Entre medidas in extremis y reproches: ¿qué hay detrás de las propuestas los alcaldables para la vivienda en Barcelona?

La última semana antes de las elecciones ha comenzado con un debate sobre la crisis de la vivienda. Las críticas por mala gestión, ya sea en el consistorio o en el Govern, determinaron un debate en el que Maragall hizo uso de una propuesta presentada in extremis desde la Generalitat para su campaña a las municipales

Sandra Vicente
 
 
 

Los alcaldables a la ciudad de Barcelona han empezado la última semana antes de las elecciones con un debate sobre uno de los temas principales de la capital catalana: la crisis de la vivienda. En un encuentro organizado en el casal del Pou de la Figuera y organizado por entidades como la PAH, el Sindicato de Inquilinos, la APE el DESC o el diario Crític, los aspirantes al consistorio han abordado diversas problemáticas como la gentrificación, los desahucios o los precios del alquiler.

Con las ausencias de última hora de los candidatos de Canvi-C ‘s y el PP, Manuel Valls y Josep Bou, y Albert Civit en sustitución de Elsa Artadi, este debate ha sido el único organizado por las entidades sociales sobre esta temática. Las dos horas de encuentro han consistido en una serie de preguntas que los alcaldables tenían un minuto para responder. Esta celeridad ha dejado poco tiempo para el análisis y la interpretación de las propuestas o afirmaciones de los candidatos.

Partiendo de la base -aceptada por todos los presentes- de que la situación de la vivienda constituye una crisis grave en la ciudad de Barcelona, ​​el debate se ha constituido como un cruce de declaraciones que en algún momento ha alcanzado cierto grado de tensión, sobre todo entre los dos aspirantes más claros a la alcaldía y que, si nada cambia, están destinados a pactar: ​​Ada Colau y Ernest Maragall.

Fondos buitres y el precio del alquiler: ¿el huevo o la gallina?

«Un hogar se ha convertido en un bien poco asequible», comentó la relatora de vivienda de la ONU, Leilani Farha, que se centró en preguntar a los candidatos sobre las propuestas para «parar el monopolio de fondos como Blackstone». La relatora propuso expropiar las propiedades y convertirlas en vivienda social, limitar el número de propiedades de un solo tenedor o imponer tasas más altas.

La candidata de la CUP, Anna Saliente, abrió con esta respuesta la que sería su tónica de todo el debate: focalizar en las expropiaciones para dejar claro que «la vivienda debe estar fuera del mercado» y aseguró que el objetivo de los anticapitalistas es «echar a los fondos buitre de Barcelona».

Colau ha apostado, de manera menos firme, por la expropiación y se ha centrado en relatar los éxitos de su gobierno: «hemos ido más lejos que nunca y tenemos el orgullo de haber enviado el mensaje que aquí no son bienvenidos» .

Mucho menos contundentes han sido Albert Civit (Junts per Catalunya) y Ernest Maragall (ERC) que, de hecho, no se han decantado por ninguna de las tres opciones. «La expropiación podría ser una opción pero el de los fondos no es un problema generalizado», según Civit. Maragall, por su parte, ha obviado hablar de los fondos y ha pasado directamente a hablar de la regulación del precio de los alquileres: «estamos decididos a poner sobre la mesa una regulación de los precios».

De este modo, Maragall ha utilizado para su campaña para el consistorio una medida para la que cuenta con el apoyo de la Generalitat. Y es que desde el ejecutivo catalán se habla de aprobar este martes un decreto ley que permitiría ajustar los precios por la vía rápida. Este texto abre la puerta a que tanto el Govern como los ayuntamientos puedan regular de manera autónoma el precio del alquiler. Pero, a pesar de la afirmación contundente de Maragall, desde el ejecutivo aseguraban hace unos días que aún no había acuerdo.

Colau ha respondido a esta propuesta de regulación de los precios desde los consistorios ya se había planteado desde Barcelona años atrás y «podríamos estar evitando esta burbuja y no lo hicimos por falta de voluntad política de la Generalitat. Ahora, a cinco días de las elecciones ¿están a favor de regular? «, ha cuestionado la alcaldesa, recordando que, la regulación de los precios también era una de las propuestas electorales de Pedro Sánchez pero que» le temblaron las piernas a la último momento «. Volviendo a dirigirse a los republicanos, Colau ha dicho: «Tarde, pero bienvenido sea: ahora está todo preparado, más allá de declaraciones, para regular los precios de una puñetera vez y cualquier pacto vendrá determinado por ello», advirtió la de BeC.

Saliente también se ha mostrado sorprendida por esta afirmación de ERC: «no han hablado con la CUP. Y si ahora se puede hacer, ¿por qué no lo hemos hecho antes y detener miles de desahucios? «. Colau ha tomado el relevo de Saliente y ha vuelto a dirigirse a Maragall: «estamos a favor de cualquier propuesta efectiva, pero pedimos que no engañe a la gente porque todos los juristas consultados dicen que regular esto desde la Generalitat acabará, probablemente, en papel mojado. Es el Congreso donde se debe votar. No creo que exista esta medida».

Ampliar la bolsa de vivienda social: «del 30 al 40% o lo que sea necesario»

Collboni ha pedido volver a las «mil viviendas sociales que se construían en época del PSC» para ampliar la bolsa de vivienda. Colau, sin embargo, reiteró que en su entrada al consistorio sólo había un 1,5% de vivienda protegida: «no había los pisos que dice Collboni. Quizás porque ahora son de propiedad «. Así, el debate sobre cómo aplicar la bolsa se ha centrado en la largamente debatida y polémica medida de dedicar el 30% de viviendas de nueva construcción en alquiler social.

Todos los grupos municipales presentes en el debate votaron a favor de esta medida, pero con reticencias. Tanto ERC como PSC han declarado que no se trata de «una fórmula mágica y por sí sola no resolverá nada». Por parte de los socialistas apuestan por negociar de la mano de la empresa privada y haciendo «cómplices» a los constructores y propmotors. Los republicanos han apostado por medidas «sistemáticas» de recuperación de los pisos de los grandes tenedores y ha abierto la puerta a, «no sólo el 30% de pisos de nueva construcción, sino el 40 o lo que sea necesario».

Y ante esta afirmación, ha vuelto la réplica de Colau a ambos partidos: «proponen mejorar esta medida porque les parece ineficiente cuando fueron ustedes los que impidieron aplicarla desde el principio de la tramitación, periodo durante el cual perdimos mil licencias. Y ¿ahora apuestan por un 40%? «.

Los candidatos del PSC y de ERC, pasado y posible futuro socio de gobierno de BeC, han reiterado que no «nos podemos sentir mínimamente satisfechos con la gestión de la vivienda». Han seguido intenciones de compra de más pisos en SAREB, reducción de las personas en lista de espera en la mesa de emergencia o una mejor gestión de los pisos ocupados. Pero sin propuestas. Ante estas intervenciones, Saliente y Colau han pedido que se hable de «propuestas concretas».

«En campaña hay compromisos pero debería haber también rendición de cuentas», espetó Colau. «Si la Generalitat hiciera lo que tiene que hacer, no estaríamos así. ¿Por qué no se está haciendo? Y no me digan que es por 155 porque esto viene de antes». Replicó al PSC ya ERC, que gobernaron «décadas juntos y nos dicen que nosotros en cuatro años no hemos hecho lo que ustedes tampoco hicieron en 40».

De este modo, comenzaba a finalizar un debate basado en cruces de reproches en los que se mezclaban competencias de la Generalidad y del consistorio, pactos pasados ​​y advertencias y críticas a posibles futuros socios de gobierno para marcar territorio sobre un tema que será capital la legislaura.

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