guerrero, México) pero uno de ellos dijo que el campo no era para él. Jorge, con 19 años decidió que quería ser maestro. Y así se convirtió en un alumno de la escuela normal rural de Ayotzinapa, donde se forman maestros para las escuelas de los pueblitos.

Se trata de centros formativos en los que “te enseñan tus derechos y te abren consciencias”, explica Epifanio, recordando que su hijo, pocas semanas después de ingresar, le dijo que “ya era activista”. Era el año 2014. Aquél 26 de septiembre se convocó una manifestación, con cortes de carreteras para protestar contra el gobierno y el abandono que profesa a las escuelas rurales. Aquella noche marcaría un antes y un después en México y en el resto del mundo. Aquella noche, 43 estudiantes de Ayotzinapa fueron desaparecidos forzosamente y tres de sus compañeros fueron asesinados brutalmente.

Hoy han pasado cinco años de aquella noche, y sigue sin haber respuestas. Ante la verdad histórica del gobierno de Enrique Peña Nieto (PRI), que afirmó que fueron detenidos por la policía municipal, que los entregó al cártel Guerreros Unidos. Según esa ‘verdad’ fueron asesinados e incinerados en un basurero. “Mentira tras mentira”, denuncia Epifanio, quien se apoya en los informes de expertos independientes a los que el Gobierno mexicano puso muy difícil trabajar.

Se detuvi a 142 personas, de las cuales 77 ya han sido liberadas. “Con el nuevo gobierno transformador de Andrés Manuel López Obrador no está cambiando nada”, denuncia el padre de Jorge, “si quisieran, ya sabríamos la verdad”. Epifanio está estos días en Barcelona precisamente para usar un altavoz internacional que pueda presionar a su gobierno a actuar. “No nos pararán hasta saber qué ha sido de nuestros hijos”, dice en el marco del Foro Internacional para la Construcción de la Paz en México, organizado por el ICIP, la Taula per Mèxic y Serapaz, y celebrado del 25 al 27 de septiembre en el CCCB.

¿Cómo están ustedes, las famílias? Durante cinco años hemos hablado mucho de los muchachos pero poco de las personas que buscan a sus desaparecidos

Ha sido una etapa muy difícil porque desde el principio todo fue puro engaño, nunca hubo un compromiso serio del Gobierno, que siempre jugó con nuestros derechos. Y así seguimos hasta la fecha. Desde que pasó todo, me vine a vivir a Ayotzinapa, a la normal, que está a tres horas de La Palma, que es mi pueblo. Mi esposa y yo nos vinimos a la búsqueda, a luchar para encontrar a nuestro hijo.

Al principio, me dediqué a buscarlo en los cerros, porque todavía no creíamos que el Estado fuera el culpable. Teníamos esperanzas de que los íbamos a encontrar pero conforme el tiempo iba pasando, fuimos entendiendo quién era el culpable. Sobrevivientes de aquella noche atestiguaron que las placas de las camionetas que se llevaron a nuestros hijos eran de patrullas policiales. Ahí dejamos la búsqueda en los cerros para luchar en la protesta, haciendo plantones, caravanas o mítines. Pero al gobierno anterior, el de Enrique Peña Nieto, nunca le interesó el caso.

Don Epifanio Álvarez, padre de Jorge Álvarez, uno de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa | Sandra Vicente

¿Llegaron a reunirse con él?

Sí, pero sólo fueron dos reuniones. Firmó un decreto en que se comprometía a aclarar el caso y a encontrar a nuestros hijos. Pero nunca hizo nada, para ellos era mejor que fuera pasando el tiempo, pensaban que quizás nos cansaríamos y dejaríamos la lucha, pero no fue así. Es muy desgastante y cansado, pero aquí seguimos. Fueron personajes del gobierno los que obstaculizaron la investigación. La única ayuda fiable fueron unos forenses independientes argentinos, porque desde que empezó todo el gobierno no nos ha dicho más que mentiras.

Nos aseguró haber encontrado a nuestros hijos dos veces. Una vez nos dijeron que estaban en la ciudad de Iguala y la otra que los habían encontrado calcinados en un basurero, en Colula. Se la llevaban así, de engaño en engaño. Esto nos da mucho coraje, porque vemos cómo una institución que está ahí para protegernos sólo nos va a la contra.

¿Qué opinan de la gestión del nuevo gobierno de Andrés Manuel López Obrador?

Tres días después de su investidura, el pasado 3 de diciembre, se firmó un decreto en que se comprometía a encontrar a los 43. Dicen que están dispuestos a hacer muchas cosas pero ya van 10 meses y no vemos nada. Dicen que van a empezar de cero y nosotros les decimos que no, porque nuestros expertos ya tienen unas líneas de investigación que nunca les dejaron trabajar.

Este proceso está siendo muy pesado para todos, hay mucha impotencia. No puede ser que desaparezcan a 43 muchachos de la tierra nomás porque sí. Tenemos al gobierno en las calles: militares, policía federal…y no encuentran nada. Todo esto fue planeado por ellos, lo sabemos. No sé si quisieron aterrorizar a todo el Estado con estas muertes, porque la verdad, matar a un muchacho indefenso de la manera en cómo lo hicieron, quitándoles el rostro, torturándolos…Hay demasiada violencia.

¿Ustedes sienten ese miedo?

Eso es lo que piensan ellos, pero el miedo, cuando te hacen algo así, ya no lo sientes. Las familias estamos como si ya tuviéramos muertos, pero en vida. Lo que nos queda es luchar y buscar el apoyo para fuera. Debemos darles las gracias, porque allá donde hemos ido hemos visto aopoyo y ojalá que los gobiernos de estos países puedan presionar para que se sepa la verdad.

La negativa de México a acogerse a la cláusula democrática en el Tratado de Libre Comercio con la UE lleva años retrasando su firma. ¿Creen que estos gestos son suficientes o esperan más apoyo de organizaciones como la UE o la ONU?

Hasta donde sabemos no van a presionar a México públicamente. Se exigen, pero sólo entre ellos. Les pedimos que lo hagan, como deban, pero que lo hagan. Con una carta o recomendación al gobierno mexicano…como quieran pero que les obliguen a llevarnos a la verdad. El gobierno se está viendo muy mal a nivel mundial, porque no le preocupa la sociedad sino solo las grandes empresas en las que hay dinero. Pero la gente pobre, la que trabaja, es la más maltratada por el crimen.

¿El gobierno de Andrés Manuel López Obrador les ha ofrecido algún tipo de ayuda ya sea a las famílias o a la Normal?

No. Hasta estos momentos no hemos recibido ayuda ninguna. Lo que nos llega es lo mismo que llega a todos los campesinos de México, que son pequeñas ayudas para la época de siembra. Pero ayuda especial para los padres y madres, ninguna. Es difícil, pero a parte de eso, creo que no aceptaríamos el dinero del Estado. Lo que queremos es verdad.

Hasta ahora no nos han dado nada: son 10 meses de gobierno y seguimos esperando. Mientras, no paran de encontrar fosas. Así se la han llevado desde el principio: fosas, fosas, fosas y nada. Pero es que nosotros los queremos vivos; así se los llevaron y así se los exigimos: vivos. Nuestros hijos no tenían ningún delito, eran muchachitos de 19 o 20 años que empezaban a vivir. Una compañera que ya falleció, se fue sin saber de su hijo. Se murió por el mismo dolor, que ya os trae enfermedades. Por el dolor se acaba uno. Y lo que nos da más coraje es saber que si el gobierno quisiera, ya tendríamos la verdad.

Representantes institucionales y miembros de la caravana mexicana, durante la inauración del Foro internacional por la construcción de paz en México | ICIP

Dice que después de las desapariciones empezó una segunda etapa de sus vidas. Muchos de ustedes se desplazaron a Ayotzinapa…

Dejamos nuestros trabajos, claro. Abandonamos todo, casa y família. Muchos tenemos más hijos, pero para nosotros es importante encontrar al que nos quitaron. Nos fuimos a vivir a la escuela durante dos años. Pero últimamente ya no es lo mismo: ha pasado mucho tiempo, todo se desgasta, hay que trabajar. Hay que seguir haciendo la búsqueda, claro, pero te cuesta más. Al principio había más apoyo, pero la gente tiene necesidades y familia. Todo cambia y cuesta más. Pero quiero decirle: ahí estamos. La lucha sigue.

Si se acabara demostrando que fue el Estado, ¿qué se plantean?

La verdad, no sé qué vaya a pasar. Son nuestros abogados los que tienen la respuesta. Pero es muy delicado para el Estado que salga a la luz todo lo que pasó. Porque sí está demostrado que fue el Estado. Todos los mexicanos sabemos que fue el Estado en complicidad con los cárteles de la droga. Tenemos las pruebas, los nombres de la policía, está ahí todo, sólo hace falta que quieran trabajar. Hay muchos casos como este y no queremos que esto se quede así, como otro caso más. No queremos tampoco repetición, no queremos a más famílias como nosotros, pidiendo ayuda. Es una vergueza tener que salir a otros países para que te apoyen, mientras que tu gobierno se hace el sordo ante la desaparición de 43 muchachos.

Y sobretodo ahora, en 26 de septiembre, cinco años exactamete de toda esta pesadilla cruel. Se destruye toda la família, la casa. Nada es lo mismo, ya no tienes gustos. Sonríes, sí, pero detrás de esa sonrisa hay algo que no te deja.

Hace tres días fue el cumpleaños de su hijo Jorge y lo celebraron en Bruselas

Me sentí muy bien: le cantamos Las Mañanitas y hasta le hicieron un pastel. Ese es un gran sentir: te ves apoyado, protegido por las personas que te rodean. Es bonito tener estas experiencias en casos en que uno se encuentra mal. Te revive, sobretodo en un día tan especial, en que cumplió 24 años.

Entonces, recién entró a la Normal cuando lo desaparecieron

Tenía sólo dos meses en la escuela cuando se lo llevaron. No sé qué intereses habrá detrás para atacar a la Normal.

Es sabido que las Normales son peligrosas para el gobierno, porque politizan a los muchachos

Sí, las normales rurales te enseñan a conocer tus derechos y a protestar. Y cuando ya eres maestro te mandan a los lugares más apartados a abrir las conciencias de los niños. Como tiene que ser, pero eso al gobierno no le gusta. Poco antes de que lo desaparecieran, a pesar de haber estado poco tiempo en la escuela, Jorge me dijo que ya era activista. Pero luego le pasó esto…

Tenemos esperanza de que algún día, muy pronto, podamos saber algo y ya dejar de sufrir y vivir nuestra vida, tal vez, como la vivíamos antes.

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