«A los medios alternativos se nos va la energía intentando salvar lo nuestro y olvidamos colaborar»

Radio Terra celebra esta temporada su quinto aniversario. Una radio alternativa, crítica y con visión territorial descentralizada que se enfrenta a una grave situación económica. Hablamos con su coordinadora, Marta Curull, sobre la sostenibilidad de los medios independientes y la necesidad de su existencia en un panorama mediático monopolizado por grandes cabeceras

Sandra Vicente
 
 
 
Marta Curull, coordinadora de Ràdio Terra

Marta Curull, coordinadora de Ràdio Terra

Nada más entrar en la Fira Literal, hay una parada que llama bastante la atención. De un rojo brillante, los micrófonos de Ràdio Terra dan la bienvenida, desde hace tres años ala feria de literatura que se celebra en la ciudad de Barcelona. Marta Curull, coordinadora de la radio, se sienta ante la mesa de sonido, haciendo entrevistas y explicando el proyecto de su medio.

Esta es sólo una de las colaboraciones que hace Ràdio Terra, una radio de base y alternativa que este año cumple cinco años. Con la sede en Reus, este medio aboga por una visión informativa descentralizada de las capitales y apuesta por una comunicación de base en que se puedan tejer redes con varios lugares en los Països Catalans.

Así, más allá de La Literal, Ràdio Terra colabora con otros medios alternativos como La Directa, el Seminari Taifa, el Anuari Mèdia.Cat o Catalunya Plural. Pero esta red de medios, a menudo no es suficiente para establecer una base económica que «permita dignificarnos». Así, Ràdio Terra se encuentra en una grave situación económica, por lo que han puesto en marcha la campaña # SOSRàdioTerra para intentar salvar la emisora.

Ràdio Terra cumple cinco años de comunicación alternativa y crítica. ¿Qué enciende la chispa para su creación?

Fue a partir de un totSuma, después de hacer una radiografía de los medios de comunicación alternativa de los Països Catalans, que el 2014 no eran tan fuertes como lo son ahora. En ese momento vimos que no había ninguna radio y decidimos apostar por este formato, porque permite cosas muy mágicas como poner en común al mismo tiempo personas de diferentes puntos del territorio. Esto es mágico, digo, porque el Estado español nos ha impuesto unas fronteras que hacen que sepamos antes qué pasa en Madrid que lo que pasa en Perpignan, a pesar de compartir lengua, cultura y tradición. Ràdio Terra nace para romper estas fronteras administrativas, haciendo comunicación crítica, popular y de base.

¿Qué sale, cuando se plantea la comunicación de esta manera?
Teníamos debates con muchos acentos. Una de las primeras cosas que hicimos era el Toc, una tertulia diaria de una hora con tres personas de diferentes lugares del territorio. Con esto descubrimos algo que se nos esconde, y es que en los Països Catalans, además de compartir lengua, cultura y tradición, también tenemos las mismas problemáticas sociales. Seguramente también las compartimos con otras ciudades y regiones, pero la forma en que las sufrimos nosotros es diferenciada.
Lo vemos con el turismo: somos la parte del Estado español y francés que más sufre el turismo de masas con toda la llegada de cruceros. También sufrimos infrafinanciación y desprecio hacia la cultura propia. Nos vinculan más luchas que las que nos cuentan los medios tradicionales. Por eso hicimos el ejercicio interesante de tener corresponsales en todas las comarcas de los Països Catalans y, de este modo, cuando habláramos, por ejemplo, del alquiler, no tuviéramos que hablar sólo de lo que pasa en Barcelona, ​​València o Palma.

Cuando pusimos en marcha la radio, mucha gente nos decía que por qué no la poníamos en una de las capitales, que si no no nos funcionaría. Pero creímos que tenerla en Reus nos ayudaría a mantener una visión descentralizada del territorio, pero a la vez dificulta mucho el trabajo de tener feedback de todas las personas colaboradoras.


El periodismo independiente vivió un auge pasados ​​los peores años de la crisis, pero ahora entramos en un momento crítico para el periodismo en general y el periodismo independiente en particular

Está siendo un momento muy difícil para Ràdio Terra. Estamos viendo cierres de medios pequeños y alternativos, como La Jornada, pero no creo que todo el periodismo independiente esté pasando por un mal momento. La Directa lo está haciendo muy bien: ahora son cooperativa y, aunque les costó salir de Barcelona, ​​teniendo allí la sede, ahora tienen una redacción en Valencia. Lo que consiguen es un éxito.

Pero sí es verdad que es difícil sacar adelante proyectos autofinanciados que no dependan siempre de las mismas empresas, que son las que lo mueven todo. Algo en lo que fallamos los medios alternativos es que hemos ido haciendo crecer proyectos muy centralizados, concretos y pequeños, sin mirarnos las unas a las otras y sin ser capaces de encontrar una estrategia para colaborar.

En Ràdio Terra hicimos trabajo de investigación para crear una red de colaboraciones con medios alternativos. Pero es complicado, porque la vida en un medio independiente te agota toda la energía sólo en hacerlo sobrevivir. Estamos todas inmersas en salvar lo que es nuestro y esto genera un panorama complicado, ya que al final quien salva a los medios alternativos somos casi siempre las mismas oyentes, lectoras, espectadoras… y no es viable.

Estar en un medio y no ser esclavo de la actualidad es complicado. En Ràdio Terra tenéis un ojo en lo que pasa sin supeditaros a la inmediatez

Hacerlo era inviable. En 2017 fue el primer año que yo estaba de coordinadora y primera vez que había dos personas liberadas. Planificamos hacer informativos para seguir la actualidad, pero no de manera frenética, porque no tenemos el equipo de los grandes medios, pero sí teníamos la intención de hacer un informativo diario con tres o cuatro temas relevantes, territorialmente, y que conectaran varias realidades. Pero 2017 fue el año del referéndum. El Procés se nos comió y era imposible competir con gente que sí tenía los recursos, mientras a nosotros cada cinco minutos se nos caducaban los informativos, así que dejamos la actualidad por salud y pasamos a hacer sólo uno o dos temas al día, con una lectura de la actualidad, más reposada.

Esto da la oportunidad de hablar de temas que no marcan agenda

Puedes dar voz a varias luchas; no hablo de hacer de panfletos de los movimientos sociales, sino que aquellas personas y entidades que no tenían voz, la tengan. Poco a poco vamos viendo cómo las resistencias son más escuchadas. Hace poco hacíamos broma porque la mitad de expertos y tertulianos que pasaron por el Toc también han estado en Catalunya Ràdio. Estamos en un momento en que la lectura crítica de la actualidad es bien recibida en los grandes medios, porque ya no pueden fingir que los movimientos sociales no existen. Pero aunque cedan voz a ciertos movimientos, creo que les falta perspectiva todavía.

Ahora estáis está en medio de la campaña # SOSRàdioTerra, para salvar el proyecto

Es una campaña que se basa en la idea de que la única manera de explicar qué es Ràdio Terra es haciendo lo que hacemos en Ràdio Terra. Una parte importante de la campaña, pues, son entrevistas que hemos hecho sobre temas que creemos que son imprescindibles con personas a las que es imprescindible que se les siga dando voz. Entrevistas sobre antifascismo, feminismo, cultura crítica, territorio y derechos con personas como Bel Olid, Roba Estesa, Betlem Agulló …

¿Cuál es la situación de la radio que lleva a esta campaña?

Después de haber liberado a dos personas vimos todo lo que éramos capaces de hacer. La temporada 2017/2018 multiplicamos programas, pasando de 5 a 13. Potenciamos las colaboraciones y todo lo que se nos daba bien. Configuramos la parrilla desde esta base y nos salió muy bien: aquella fue la mejor temporada de Ràdio Terra.

Este año lo hemos empezado con una persona liberada, 23 programas y más oyentes. Varios indicios que hacían pensar que esta sería la temporada definitiva, la que nos consolidaría el proyecto. Pero para hacer todo esto, y a pesar de no acabamos de creer en las subvenciones, nos decidimos a pedirlas. Si no es demasiado difícil sobrevivir y, si los grandes medios reciben muchos miles de euros al año, ¿por qué nosotros no podemos respirar tranquilas y dignificar nuestros trabajos si no contamos con el apoyo de la administración?

Pero el presupuesto para subvenciones a medios en lengua catalana se vio muy reducido y se recortó por los medios que no somos los grandes y nos la denegaron. Hemos ido muy justas, hasta el punto de pensar que deberíamos cerrar en diciembre, pero hemos conseguido poder acabar la temporada, ahora a finales de junio. Sin embargo, no nos vemos capaces de seguir haciendo este trabajo sin una base económica que permita consolidarnos y liberar más personas que puedan hacer frente a todo lo que se ha convertido en Ràdio Terra.

Necesita 800 euros mensuales extras …

Esto supondría 1,600 euros al mes. Mucha gente nos pregunta por qué no hemos vuelto a hacer un totSuma o una comida popular para financiarnos. Pero es que no se trata de eso, se trata de encontrar personas que confíen en el proyecto día a día, que crean que tenemos que existir. Y si no lo conseguimos, quizá quiere decir que, aunque nosotros nos lo creamos mucho, el proyecto está mal pensado. La comunicación, si no nos la hacemos nuestra, será hecha contra nosotros y si no la financiamos nosotros, la controlará otro. Sé que es muy difícil sostener todos los medios que queremos mantener, pero si no lo conseguimos, cerraremos y revisaremos todo lo que hayamos hecho mal. Y ver cómo lo podemos hacer mejor en otro espacio u otro momento.

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*