Alcaldía de Barcelona: la bandera o la gente

Lo que importa es continuar con un proyecto de reducción de las desigualdades. Cuando la bandera deja de ser la vivienda, la pobreza, la equidad… La izquierda pierde su sentido. Recibir los votos de los rivales políticos bajo estas premisas es la política, hacer política para ser útiles a la ciudadanía

Cristina Fernandez-Rovira
 
 
 
Investidura de Ada Colau | Marc Lozano (Barcelona en Comú)

Investidura de Ada Colau | Marc Lozano (Barcelona en Comú)

En una competición, todo el mundo prefiere quedar primero. Ahora bien, un empate puede significar un consuelo. En política, sin embargo, puede convertirse en un dolor de cabeza. Quizás formar parte de las instituciones que deben velar por el bien común significa pensar más allá de lo más inmediato y tomar decisiones a largo plazo sin pensar en los adjetivos que te pueden dedicar en las redes sociales o en tu propio futuro político. Lo más importante es el qué y no con quién. Ser capaz de sacar adelante los paquetes de políticas que favorecerán a un mayor número de personas.

A pesar de los problemas y desaciertos que ha enfrentado el Ayuntamiento de Barcelona, ​​el equipo de gobierno, con la alcaldesa, Ada Colau, al frente ha hecho una apuesta por reducir el endeudamiento y aumentar el gasto social. Por ejemplo, en los presupuestos de 2018 se subió un 14% la partida para el transporte público respecto al año anterior y, en todo el mandato, la inversión en servicios y promoción social aumentó un 27%. El transporte público lo usa la gran mayoría de la población, independientemente de sus sentimientos identitarios, al igual que los servicios sociales deben estar disponibles para aquellos que lo necesiten.

Para continuar favoreciendo a la gran mayoría de gente, se debe contar con un proyecto que ponga por delante las necesidades del día a día de las personas, y liderarlo. Mientras el Parlamento estaba paralizado, el Ayuntamiento de Barcelona ponía en marcha un Plan de Barrios que otorgaba 50 millones de euros, sobre todo, a los distritos más desfavorecidos.

Tras el resultado de las elecciones municipales, Colau está en la disyuntiva de continuar siendo líder, pues el empate la legitima para intentar ser alcaldesa de nuevo, o quedar en un segundo plano. Esto, sin embargo, no es lo más importante. Lo que verdaderamente importa es si quiere continuar con un proyecto de reducción de las desigualdades. Cuando la bandera deja de ser la de la igualdad social, la izquierda pierde su sentido. El peso de la decisión no puede ser otro que la vivienda, la pobreza, la equidad. Recibir los votos de los rivales políticos o llegar a acuerdos bajo estas premisas es la política, hacer política para ser útiles a la ciudadanía, pasando de la estética y el simbolismo a la vida diaria.

La vía ibérica que llega de Portugal, y que parece que se reeditará en España, puede tener su epicentro en Barcelona, ​​donde la izquierda real tiene la posibilidad de apostar por una visión social que ayude a superar la austeridad y el inmovilismo. La vía de la gente. De momento, las bases de Barcelona en Comú han elegido por amplia mayoría que Colau opte a la reelección. Ahora está en manos de los concejales decidir si sus votos sirven para aplicar políticas para todos.

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Cristina Fernandez-Rovira
Sobre Cristina Fernandez-Rovira

Cristina Fernández-Rovira. Periodista, màster en Conflictologia i en Integració Europea. Doctora en Sociologia i Antropologia. Politòloga en progrés. Treballa de professora a la Facultat d’Empresa i Comunicació de la Universitat de Vic-Universitat Central de Catalunya Contacto: Twitter | Más artículos

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