Autónomos: el real ‘or fake’ del mundo laboral

Con datos de la EPA para el 2017, un 7'52% de los trabajadores autónomos habían trabajado para un único cliente (o para ninguno) en el último año, lo que suponía unos 225.00 trabajadores por cuenta propia.

Juan Miguel Garcia Nogueroles
 
 
 
Strasbourg: Deliveroo, Foodora and Uber Eats employees resting near their bikes eating lunch in city center ready to deliver on time the food to the client.

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En la Internet se ha popularizado un juego en el que, ante una fotografía, se nos pide que concluyamos si ésta es real o es falsa; es decir, si la imagen es una captura real o si ha sido modificada con algún software de edición. El entretenimiento, llamado real or fake, pone en juego nuestra habilidad para descubrir trampas, algunas de las cuales, hay que reconocerlo, son muy sofisticadas, ya que simulan la realidad con gran fidelidad. Durante los últimos años se ha ido generalizando en el mercado de trabajo español una figura -la que conocemos coloquialmente como  falso autónomo-  que, sin la dimensión lúdica del juego mencionado nos pone ante, hablando de trabajo autónomo, de la misma duda que el real or fake: ¿Estamos ante un autónomo real o un falso autónomo?

Un trabajador autónomo es una persona física que desarrolla una actividad profesional por cuenta propia y a título lucrativo, lo que quiere decir que no está sujeto a un contrato de trabajo. Es, por tanto, una actividad que no está sometida a la legislación laboral de carácter  general. En resumen, siguiendo esta argumentación, un trabajador autónomo será aquel que tenga la capacidad de organizar su propio trabajo -trabajando normalmente con sus propios materiales y recursos- y que será responsable de las pérdidas o los beneficios que su actividad profesional produzca. Con sus clientes, aquellos a quienes provee de sus servicios o de sus productos, el trabajador autónomo establece una relación mercantil, no laboral.

El fraude acontece cuando existen empresas que solicitan el trabajo de una o varias personas en régimen de autónomos aunque, en realidad, los trabajadores se encuentran bajo su disciplina. En algunas ocasiones incluso se pide explícitamente, si se quiere iniciar la relación profesional, que el trabajador se dé de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos. Cuando un trabajador autónomo únicamente tiene una relación profesional con una empresa y, en general, se encuentra bajo la disciplina organizativa de esta, entonces estamos hablando de un  falso autónomo: una trampa mediante la cual una empresa traspasa al trabajador los riesgos inherentes a cualquier actividad económica en un sistema capitalista. Es un fraude, es un abuso y, además, es una injusticia flagrante.

Con datos de la EPA para el 2017, un 7’52% de los trabajadores autónomos habían trabajado para un único cliente (o para ninguno) en el último año, lo que suponía unos 225.00 trabajadores por cuenta propia. A este dato hay que añadir que cerca de un 7% de los trabajadores por cuenta propia que habían trabajado para más de un cliente en realidad tenían predominio por uno solo, lo que en números absolutos eran otros ciento ochenta mil trabajadores. En total estamos hablando de unos cuatrocientos mil trabajadores (de un total de poco más de tres millones de trabajadores por cuenta propia) que habían trabajado para un único cliente de manera exclusiva o semiexclusiva. Es arriesgado señalar que todos estos son falsos autónomos (hay que ver, entre otras cosas, las características de la actividad que desarrollan) pero no es descabellado pensar que, entre ellos, probablemente podremos encontrarlos.

En un sentido similar, si concedemos que un trabajador autónomo tiene la capacidad de decidir cuáles son sus horarios y cómo debe ser la provisión del servicio o bien que proporciona, más de un 10% de los trabajadores por cuenta propia afirman que este horario lo decide el cliente o los clientes y otro 10% indica que es otra parte (ni son ellos mismos ni son los clientes) quien decide el horario. Y del mismo modo hay un 5’5% de los trabajadores por cuenta propia -más de ciento cincuenta mil trabajadores en números absolutos- que afirman no poder decidir ni el orden ni el contenido de las tareas que realizan, por lo que se encuentran sometidos a otra voluntad presumiblemente de su cliente clientes -que es quien toma determinaciones referidas a aspectos básicos de la actividad. Estos datos funcionan también como evidencias que pueden estar indicando la existencia de falsos autónomos.

En cuanto a las motivaciones que llevan a los trabajadores a elegir la cuenta propia hay que señalar que hay un 12,5% de los trabajadores que indican que si trabajan por cuenta propia es porque no han encontrado empleo por cuenta  ajena. Un 1’43% (lo que en números absolutos son más de cuarenta mil trabajadores) trabaja por cuenta propia porque su anterior empleador le pidió que se diera de alta en el régimen de autónomos, lo que sí parece un indicador bastante directo de lo que hemos definido como falsos autónomos.

Y en cuanto a las mayores dificultades a las que se enfrentan los ocupados en la realización del trabajo por cuenta propia, aunque esto no podemos relacionarlo de manera directa con la existencia de falsos autónomos, hay que reflejar que hay más de un 13% de los trabajadores por cuenta propia que expresan que  la mayor dificultad  con que se han encontrado son los periodos sin clientes y que hay otro 7% de los trabajadores que hablan de períodos de precariedad financiera. En definitiva hay un 21% de los trabajadores por cuenta propia que querrían trabajar por cuenta  ajena (en el caso contrario, asalariados que quieren trabajar por cuenta propia el porcentaje es de menos de un 10%) lo que de alguna forma indica que no es una manera de estar ocupado que suponga grandes ventajas; al menos si consideramos los datos de manera general).

Dificultades

Existen dificultades a fin de determinar quién es un falso autónomo. Del mismo modo que en el juego de real or fake puede haberse simulado muy bien la apariencia de legalidad y eso nos imposibilita discriminar de manera correcta entre los autónomos que lo son de manera legítima y aquellos que están siendo víctimas de estrategias de explotación por parte del capital. Lo cierto, sin embargo, es que los datos muestran vectores de precariedad entre los trabajadores autónomos: preferir el trabajo por cuenta ajena; verse obligados a trabajar por cuenta propia; incertidumbre en los ingresos económicos… La regulación de los llamados TRADE (Trabajadores Autónomos Económicamente Dependientes) con todas sus limitaciones es un intento, precisamente, con el fin de eliminar la utilización fraudulenta de trabajo autónomo y proteger a los autónomos que dependen de un único cliente, pero  lo cierto es que en la misma regulación del hecho se encuentra la justificación para utilizar trabajo autónomo en sustitución del asalariado.

Nos encontramos en un momento en el que hay, y éste es un relato ideológicamente sesgado, una cierta glorificación de la emprendeduría. El trabajo autónomo está siendo un nicho importante donde muchos desocupados están encontrando acomodo. No obstante lo que hace falta es mejorar las condiciones de trabajo de los asalariados y las condiciones de trabajo en las que los trabajadores autónomos desarrollan sus tareas: la condición de trabajador autónomo debe resultar, mayoritariamente, de una elección personal del trabajador que así lo decide y no de una imposición de las empresas que contratan sus servicios. ya que, de lo contrario, lo que sucede es el traspaso de los riesgos desde el capital hasta el trabajo. Y los datos muestran precisamente que este traspaso está dándose en mayor o menor medida; cualquiera que sea el maquillaje o el artificio utilizado para disimular el fraude los falsos autónomos son otra de las caras de la precariedad laboral que golpea a los más débiles en el mercado de trabajo español.

Juan Miguel Garcia Nogueroles
Sobre Juan Miguel Garcia Nogueroles

Juan Miguel García Nogueroles és doctor per la UAB i professor associat de Sociologia del Treball i de les Relacions Laborals al grau de Relacions Laborals de la mateixa universitat Contacto: Twitter | Más artículos

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