Entidades claman contra la devolución de 116 migrantes a Marruecos: “Es una vulneración de los derechos humanos”

Organizaciones, colectivos y activistas se movilizarán este miércoles por la tarde en diferentes ciudades de España para protestar por la devolución de 116 migrantes a Marruecos. En Barcelona, la Caravana Abriendo Fronteras ha convocado una concentración frente a la sede de la Unión Europea a las 19 h. "Queremos exponer nuestra negativa frontal ante unas políticas migratorias inaceptables que no nos representan y que perpetúan estereotipos racistas que señalan a los movimientos migratorios como culpables", denuncian.

Sònia Calvó
 
 
 
Migrantes intentan saltar la valla de Ceuta / Archivo eldiario.es

Migrantes intentan saltar la valla de Ceuta / Archivo eldiario.es

116 migrantes que saltaron la valla de Ceuta fueron expulsados a Marruecos el pasado 22 de agosto. Ante esta situación,  organizaciones, colectivos y activistas se movilizarán este miércoles por la tarde en diferentes ciudades de España. En Barcelona, la Caravana Abriendo Fronteras ha convocado una concentración frente a la sede de la Unión Europea a las 19 h. “Queremos exponer nuestra negativa frontal ante unas políticas migratorias inaceptables que no nos representan y que perpetúan estereotipos racistas que señalan a los movimientos migratorios como culpables”, denuncian desde la Caravana. Los activistas señalan también que se “obvian las causas que hacen que las personas migren y que les llevan a jugarse la vida en la búsqueda de refugio”.

Más de un centenar de migrantes fueron devueltos en una operación inusual de la Guardia Civil y la Policia Nacional en la frontera sur de España, según avanzó el medio local El Faro, en pequeños grupos de 10 o 20 personas a los agentes marroquíes a pie de Tarajal a finales de agosto. Desde la Caravana consideran que la devolución es “otra vulneración de los derechos humanos” en una “situación de excepcionalidad jurídica que se da de manera sistemática en la frontera sur”.

La devolución se realizó en virtud del acuerdo bilateral entre España y Marruecos firmado en 1992, que hasta este momento se encontraba prácticamente en desuso debido a la negativa del Gobierno alauí para ponerlo en práctica. A través del pacto bilateral, Marruecos se compromete a readmitir a los migrantes que llegasen a Ceuta y Melilla de forma irregular –fuesen marroquíes o no– siempre que se cumpliesen una serie de condiciones. En el marco del tratado, España debe asegurar que los extranjeros readmitidos en Marruecos sean enviados “lo antes posible” a su país de origen o al Estado donde comenzaron su viaje, siempre y cuando los inmigrantes estén en situación irregular en el reino alauí. Desde su rúbrica, el acuerdo se ha aplicado en contadas ocasiones.

Desde el Ministerio de Interior indicaron que todas las 116 personas pasaron por “todos los trámites, han sido identificados, han contado con asistencia letrada y se les ha abierto expediente de expulsión individualizada”. Sin embargo, los abogados de Ceuta que asistieron a los migrantes devueltos aseguran que no sabían que iban a ser expulsados inmediatamente. Ante esta situación, Amnistía Internacional se ha puesto en contacto con el Ministerio del Interior ante lo que consideran una “insólita operación de expulsión”. “Nos preocupan gravemente estas prácticas porque podrían suponer una violación de derechos humanos de las personas migrantes y posibles solicitantes de asilo”, han detallado en un comunicado. Por ello piden que, tal y como ya denunció el Defensor del Pueblo, es necesario que los procedimientos se lleven a cabo con las debidas garantías para evitar “comportamientos de la Administración inmunes al control judicial”. Según Amnistía, podría vulnerarse el principio de no devolución (art. 3 Convenio Europeo de Derechos Humanos; art. 57.6 de la Ley de Extranjería), por el riesgo de sufrir violaciones de derechos humanos en Marruecos, países de origen, o en los países donde hubieran comenzado su viaje.

“Esta práctica conlleva el riesgo de que las personas devueltas por España, por tanto, sean expulsadas de manera ilegal, con el riesgo de sufrir violaciones de derechos humanos en Marruecos, en sus países de origen o en los países donde hubieran comenzado su viaje”, alertan desde Amnistía Internacional. Sin embargo, el Gobierno ha justificado la devolución a Marruecos alegando “la violencia inaceptable” que, según sostiene, emplearon para conseguir superar el vallado fronterizo de Ceuta. La vicepresidenta del Ejecutivo, Carmen Calvo, ha defendido en rueda de prensa el operativo de expulsión exprés con reiteradas menciones a una supuesta “agresividad” de quienes atravesaron la alambrada. “Lo que se produjo en la frontera de Ceuta, las condiciones de violencia y riesgo hacia nuestros cuerpos de seguridad, es inaceptable”, ha afirmado la ministra.

Según la Defensoría del Pueblo, el cumplimiento de un proceso de expulsión o devolución con “todas las garantías” debe incluir, además de la asistencia letrada, de intérprete y la posibilidad de solicitar recurso, la “constancia escrita de que al extranjero se le ha facilitado información sobre protección internacional y que se ha verificado, mediante un mecanismo adecuado de identificación y derivación, las necesidades de protección internacional, que no es menor de edad o la concurrencia de indicios de que pudiera ser víctima de trata de seres humanos”.

La Caravana Abriendo Fronteras no es la única entidad que denuncia esta situación de “vulneración de derechos humanos”. La ONG Caminando Fronteras lo tachan como una “expulsión colectiva”. A la convocatoria también se han sumado colectivos como Stop Mare Mortum, Tanquem els CIE, Irídia, SOS Racisme, Casa Nostra Casa Vostra o Unitat Contra el Feixisme i el Racisme. La falta de vías legales y seguras para llegar a Europa es otra de las preocupaciones que no dejan de repetir las ONG especializadas en asilo.

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*