Entrevista | José María Mena, ex-fiscal en cap del TSJC

“El único alzamiento que se ha hecho ha sido ponerse en pie y cantar Els Segadors”

Entrevistamos al jurista burgalés José María Mena sobre la situación de judicialización de la política catalana. Seguro de que las acusaciones por rebelión y sedición no se sustentan y considera que se debe hablar de presos políticos, "llamarlos políticos presos es una humillación"

Siscu Baiges
 
 
 
José María Mena, durant l'entrevista

José María Mena, durant l'entrevista

José María Mena nació en Villarcayo, en la provincia de Burgos, e inició la carrera de fiscal en Santa Cruz de Tenerife. Pidió penas de prisión para unos empresarios por la muerte de 14 trabajadores en accidente laboral. Este tipo de fiscal no gustaba al franquismo y fue trasladado forzosamente a Barcelona. Se afilió al PSUC, fue uno de los fundadores de la Unión Progresista de Fiscales y ha presidido la Asociación Catalana de Juristas Demócratas. Su nombre quedará vinculado históricamente al del también fiscal Carlos Jiménez Villarejo con quien preparó la querella contra Jordi Pujol y una cuarentena de dirigentes de Banca Catalana a principios de los años ochenta. En 2010 ambos recibieron la Cruz de Sant Jordi. Eran tiempos del tripartito progresista.

¿Ve algún tipo de paralelismo entre lo que vivió usted en el proceso de Banca Catalana y el lío político-judicial en el que anda inmersa hoy Catalunya?

No tiene nada que ver ni en el origen material, ni en el político, ni los protagonistas, ni las perspectivas. Son dos mundos ajenos. Ni lo había pensado. El acoso que se podría pensar contra los políticos catalanes utilizando a los fiscales no existió. Más bien la voluntad del gobierno en aquella ocasión era que los fiscales no hicieran lo que hicieron. Es muy evidente y nos consta de manera clarísima. El gobierno no deseaba en absoluto que se tocara a Pujol. La persecución era tangencial y contraria a la necesidad política de Felipe González de no molestar. Y ahora la cosa es distinta. Hay otro tipo de gobiernos y de planteamientos. Mi impresión personal es que el Fiscal General José Manuel Maza adelantó por la derecha a Mariano Rajoy. Le desbordó con la iniciativa de calificar la actuación como ‘rebelión’. La iniciativa hasta entonces estaba en un marco jurídicamente razonable, que era la “desobediencia”. Con Artur Mas y Francesc Homs no se atrevieron a apuntar a la  “malversación”, que implicaba pena de cárcel y la regatearon con una argumentación propia de abogado defensor.

¿Lo lógico hubiese sido acusarlos de malversación?

No lo hicieron porque pensaron que no era conveniente meterlos en la cárcel. Ahora es lo contrario. Están buscando la malversación porque es el único argumento para presentarlos en Europa como ‘corrupción’.

Es lo único que aceptó el tribunal de Schleswig-Holstein como motivo de extradición

Lo aceptó como hipótesis. Es difícil imaginar que en los gastos económicos que se hicieran con motivo del 1 de octubre no hubiera la más mínima inversión de caudales públicos. Lo que pasa es que no es cuestión de presumir sino de demostrar y para hacerlo la Fiscalía tiene la dificultad de las declaraciones de Cristóbal Montoro en las que dijo que por delante de sus ojos no pasó ese dinero. ¡Qué iba a decir! ¿Qué se le escurrió entre sus dedos y se coló igual que se les colaron las urnas? Pues si no les pillaron, no les pillaron. La malversación tiene problemas. La rebelión tiene una pena superior cuando se emplean armas o fondos públicos. Si encuentran que se han gastado una pequeña cantidad de euros en el transporte de las urnas les pueden pedir una pena al nivel de la que le pusieron al coronel Tejero. Es rebelión agravada por el gasto público.

Usted ha afirmado que le parece inadecuado calificar los hechos como rebelión

Una persona tan sosegada, socialdemócrata apacible y excelente jurista como Pascual Sala, que fue presidente del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional, a quien conozco bien, ha dicho que de rebelión nada y que la sedición es muy problemática.

¿Comparte esa idea?

Totalmente. La rebelión me parece inverosímil. Pero la Fiscalía la tiene clarísima.

¿Y la sedición?

La sedición no se puede acumular porque el Código Penal dice que hay sedición cuando no se dan los requisitos de la rebelión. Son excluyentes recíprocamente. Si se dijera que no se dan los supuestos de rebelión ¿cabe la sedición? Es difícil, porque en el supuesto de alzamiento se habla de que la autoridad tiene que dar tres toques previos antes de cargar contra los alzados y que no es necesario dar los tres toques cuando los rebeldes o sediciosos hayan hecho uso de las armas.

¿Eso dice la ley actual?

Hoy lo dice así y es lo que decía el Código Penal de 1870.

La sedición se regula en el artículo 544 y siguientes del Código Penal, y castiga con penas de hasta 15 años de cárcel a quienes “se alcen pública y tumultuariamente” para “impedir por la fuerza o fuera de las vías legales, la aplicación de las leyes” o para “impedir a cualquier autoridad, corporación oficial o funcionario público, el legítimo ejercicio de sus funciones o el cumplimiento de sus acuerdos, o de las resoluciones administrativas o judiciales”.

Aquí pueden decir que el día 20 de septiembre de 2017 hubo tumulto y que impidieron el ejercicio de las funciones de los funcionarios públicos. Es discutible porque hay hecho cierto de que las funciones se ejecutaron, aunque les impidieran salir luego, por temor. Puesto en posición de defensor se puede argumentar, primero, que los Jordis no tenían la culpa de que hubiera 60.000 personas en la calle, que no fueron porque les dijeran que fueran sino que se fueron concentrando. Segundo, no hubo fuerza. El Código Penal habla de “fuera de las vías legales” pero una manifestación pacífica es “vía legal” porque lo prevé la Constitución, aunque fuesen 200.000. Estar en la calle todos juntos dando voces es una “vía legal”. No hubo fuerza. Otra cosa es que hubiese incidentes de violencia achacables a quien la ejerció, no al colectivo ni a quienes aparecían como líderes.

José María Mena, durant l’entrevista

Se destrozaron coches de la Guardia Civil

Eso es responsabilidad de quien los rompió. Nadie acusa a los Jordis, ni siquiera en el escrito último del juez Llarena. Nadie les acusa de alentar a la gente para que rompiera los coches. Acusarlos de levantar a las masas, que esas masas rompieran los coches y que, por tanto, ellos son responsables de que se rompieran no se tiene en pié, desde la lógica jurídica.

¿No hay ningún delito, pues?

Yo pienso que no. Pero conozco a los fiscales que están llevando este caso. Son gente valiosa. Los he tratado mucho. En la Fiscalía están plenamente convencidos de su tesis acusatoria, que inauguró el fiscal Maza y los demás fiscales generales la han seguido. La Fiscal General del Estado actual, María José Segarra, está convencida de la justeza de la acusación. Realmente convencida. Profesionalmente. Y se plantea el problema de que los independentistas piden intercambiar presos por presupuestos. Dicen que la Fiscalía levante la acusación si se quiere su apoyo a los presupuestos. Según la ley, la Fiscal General puede recibir del gobierno una petición determinada.

El estatuto orgánico del ministerio fiscal prevé que el Gobierno puede instar al Fiscal General. Pero si insta al Fiscal General, María José Segarra tendría que reunir a la Junta de fiscales de sala, que son 15 o 20. Quitando uno o dos, todos estarán a favor de la tesis vigente. Me consta. Al acabar la reunión, la Fiscal General tendría que decirle al Gobierno si está de acuerdo o no con lo que le ha instado y porqué. El gobierno no le puede ordenar y ella, cumplir. Otra cosa es que decida cambiarla al día siguiente. Tenemos la certeza de que, aunque quisieran, ni los fiscales de sala, ni la Fiscal General, ni la ministra de Justicia, ni el presidente del Gobierno, están en condiciones de cumplir lo que exigen los independentistas. Es imposible.

Panorama complejo

Habrá juicio. Habrá petición de penas de cárcel. A lo mejor lo bajan, con lo cual se buscarán la bronca con la derecha que es mayoritaria en la Fiscalía y el Tribunal Supremo, con la derecha política, que creo que desgraciadamente también es mayoritaria, y con los los polítocs independentistas que van a decir que no están ni por la rebaja ni el perdón. Se está generando una situación muy difícil. Si la Fiscalía menguara las cosas no tendría que ser como consecuencia de la presión de los políticos independentistas. Se entendería como una bajada de pantalones. Si hubiesen estado callados todos y la Fiscalía hubiese podido trabajar tranquilamente, habría terreno.

Por ejemplo, si se quita la ‘rebelión’, que es razonable porque no la hay, y se deja en ‘sedición’, el Código Penal prevé una rebaja en la pena hasta en dos grados en el caso que no haya habido un quebranto grave de los servicios públicos, que no lo hubo, la justicia funcionó, los autobuses funcionaron,… Ese argumento es posible. Si la pena es de quince años, una pena inferior en un grado es de 7’5 a 15 años, y una pena inferior en dos grados, es de 3 y pico a 7 años. Se podría quedar en una pena de tres años y pico. Con lo que llevan cumplido, el tercio último de la pena que se cumple en libertad y lo que puede durar el juicio, podría ser lo comido por lo servido.

¿Eso es imposible?

Lo están haciendo imposible los independentistas con sus exigencias. ¿Qué tribunal va a hacer eso sin que les echen en cara que son unos prevaricadores y que se han vendido por la presión de Catalunya? Ya no pueden. Todo se ha hecho mal. Si hubiesen permitido que se hiciese un referéndum hace tres años, los que somos contrarios a la independencia habríamos votado mayoritariamente y estaríamos tan tranquilos. No habría problema. No quisieron. Si hubieran tenido serenidad para no acusar de ‘rebelión’ sino de ‘desobediencia’, como pasó con Mas, tampoco habría llegado la sangre al río. Los metieron en la cárcel con una pena que puede llegar a los 20 años, que es peor que el asesinato.

Se aprecia un contraste entre los políticos que están en la cárcel acusados de organizar el referéndum, preparar y proclamar la independencia, y los dos Jordis, que dirigían entidades civiles no implicadas directamente en la gestión política

Fueron los primeros que metieron en la cárcel porque lo que más miedo les dio en Madrid fueron los líderes de masas. Vieron ahí los grandes líderes de masas, de pie, con el megáfono… Nadie ha explicado qué decían por el megáfono ese día. Otros días dijeron cosas espectaculares, pero ese día dijeron que “no nos iremos de aquí hasta no se qué” y luego dijeron “vámonos de aquí, que ya se ha hecho tarde”. Que hagan la lista de lo que dijeron para ver si eso es rebelde o sedicioso. No lo era.

Los políticos proclamaron la independencia

Pero hay una cosa muy curiosa: hace falta un alzamiento violento y tumultuario. Pero ¿dónde está el tumulto en el Parlament, cada uno sentado en su asiento? ¿Dónde está el alzamiento? El único alzamiento que hicieron fue ponerse en pie y cantar Els Segadors.

Que un Parlamento autonómico proclame la independencia de esa comunidad ¿no supone ningún tipo de delito?

Rodríguez Zapatero derogó el artículo que había incluido José María Aznar para meter en la cárcel a Juan José Ibarretxe por el referéndum para la independencia. En la corta exposición de motivos con que lo derogó se decía que no era un hecho tan grave como para castigarlo con pena de cárcel porque nuestra legislación ya tiene modos de evitar sus consecuencias sin necesidad de usar el derecho penal. Declaran la independencia. Recurso al Tribunal Constitucional. Anulada la declaración. ¿Que siguen? Desobediencia. Inhabilitados. Tarjeta roja. Todos fuera, que pongan otro Parlamento.

José María Mena i el periodista Siscu Baiges, durant l’entrevista

Muchos se darían un canto en los dientes con que este asunto se resolviese con la inhabilitación de los procesados pero no parece que la vía judicial en la que estamos lo permita

Ahora lo permite como pena accesoria. Puede ser pena accesoria del delito de desobediencia. Y ya está. Como a Mas y a Homs. Dictar que lo que han hecho es nulo de pleno derecho y además han sido desleales políticamente con la Constitución. Fuera. No juegan más durante el tiempo que dure la pena. No para toda la vida. Pero a un político le quitas el asiento y le haces polvo porque viene otro de su equipo y se lo queda. Había soluciones templadas en las que el aparato judicial salvaba la cara. Inhabilitaciones y multas grandes. A cualquiera se le quitan las ganas de seguir jugando con la política.

Pero hablar de decenas de años de cárcel es desorbitado, fuera de lugar. El concepto de proporcionalidad está en la Constitución, en su artículo 24. Lo ha dicho muchas veces el Tribunal Constitucional. La desproporción no es posible. Los tribunales tienen que atemperar su capacidad de castigar con las características de las personas, los hechos, las consecuencias…El argumento de Maza y de los fiscales que están llevando este caso es que no hay daño más grave que atentar contra la unidad de la patria, que eso es mucho peor que un homicidio. Estamos en valoraciones. A mí no me lo parece.

¿Qué le parecen las prisiones preventivas tan largas?

Había otras soluciones distintas para asegurar la presencia de esas personas en el juicio. La prisión preventiva no tiene más objetivo que asegurar que el día del juicio estén presentes, que no se escapen. Con toda certeza, había medidas para asegurarlo. Desde la pulserita hasta el arresto domiciliario. Hay mil maneras. Los de La Manada están sueltos a la espera de la sentencia definitiva. La prisión preventiva tiene la apariencia de una pena anticipada. Eso no puede ser.

Aducen que si los sueltan pueden reiterar el delito, volver a la calle a dar voces y alborotar al personal. Pues que se encarguen de que eso no ocurra con el argumento de que en cuanto alboroten al personal los encerrarán de nuevo. El tribunal dijo, al principio, que si no había ‘rebelión’ podía haber ‘conspiración para la rebelión’, lo cual es una parida jurídica muy rara pero que rebajaba la pena a niveles digeribles. Pero la ‘conspiración para la rebelión’ es incompatible con la ‘rebelión’.

Otra cuestión que está en el aire es el procesamiento del mayor Josep Lluís Trapero

Es una cosa curiosa. Uno de los argumentos básicos del juez Llarena en sus escritos es que había 17.000 personas armadas que eran una fuerza moral en potencia. No es que amenazaran con la intervención pero daban miedo porque los rebeldes las tenían detrás. Sin embargo, Trapero no está en el núcleo central de los rebeldes acusados. El elemento más grave de la rebelión era que existía una fuerza armada susceptible de ser utilizada. Por eso está en la cárcel el conseller de Interior pero el jefe de la fuerza armada, no, y está en otro sumario aparte. La rebelión ha sido una y única, todo es un complot de partícipes –en derecho penal le llamamos ‘coautores’- de un único hecho.

¿Por qué solo hay veintitantos y no miles de partícipes? Por ejemplo, los alcaldes que participaron en la rebelión permitiendo por acción u omisión que hubiese urnas son coautores. Todos. Los que recibieron palos y fueron a denunciarlo son coautores. Los consellers y ex-presidentes del Parlament que estuvieron el día que rodearon el departamento de Economía son todos copartícipes. Se les vió. Hay fotos. ¿Por qué no los acusan? Porque sería un espectáculo excesivo. Como se hace tradicionalmente, han seleccionado los menos posibles. Pero que Trapero esté en una causa, que los demás estén en otra causa, que ahora vayan a por Buch y la alcaldesa de Vilanova en otra distinta… esto no es serio y dará lugar a valoraciones jurídicas distintas de unos mismos hechos.

Ha escrito usted que hablar de ‘presos políticos’ es adecuado

Sí. Hay penalistas que hablan de ‘políticos presos’. Es un juego malicioso. Recuerdo cuando pedimos el indulto para Baltasar Garzón. Al final le negaron el indulto en una sola página del Boletín Oficial junto a un montón de delincuentes. Fue una especie de humillación complementaria, como echándole en cara que era igual que los demás. Decir que no son ‘presos políticos’ sino ‘políticos presos’ es un modo de humillación. ‘Políticos presos’ son los de la Gurtel. ‘Presos políticos’ son los que están presos como consecuencia de una actividad política. Y en este caso no hay duda de que lo que les ha llevado a prisión ha sido su actividad política. Dicen que es porque actuaron ilegalmente. Precisamente, están presos por una actividad política que está prohibida.

El argumento para negar que sean ‘presos políticos’ es que no lo están por sus ideas sino por intentar aplicarlas saltándose las leyes vigentes

Acciones que son consecuencia de sus ideas. Les dicen que pueden tener el deseo de independencia de Catalunya que quieran pero que no pueden ponerlo en práctica. Solo pueden hacerlo dentro de las vías legales. Pero la Constitución lo impide. Las vías legales están previstas para que no se pueda. En el Código Penal no existe el concepto de ‘delito político’. Sí que está en la Constitución que, cuando habla de extradición, dice que no cabe en caso de ‘delitos políticos’, aunque no dice cuales son. La tradición histórica, que viene del siglo XIX, es que son ‘delitos políticos’ los que afectan a las instituciones políticas del Estado; es decir, la rebelión y sedición. En el siglo XIX, o eran rebeldes y daban el golpe de Estado y ganaban, o perdían y se iban corriendo al extranjero. Por lo tanto, ‘rebelión’ y ‘sedición’ son delitos políticos y los autores de estos delitos a los que se encarcela son ‘presos políticos’.

Eso no quiere decir que estemos en un estado dictatorial. El estado tiene derecho a defender sus intereses políticos, al Rey, al Gobierno y el Parlamento. La invasión de un Parlamento es un delito político. En un estado democrático, como lo es, sin ninguna duda, el español, el delito político tiene que estar previsto. Para acusar de ‘delito político’ tiene que haber pruebas objetivas –que aquí creo que no las hay- y tiene que haber proporcionalidad en la reacción penal. Pero que hay ‘delitos políticos’ en España y en cualquier país democrático es innegable.

José María Mena, durant l’entrevista

Un tribunal alemán y otro belga han rechazado las euroórdenes cursadas por el Tribunal Supremo español pidiendo la extradición de los dirigentes independentistas que se fueron al extranjero. ¿Cómo lo valora?

Las euroórdenes en la medida que se basaban en los escritos del juez Llarena describiendo unos hechos como ‘rebelión’ que no se ven así en otros países era previsible que tuviesen los problemas que han tenido.

¿El indulto puede ser la baza final?

Uno de los problemas con el indulto es que requiere el arrepentimiento del condenado. La ley ha cambiado. En el siglo XIX, el arrepentimiento tenía connotaciones morales. Hoy tiene connotaciones más prácticas. Técnicamente, se puede entender como arrepentimiento el reconocimiento de que lo que se pretendía era imposible.

La reivindicación independentista seguirá ahí

El problema central de la independencia es que si hay dos millones de personas, que se encuentran entre los más activos políticamente, que no quieren ser españoles tienen que serlo contra su voluntad y obligados. Si no quieren, no quieren. Van a estar dando la bronca continuamente, te pongas como te pongas.

¿Aguantará nuestra sociedad la tensión que vivimos en los últimos tiempos? Muchos la consideran insoportable. Otros la ven normal e inevitable

¿Y los ingleses? Han estado durante lustros con las fuerzas armadas con tanquetas en las calles. Y han sobrevivido. Aquí afortunadamente no hay fuerzas armadas ni tanquetas y los CDR no son el IRA, ni muchísimo menos. Ese problema en Catalunya no hay perspectiva que se produzca.

¿Hay o no hay fractura social?

¿Hay fractura social porqué hay gente que en su familia unos son de un bando y otros del otro? Falta educación para convivir con los que opinan distinto. Eso no es grave, ni es para odiarse si se sabe llevar bien. Todos tenemos familia. Pasa en mi casa y en otras muchas que conozco que, según con quien, ese tema no se saca. Y punto. Y ya está. ¿Y en las sociedades que unos son católicos y otros, protestantes? ¿Y qué pasaba, antes, en las familias cuando unos eran católicos y otros éramos ateos y comecuras? Según de qué, no se hablaba. Hablábamos del tiempo.

La situación de prisión de los dirigentes políticos y sociales independentistas complica esa convivencia relajada entre unos y otros

Claro. La crispación empieza al meter a la gente en la cárcel con el ingenio del Fiscal General Maza al inventar ese concepto de ‘rebelión’ y convencer a su sucesor y al conjunto de fiscales que es aplicable a este caso.

¿Hacia dónde evolucionará este proceso?

No soy optimista a corto plazo. A la larga, sí, porque a la larga se sabrá que esta gente nunca han sido rebeldes, no han organizado actos violentos, no han programado actos de violencia contra el estado. A poco que se conozca a alguno de los protagonistas se sabe que no es así. Han planificado murallas humanas para evitar que se llevasen las urnas; actos de resistencia, no de agresión. La agresión requiere acometimiento y no lo ha habido. Ha habido gente que ha recibido palos y alguno de los que los han recibido han respondido lanzando sillas y lesionado a algún policía pero no ha habido una violencia programada como medio para conseguir la independencia de Catalunya.

La historia dará la razón a los que no son rebeldes. No les dará la independencia pero no quedarán como delincuentes. A corto plazo no puedo ser optimista. Ni están dejando cancha a la Fiscalía para una acusación más moderada ni al tribunal para que decida una rebaja relevante respecto a lo que diga la Fiscalía. La desobediencia no puede aplicarse a los Jordis porque no eran una autoridad. Ni han desobedecido ni han malversado. La solución es que el Tribunal diga que de rebelión y sedición, nada. Pero no se lo ponen fácil.

9 Comments en “El único alzamiento que se ha hecho ha sido ponerse en pie y cantar Els Segadors”

  1. Que yo sepa Esquerra Republicana no exige que los presos políticos sean liberados para apoyar los presupuestos, sino que piden un gesto. El gobierno no puede pasar de instar a la Fiscal que estudie la liberación provisional o la retirada del cargo de rebelión o de sedición. La Fiscal luego hará lo que considere, pero el gobierno ni siquiera ha llegado a eso. Lástima que no entran en el tema de hasta qué punto obliga la decisión europea de rechazar los delitos de rebelión y sedición a la justicia española. Da toda la impresión de que una sentencia contra los presos políticos será más tarde reprobada por la justicia europea. Se habrá conseguido hacer daño a los presos y a sus familias, amigos y compañeros. (Y al justicia española) Pero a lo mejor eso les basta a los que insisten en la presión preventiva y en el delito de rebelión.

  2. Supongo que Mena hubiese aceptado sin rechistar la ley habilitante de Hitler, que al fin y al cano tampoco se alzó contra nada. Solo levanto la mano y cantó Deutschland uber alles… La ley de transitoriedad es su equivalente catalán posmoderno. Y seguro que se le ha olvidado que sedicion la cometen quienes «se alcen pública y tumultuariamente para impedir, por la fuerza o fuera de las vías legales, la aplicación de las Leyes o a cualquier autoridad, corporación oficial o funcionario público, el legítimo ejercicio de sus funciones o el cumplimiento de sus acuerdos, o de las resoluciones administrativas o judiciales.». Vamos, la descripción de lo que ocurrió el 20S. Son los problemas de la vejez que dejan en caricatura incluso a gente con una carrera impecable y prestigiosa.

    • ¡Claro, hombre!… Sólo que Hitler, junto con Luddendorf y otros organizó un putsch en Münich, en 1923, apoyado por militantes armados del NDSAP. Ese fue el motivo por el que fue encarcelado en la prisión de Landsberg. Así que hizo algo más que levantarse y cantar el himno alemán brazo en alto… Es recurrente la obsesión de equiparar a los independentistas con los nazis. Pero llegar al nivel de torpeza de que ha hecho gala Vd. es algo difícil de igualar. Por cierto, que lo más parecido a extremistas de esa calaña son los somatenes de Jusapol y sus patronos.

      Le sugiero que estudie un poquito más antes de pifiarla hasta ese punto. Evitará quedar como un torpe.

      • J.L. Gimeno // 22/10/2018 en 15:18 // Responder

        ¿Y si Cataluña o los independentistas tuvieran fuerzas armadas, estás seguro de que la «desobediencia» no hubiera llegado a mayores?…Yo, no. En todo caso «sedición» según como se explica, y es un entrecomillado, en el artículo si parece corresponderse con lo ocurrido.

        • Y si, y si, y si…. por fabulaciones y imaginaciones disparadas de algunos no cabe procesar a nadie!

          • Juan // 22/10/2018 en 20:18 //

            Déjele Vd. que fabule. Podemos comprarle una bola de cristal para que nos diga lo que él cree que saldrá en el sorteo del Euromillones. O lo que piensa sucederá si nos invaden los marcianos…

            Qué quiere que le diga, estoy leyendo “El Hombre en el Castillo” de Philip K. Dick. También usa la ucroní, para plantear un mundo en el que las potencias del Eje hubieran ganado. Como historia está bastante mejor argumentada que las hiótesis del tal J.L.Gimeno. Pero, ya se sabe, a esta gente se les acaba la linde y siguen caminando.

            Aparte de que para tener Ejército propio, Cataluña debería ser de facto independiente. Y, que yo recuerde, la violencia el 1-O vino de parte mayormente de Piolines y Guardias Civiles. Los Mossos, que tenían armas no hicieron nada por alterar el orden. Además, la operación policial fue una chapuza de principio a fin. Empezando por las masas de gañanes efervorecidos gritando “¡A por ellos, Oe!”… En lugar de razonar, buscan imponer su ley a ostias. La caverna hispana en estado puro…

            Y lo dice alguien que NO comulga con los delirios independentistas. Pero que ve claro que las cosas se solucionan hablando. Lo que pasa es que la caspa franquista y la falta de formación perviven, es evidente…

  3. J. L. Gimeno // 22/10/2018 en 14:04 // Responder

    Hombre, pues las mismas explicaciones que da pueden llevar a pensar que la cosa no es tan sencilla. «Rebelión», pensada como estaba seguramente para un levantamiento militar, con violencia manifiesta y grave, puede que no sea aplicable al caso. «Sedición», tal como en el artículo se explica, ya parece mas aplicable. «Desobediencia» evidentemente se queda muy corta para algunas de las cosas que pasaron. Y en otros países, no se calificaría de rebelión, pero seguramente sí, de «alta traición», «atentado contra el estado», etc…En Francia, Alemania, élgica o Suiza…no creo que se considerara que no ha habido delito o que es uno muy leve…y desde luego ninguno de estos países admitiría un «derecho de autodeterminación» en sus naciones o estados…

    • Bueno, en Alemania y Suiza sería desobediencia, con su multa y su inhabilitación y pelillos. Bélgica probablemente similar. Francia ni idea. Alta traición (Hochverrat) tiene que ser alzamiento necesariamente violento, y eso ya entendieron que no lo hubo. Lo único que queda es desobediencia.

  4. Son presos políticos porque han sido encarcelados por hacer política. ¿Y los del PP?, su ideología es el trinque y que han hecho es tomar decisiones políticas para favorecer el trinque, asi que son presos políticos también. Un poco de seriedad. Un preso político es alguién preso por el mero hecho de pensar diferente o porque suponga una amenaza por sus ideales sin que haya cometido un delito tipificado. Una vez cometes un delito el preso va delante y ojo que considero que la prisión preventiva de esta gente es una estupidez innecesaria.

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