Entidades por el cierre de los CIE denuncian que un interno estuvo 30 horas incomunicado durante su deportación

Dos internos en el CIE de Barcelona han sido deportados a Marruecos después de denunciar agresiones por parte de la Policía Nacional

Sònia Calvó
 
 
 
Cientos de persones rodean el CIE de la Zona Franca en Barcelona. / ENRIC CATALÀ

Cientos de persones rodean el CIE de la Zona Franca en Barcelona. / ENRIC CATALÀ

Dos internos en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Barcelona han sido deportados esta mañana a Marruecos. Tanquem els CIE e Irídia denuncian que estuvieron más de 30 horas sin saber el paradero de ambos y que cuando tuvieron noticias de ellos ya estaban en Melilla, antes de ser deportados a Nador (Marruecos).

Estas misma semana uno de los internos interpuso una denuncia por un delito de lesiones y contra la integridad moral al juzgado de guardia. Según consta en el escrito, cuatro miembros de la Policía Nacional lo agredieron, lo que podría ser constitutivo de un agravante de abuso de superioridad. Fuentes de la Policía Nacional aseguraron a este diario que “todo es falso” y que se trata de un “montaje para evitar la expulsión”.

En la denuncia se pedía que, como medida cautelar, se suspendiese la deportación prevista para que pudiesen declarar ante el juez y abrir una investigación. Jordi Campabadal, miembro de Tanquem els CIE, considera que haberlos deportado sin tomarles declaración supone una “vulneración del derecho a la tutela judicial efectiva”. Tanquem els CIE e Irídia denuncian la irregularidad de estos hechos y estudian “posibles acciones” ante lo que consideran podría suponer la vulneración del artículo 6 del Convenio Europeo de los Derechos Humanos.

Según la denuncia de uno de los internos, los hechos tuvieron lugar el pasado sábado 3 de febrero, cuando los cuatro agentes los habrían llevado a una habitación cercana donde se guardan productos para la higiene personal y que, según consta en la denuncia, no dispone de cámaras de seguridad.

Una vez en la habitación, relata el denunciante, los cuatro funcionaros abofetearon a uno de los internos y lo empujaron contra la pared. Después le dejaron ir e inmovilizaron al otro por los dos lados, le dieron bofetadas en la cara y fuertes empujones contra la pared, además de patadas en las piernas y en los pies mientras le gritaban “por qué nos insultas?” y “te piensas que somos gilipollas, eh?”. Esa misma noche, dos de los agentes habrían ido a la habitación del interno, le dijeron que era “un chivato” y le pidieron perdón “intentando que no presentase denuncia”.

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