Carola Rackete: la belleza de la dignidad

El significado de la detención de la capitana Carola Rackete la trasciende a ella, a los rescates en el Mediterráneo y a la ola fascista que recorre el mundo: nos devuelve un reflejo de nuestra sociedad, de nosotras y de dónde fijamos la atención, y por qué, nada edificante

Redacció
 
 
 
Carola Rackete, 31 años, en el momento de su detención (Guglielmo Mangiapane /Reuters)

Carola Rackete, 31 años, en el momento de su detención (Guglielmo Mangiapane /Reuters)

Algún día, la escena será recreada en una película. Y nuestros hijos e hijas llorarán y se preguntarán cómo fue posible, cómo lo permitimos; como ya lo hicimos nosotros viendo La lista de Schindler o La lengua de las mariposas. 

La joven capitana descendiendo por la escalerilla, el policía que la agarra del brazo, las decenas de guardias, hombres, custodiando la rampilla en el pantalán, cruzándose miradas entre ellos ante los gritos de los que fueron a insultarla –»¡Espero que te violen cuatro negros!», «¡Ponedle las esposas!», «¿Te gustan las pollas negras?», «¡Primero los italianos! ¡Primero los italianos!»–. El fotógrafo del cuerpo policial registrando el momento, corriendo para tomar una nueva instantánea, como si fuese una escena de acción. Ella avanzando en silencio con paso sólido y el gesto serio hacia el coche patrulla; entonces ese instante en el que todo se suspende mientras espera a que abran la puerta.

Esta crónica fue publicada primero en La Marea. Leéla completa aquí

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