El modelo ‘Barnahus’: una casa para atender en un solo espacio a los menores víctima de abusos sexuales

La ONG Save the Children propone instaurar el modelo nórdico de 'Casas de niños' en Catalunya para evitar que niños y niñas deban declarar diversas veces y agilizar el proceso judicial

Victòria Oliveres
 
 
Petici�ireia Recassens

Petici�ireia Recassens

“Que un niño tenga que repetir su experiencia traumática muchas veces no es sólo perjudicial para él sino que también es malo para el proceso judicial. Cada vez que se explican los hechos se está alterando el testigo, y la palabra del niño o niña es a menudo la única prueba que tenemos para inculpar al presunto agresor”.

Así expone Emilie Rivas, coordinadora del informe “Bajo el mismo techo” de la ONG Save the Children, una de las ventajas de las “Casas de los niños”, el recurso que proponen para atender a los niños y niñas víctimas de abuso sexual y sus familias de forma integral en Catalunya.

Este modelo plantea que todos los profesionales que intervienen en un caso de abuso sexual infantil, tales como trabajadores sociales, psicólogos, médicos, policías y jueces, se coordinen, reciban formación especializada y se desplacen hasta estos espacios de entorno amigable para niños y adolescentes.

Se trata de casas o edificios situados en zonas residenciales, alejadas de comisarías, hospitales o dependencias judiciales y menudo con dirección desconocida, para proteger a los menores tanto de la revictimización y el estigma como de los abusadores.

Casa dels Infants a Linköping, Suècia | Foto: Ferran Martí / Save the Children

Las “casas de los niños” nacieron en Estados Unidos en los años 80 bajo el término de ‘Children’s Advocacy Centers’ y llegaron a Europa en 1998 con la primera casa en Islandia, donde se conocen como ‘Barnahus’. Fue en este momento que se incluyó una nueva herramienta: la entrevista forense grabada ante un representante del ámbito judicial. De este modo se garantiza que la prueba sea válida para el juicio y que el menor no deba volver a declarar.

Un circuito de atención confuso en Catalunya

En Catalunya se presentaron 549 denuncias por abusos sexuales en 2017, pero hasta 7 de cada 10 casos abiertos por abuso sexual infantil no llegan a juicio por falta de pruebas. La ONG Save the Children denuncia que, además, una vez el niño explica a alguien de su entorno los abusos que está sufriendo, el camino a seguir es complejo y el proceso legal puede durar hasta 3 años.

Una vez denunciados los hechos, la víctima los vuelve a contar una media de 4 veces, y en algunos casos pueden llegar a hablar incluso con 10 personas diferentes, contando trabajadores sociales, psicólogos, policías y miembros de la judicatura. Además, en dos tercios de los casos no se aplica la prueba preconstituida, es decir que el menor debe ir al plenario, ya que no se considera válida ninguna testificación previa.

Existen diversos profesionales y servicios que pueden recibir la notificación de una sospecha y que atienden a las víctimas, como las unidades hospitalarias especializadas en el diagnóstico del abuso sexual, las oficinas de atención a las víctimas del delito (OAVD) y los equipos de asesoramiento técnico penal (EATP). En muchos casos, sin embargo, estos equipos duplican tareas y derivan del niño y la familia a nuevos profesionales, lo que repercute en volver a victimizar al niño.

Implicación necesaria de cuatro departamentos del Gobierno

Las “casas de los niños” serían una manera de cumplir con la obligación legal establecida en la ley 14/2010 según la cual el Gobierno de la Generalidad debe crear un servicio de atención especializada para los niños y adolescentes víctimas de abuso sexual . Además, son una recomendación del Consejo de Europa y ya existen – más allá de los países nórdicos – en Alemania, Reino Unido, Polonia y Lituania, entre otros.

Save the Children calcula que en Cataluña serían necesarias 5 casas: dos en Barcelona y una en cada otra capital de provincia. De momento, proponen la creación de un proyecto piloto que implique los Departamentos de Trabajo, Asuntos Sociales y Familia, el de Justicia, el de Salud y el de Interior. Aparte, recomiendan la creación de un turno especializado en el Colegio de Abogados especializado en atender estas víctimas y sus familias.

Durante el año se han reunido con los departamentos de Trabajo y el de Justicia y dicen que “hay predisposición del Gobierno para implementarlas”. Desde la ONG aseguran que “la creación de este modelo integral es perfectamente viable en Cataluña”, ya que “no supondría una gran inversión de recursos, sino la redistribución de los que ya existen”. Lo más importante, dice Emilie Rivas poniendo énfasis en la coordinación de los diversos agentes, es que “el protocolo establezca de manera muy clara que tiene que hacer cada cosa y con qué recursos”.

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*